Santa Fe
Miércoles 06 de Julio de 2016

Pescadores le reclaman al gobierno provincial que prohíba exportar pescados de río

Denuncian que los frigoríficos que operan en Santa Fe actúan "como un monopolio". El negocio mueve millones de dólares al año.

Diferentes asociaciones de pescadores de toda la provincia presentaron una nota al gobierno del Frente Progresista para que Santa Fe prohíba la exportación de pescado de río, un negocio que mueve millones de dólares al año y que está concentrado en un puñado de frigoríficos que operan como un monopolio al fijar los precios de manera unilateral.
"Si bien los cupos de exportación los fija la Nación, Santa Fe tiene la potestad para decidir no exportar como ya hicieron otras provincias de la cuenca como Formosa, Chaco y Corrientes", explicó Carlos Milocco, el presidente de la Asociación Civil de Pescadores de la provincia, una entidad que representa a alrededor de 600 trabajadores del río.
El pedido, que apunta a la preservación del recurso ictícola, está avalado por otras seis instituciones de todo el territorio provincial como la cooperativa Fisherton de Rosario, Pescadores Unidos del sur de Villa Gobernador Gálvez, Pescadores Independientes de Helvecia, y otras agrupaciones. "Ha sido un trabajo de muchos años para aunar criterios, pero hoy representamos al 70 por ciento de los pescadores de la provincia, aunque nos quedaron afuera algunos ya que el territorio es extenso y es un sector muy informal".
El eje central de la propuesta es que Santa Fe deje de exportar sábalos —una especie demandada en mercados sudamericanos como Colombia y Bolivia y que el año pasado significó ventas externas por 4.425 toneladas— y que esas ventas se reorienten hacia el mercado interno, bajo formatos con mayor valor agregado.
Es que el negocio tal como está estructurado hoy sólo beneficia a los frigoríficos exportadores, que según denuncian los pescadores son seis o siete y se manejan como un monopolio que fija precios de forma arbitraria.
Según Milocco, mientras el año pasado el kilo de sábalo se pagaba siete pesos, este año ese precio cayó a dos.
"Como monopolizan todo nos hacen entregar el pescado entero, este año por el kilo de sábalo nos pagan dos pesos en vez de los siete que nos daban el año pasado, y ellos lo venden a cinco dólares el kilo", detalló Milocco.
El argumento de los frigoríficos es que están pasados de stock y que no tiene mercado para vender, una situación que transfieren de forma directa a la espalda de los trabajadores del sector. "Te dicen que si no querés no se lo vendas pero te manejan. Juegan con la ansiedad de la gente, es una semi esclavitud lo que ejercen".
Milocco agregó que las empresas infringen una ley del año 2013 que oficiaba casi como paritaria sectorial ya que obligaba a los diferentes actores de la cadena a reunirse para discutir precios, algo que jamás sucedió, ya que los frigoríficos —según denunció— "nunca aparecieron".

Nuevo proyecto
La nota fue presentada en el Ministerio de Producción, en Casa de Gobierno, en las dos cámaras legislativas y también en la cartera de ambiente para que "nadie pueda decir que no se enteró", puntualizó el dirigente.
El proyecto incluye una propuesta para transformar el negocio para agregarle valor y poder ubicarlo en el mercado interno a través de la comercialización de subproductos. Para Milocco, los actores del mercado interno "están", pero reclamó ayuda de la provincia para poner en marcha un circuito de comercialización a través de las cooperativas.
Según explicó, "un sábalo, que hoy se vende entero a cuatro pesos la pieza de dos kilos a un frigorífico, puede significar hasta 50 pesos de ganancia si se desmenuza y se separa la carne, el cuero y los huesos, y se usa para elaborar hamburguesas, filets u otros subproductos" para suministrar las dietas de los comedores escolares, cárceles y/o hospitales.
"Entendemos que es una decisión política porque hoy enfrentamos un monopolio de seis frigoríficos que manejan toda la cuenca, los 700 kilómetros de costa que tenemos, entonces precisamos la ayuda de la provincia para poder cambiar esto", agregó. El año pasado, Santa Fe exportó 4.425 toneladas de sábalo.

Mejor ambiente
Además de mejorar la ecuación social, la prohibición de la venta externa de pescado de río significaría un alivio para la explotación del recurso, que podría ir hacia cuotas más amigables con el ambiente.
"Hubo un momento en el que veíamos menos pescados, pero hay que reconocerle a la provincia que fueron achicando los cupos y la cosa mejoró. Pero si se avanza con la prohibición tendremos una gran ocasión para cuidar el recurso aún más y ya no agarrarnos la cabeza cuando no veamos más peces".
Los pescadores son el colectivo más interesado en mantener el recurso en buen estado, ya que de eso depende su trabajo y su bienestar familiar. "El fundamento de nuestra propuesta es cuidar el recurso y la familia de los pescadores", dijo.

Volúmenes
La prohibición de la exportación permitiría manejar volúmenes de captura más reducidos, y monitorear mejor qué se captura y qué no. En ese punto, explicó que no solamente es importante no pescar peces demasiado pequeños, si no que también hace falta una normativa para los más grandes, que son los mejores reproductores.
"Hemos trabajado para mantener la genética del pescado para que no se mate a los grandes, que son los mejores reproductores", señaló.
Por ahora, los pescadores deportivos (un colectivo en crecimiento) no forman parte del petitorio, aunque Malocco se mostró confiado que con el tiempo todos los actores relacionados con el río puedan sumar su compromiso a la causa.


Jorgelina Hiba / La Capital