Santa Fe
Jueves 05 de Enero de 2017

Niegan que el surubí esté en peligro de extinción

Diario UNO consultó sobre el estado de la población ictícola de esa especie luego de que pescaran un ejemplar de 45 kilos que en Alto Verde. Aseguraron que las crecidas facilitan el hábitat de la misma.

El miércoles a la tarde, pasadas las 17.30, el pescador Luis Taborda se encontraba pescando como todos los días en las aguas del riacho Santa Fe junto a su hijo Néstor, cuando sacaron de las aguas un surubí de al menos 45 kilos.
Con una alegría desbordante dijo a Diario UNO que el ejemplar que fue capturado con un espinel a la altura de Alto Verde, frente al Puerto, "está siendo despostado en estos momentos".
"Ahora vamos a hacer milanesas y empanadas para toda la familia y amigos. Somos varios", señaló entre risas al ser consultado sobre el fin que tendría el ejemplar.

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Desde la Dirección de Manejo Sustentable de Recursos Pesqueros de Medio Ambiente de la provincia, el licenciado en biología Danilo Del Monte aseguró que este tipo de casos no es frecuente, sin embargo destacó que en ocasiones se registran especímenes de esta talla.
"Siempre hay información sobre estos especímenes de talla grande. No son muy frecuentes como en décadas atrás", sostuvo el licenciado.
En la actualidad y como consecuencia de una mayor cantidad de personas que se aboca a la pesca, tanto de corte deportiva como comercial, la población ictícola no tiene tanto tiempo para su desarrollo.
Hoy es común encontrar ejemplares que rondan entre los 8 a 10 kilos. Estos se pueden atrapar a una profundidad de 85 centímetros. "No habría demasiado inconveniente con estos tamaños, el problema se plantea cuando se pescan de más pequeños", destacó el consultado. Las normas también establecen que los peces de un metro de longitud deben devolverse al agua.
"Normalmente no va a ocurrir que una persona obtenga un ejemplar de ese tamaño y lo devuelva al agua, no pasa", agregó en torno al caso que se dio a conocer a través de Diario UNO.
Al ser consultado sobre la edad que podría tener el ejemplar captado en las aguas del Paraná, Del Monte aclaró que este factor se puede determinar a través de las espinas del animal. Sin embargo, no dudó en calificar este espécimen como "grande". "Es un animal que debe tener unos 20 años", afirmó el entrevistado.
Otro de los temas que el experto puso sobre la mesa es el que tiene como protagonistas a los adeptos a la pesca deportiva que, en muchas ocasiones, no realizan la devolución de los ejemplares de menor porte, una actitud que puede generar consecuencias.
Con relación a la extinción del surubí y la situación de la especie, Del Monte explicó que hace mucho tiempo se viene evaluando toda la población. "Se habla de la extinción del sábalo, de la del surubí, por lo menos desde hace doce o catorce años y la realidad es que todavía hay ejemplares de muy buen porte, eso quiere decir que la población está sana", destacó el consultado.
A pesar de que la especie no está en peligro tampoco se está en una situación ideal. En ese sentido, recalcó que se está trabajando para que el cuadro mejore a través del trabajo y la información que se obtenga por medio de los relevamientos. "Sí está claro que no va a haber nunca esos surubíes de 100 kilos o a la brevedad de 60, 80 kilos, que se pescaban todas las semanas hace 60 años", reiteró Del Monte, quien atribuyó esto al número de pescadores, tanto comerciales como deportivos, que atrapan especímenes fuera de medida. "El sistema no va a permitir nunca esto", cerró el especialista.
Actividad habilitada, falta de conciencia
Desde el Área Inspección de Fauna del Ministerio de la Producción de la provincia explicaron que la veda en torno al surubí se da entre noviembre y diciembre. Es en estos meses que se registra la época de reproducción de esta especie.
"En enero estaría habilitada la pesca de estos ejemplares, si tiene licencia comercial no habría problemas –aclaró Martín Fernández, inspector de Fauna–, a no ser que sea un pescador deportivo donde tienen un límite, ya que solamente pueden capturar ejemplares de un determinado tamaño".
Al ser consultado sobre los controles en torno a los ejemplares, Fernández explicó que los frigoríficos y los acopiadores están obligados a fiscalizar los pescados y emitir la documentación necesaria. "Los pescadores no están obligados a fiscalizar aunque sí están sometidos a los controles", aclaró consciente de que si bien estos son de difícil tratamiento, igual se realizan. "Todos queremos un mayor número de estos y no son suficientes, pero se hacen, no solo presencial sino en las formas de comercialización", sostuvo Fernández.
El artículo 10 de la ley 12.212 establece los tamaños para la pesca comercial, para la cual se habilita la captación de ejemplares de 78 centímetros en caso de tratarse del surubí atigrado y 85 para los pintados. Mientras que para los aficionados a la actividad de corte deportiva, tienen otros regímenes.
Al ser interrogado sobre el nivel de cumplimiento de las normas en torno a la actividad, Fernández fue claro: "La legislación se cumple en la medida que uno va ejerciendo los controles", sintetizó. En ese sentido, explicó que si bien las leyes se orientan a que cada incumplimiento sea sancionado y sirve como ejemplo en la actitud, se encuentran situaciones en las que estas son pasadas por alto tal como sucede en otros aspectos.
"No es solamente establecer la prohibición para que algún hecho deje de suceder. El control no es la única herramienta, hay que abordarlo de manera más cultural y amplia para llegar a un cumplimiento completo", finalizó el funcionario.