Santa Fe
Lunes 03 de Octubre de 2016

Piden mayor claridad informativa al Observatorio de Importaciones

Un especialista de la Cámara de Comercio Exterior planteó que cuando se arrojan algunos porcentajes elevados sobre el ingreso de mercaderías se deberían poner en contexto, marcar su incidencia en el mercado y compararlos no solo con respecto a 2015

El viernes pasado en Rafaela se presentó un nuevo informe del Observatorio de Importaciones que llevan adelante el Ministerio de la Producción y la Federación Industrial de Santa Fe. El último estudio, que midió el impacto de los productos extranjeros en las producciones regionales hasta el 20 de septiembre último, marca entre otras cosas, un aumento de 104% en el ingreso de carne porcina, de 733% en pollo trozado, y de 116.102% en naranjas.

En ese contexto, algunos especialistas en comercio exterior plantean que se debe otorgar mayor claridad informativa a las publicaciones del observatorio, y que se deben agregar elementos para que lo que se informa tenga una mayor contextualización.

Precisamente, Diego Dumont, docente, despachante de aduana y miembro de la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe, recientemente escribió un artículo en el que, si bien reconoce como una buena iniciativa el seguimiento del ingreso de mercadería, también alerta respecto de preocupar innecesariamente a la población.

Dumont ancló sus afirmaciones en números que marcan una caída de las importaciones de 7,7% en el primer semestre (aumento de 6% en cantidad y baja del 13% en precios), y en los 1.400 millones de superávit comercial que tiene el país en lo que va del año.

El despachante de aduana contó además que, luego de publicar su opinión en redes sociales, el ministro de la Producción, Luis Contigiani, se comunicó con él.

"Leyó el artículo y lo tomó como una crítica constructiva, e incluso me dijo que probablemente me van a contactar para realizar algunas consultas. Es decir, fue bien tomado y esa era la idea. E incluso me parece sumamente interesante el trabajo que se está haciendo", indicó.

En ese sentido, manifestó que cuando se mencionan incrementos porcentuales y se arrojan números sin contextualización, se genera una sensación de invasión de productos extranjeros, y que esto no es precisamente así.

"Lo que yo hice es un análisis, pero no a favor o en contra del cierre de la economía, porque me parece que ese es un análisis que no me corresponde. Hay que ser pragmático en esto, cuando hay que abrir algo se debe hacer, y cuando se debe cerrar también. El tema es desmitificar respecto de que no hay una avalancha de productos importados", explicó.

Según el especialista, la importación de mucha de la mercadería que se menciona, no tiene la relevancia que se le da en relación a su incidencia final en el mercado. Para corroborar su afirmación, puso de ejemplo las frutillas, y dijo que en el país se producen como mínimo 25 mil toneladas, y que la importación hasta el momento fue solo de 120 toneladas, pero que en términos porcentuales, el incremento de la importación es 168%.

"Lo que a mí me preocupa de eso, y que es un semáforo amarillo, es que los valores a los que compramos lo mismo que producimos, son mucho más bajos en otros países. Entonces, se pone la lupa en las importaciones, pero lo que termina quedando en evidencia es la falta de competitividad", argumentó.

Finalmente, Dumont dijo que sería interesante que el observatorio amplíe la información, incorporando posiciones arancelarias, y valor e información más allá de 2015.

"Hay décadas de información estadística argentina, basadas en las posiciones arancelarias. Estudios de años, y cuando se agregan estos datos al seguimiento que está haciendo el observatorio, permite dar mayor rigor científico a la información, y mayor valor al análisis también", subrayó.

Por su parte, Marcelo Comelli, miembro de Fisfe en el observatorio, dijo que a los números de importaciones se les debe sumar la caída en la actividad industrial, el índice inflacionario alto, y la baja del consumo en bienes de consumo masivo.

A su vez, remarcó que, de fondo, hay "cuestiones de empleo, y agregado de valor", y que la intención respecto del observatorio es más ambiciosa. "La idea nuestra es ir más a fondo, analizando las distintas cadenas que hay en territorio santafesino, pero la realidad hace que estemos atrás de las quejas y las denuncias, porque estamos muy preocupados todos", explicó.

"Una fábrica de golosinas de la ciudad de Rafaela, hace doscientas toneladas por mes, y toda su producción anual, es equivalente al aumento de importaciones que hubo en estos siete meses. Entonces, en realidad no es que son pequeñas porciones de mercado las que se están afectando", graficó.

Respecto de las sugerencias planteadas por Dumont, recordó que en la presentación del observatorio en Santa Fe, algunos directivos de la Cámara de Comercio Exterior se manifestaron en ese sentido, y que es algo que no se desconoce y que el ministro de la Producción aclara en cada discurso.

"En eso estamos de acuerdo, y nos parece sano. Pero estamos enfrentándonos a otra cosa, a un relajamiento general de la importación, y sobre todo de los bienes de consumo. Desde una lata de jardinera, o de maíz, hasta la bondiola de cerdo, y que son cosas que acá tenemos. Esto no tiene que ver con el planteo de cámara, es realmente preocupante ir en contra de la producción local", resaltó.

Por último, marcó que el objetivo final del observatorio es abordar planteos más complejos, como poder entrevistar a cada uno de los actores e indagar sobre los motivos por los cuales se producen algunas de las importaciones.

"A veces hay cuestiones estacionales, o que no están disponibles en el mercado. En eso estamos de acuerdo. No es dogmático lo nuestro, sino que se trata de ser práctico cuando hay riesgos en serio", finalizó.