Santa Fe
Sábado 11 de Febrero de 2017

Rocío: una historia de abandono, abusos y desamor

La PDI rescató el lunes a la chica de 13 años de un hombre de 41 años. Pero su sufrimiento empezó mucho antes. No conoció a sus padres, llegó solo hasta 4º grado y nunca sintió cariño de un hogar

En sus 13 años, Rocío enfrentó el abuso, el abandono y el desamor en todas sus formas. El lunes la Policía de Investigaciones de Santa Fe la rescató en Charata (Chaco), adonde Aníbal S., de 41 años, se la había llevado hace más de dos meses. En la casa de su madre, él abusó de la adolescente muchas veces. Ahora el mismo Estado que nunca vio las señales de su sufrimiento tiene que empezar a velar por sus derechos.
Rocío no conoció a sus padres biológicos. La entregaron a una tutora que nunca le demostró cariño. En la escuela solo pudo llegar hasta 4º grado. Nunca tuvo a alguien que se preocupara por ella. Y nadie reparó en lo sola que estaba hasta que hubo que rescatarla en otra provincia.

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Apenas nació tuvo el apellido de su mamá. Al tiempo su papá la reconoció. Pero no pasó su infancia con ninguno de ellos. Y en 2012 un juzgado de San Justo le dio la guarda a Marta A., una mujer de Santa Fe que la llevó a la capital provincial. De todas maneras, se investiga si antes de que se formalizó la tenencia, ya estaba al cuidado de esa mujer. Empezó la escuela en Santa Fe pero a los 13 años, apenas había alcanzado 4º grado. Y cuando se mudó a Tostado, la abandonó. La vuelta de página que podría haber supuesto la mudanza no hizo más que profundizar la soledad.
En los próximos días, la adolescente deberá declarar en una cámara Gesell. Su relato será uno de los pilares para resolver el futuro de su captor pero, sobre todo, para conocer si quienes debieron resguardarla –su familia y los agentes del Estado, por ejemplo– llevaron a la adolescente a esa situación.

Infancia
Antes de que fuera captada por ese hombre de 41 años, ningún organismo del Estado santafesino sabía que Rocío corría peligro o que no se cuidaba bien de ella.
Hasta 2015, cuando se reformó el Código Civil, la Justicia podía definir quién quedaba a cargo de niñas, niños y adolescentes sin dar intervención a la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia.
"Antes se podía entregar la guarda a una determinada persona con el acuerdo de la madre o el padre. Pero esas eran situaciones que no abordaba la Subsecretaría de Niñez y era el Juzgado interviniente el que hacía la investigación de antecedentes del grupo familiar al que iba a ir esa niña o niño", explicó Cecilia Álamo, la asesora legal de la Subsecretaría de Niñez de la provincia que está interviniendo en el caso.
Y agregó: "Seguramente la situación de esta familia cambió radicalmente porque no creo que el Poder Judicial la haya entregado sin hacer las averiguaciones correspondientes".
Álamo también aclaró que Niñez conoció la situación de Rocío a través de la Fiscalía. "Antes del lunes, no teníamos ningún expediente de ella", sostuvo.
Por otro lado, hasta junio del año pasado iba a 4º grado en la escuela Nº 21 Padre de Vega, ubicada en Matheu 300 de la capital provincial. Nunca sus docentes o directivos vieron nada que les preocupara como para dar intervención a los equipos socioeducativos del Ministerio de Educación. Esos grupos son los que se encargan de evaluar el entorno de niñas, niños y adolescentes que pueden estar sufriendo la vulneración de sus derechos.
A mitad de año, Marta se peleó con su pareja, se separó y decidió viajar con Rocío a Tostado. Cuando empezaron las vacaciones de invierno pidió el pase de la escuela pero, luego, nunca más se comunicó con las autoridades escolares. El protocolo establece que los directivos de la escuela de origen y la que la recibirá se pongan en contacto para garantizar la continuidad de los estudios, pero eso no sucedió porque nadie en la escuela Nº 21 supo a cuál escuela iban a inscribirla. Tampoco volvió a aparecer en el sistema informático del Ministerio de Educación.

La mudanza
Tostado, cabecera del departamento 9 de Julio –a 330 km de Santa Fe–, es una ciudad de 15.500 habitantes con casas bajas y muchos espacios verdes. Hay dos escuelas primarias pero ninguna recibió el pedido de alta de Rocío. Ella y Marta se instalaron en una pequeña casa prestada en un barrio en las afueras de la ciudad. Allí ninguno de los vecinos quiere hablar de ellas "para no tener problemas" porque la convivencia con la mujer no era fácil.
El grupo familiar tenía siempre las puertas de la casa cerradas. No se relacionaban con los vecinos y ya habían tenido problemas de convivencia. Los equipos territoriales de Niñez en Tostado aún están tratando de determinar si con ellas vivía otra menor. Rocío no tenía amigos y como no iba a la escuela, tampoco había otros adultos con los que ella se relacionara. Excepto Aníbal, que pasaba tiempo en su casa y a quien, eventualmente, acompañaba al campo a trabajar. Aunque aún no queda claro cuál era la relación entre Marta y Aníbal sí se confirmó que él frecuentaba la casa.
Cuando el 26 de noviembre se conoció en Tostado que Rocío había desaparecido, las periodistas del cable local se acercaron a la tutora para hacer una entrevista pero ella las echó. "Al tiempo, cuando se difundió a nivel provincial el pedido de paradero, la mujer vino hasta el canal para que la ayudemos. Le pedimos algún papel que certificara su relación con la chica pero nos dijo que no tenía nada", recordó Elizabeth Matteucci, productora de Tostado TV.
Cuando se inició la búsqueda, en Tostado hubo preocupación. Si bien suele haber casos de adolescentes que se van de su casa, siempre regresan a las pocas horas. Con Rocío pasaban los días y las semanas y nadie sabía nada.
Es una zona donde no son frecuentes los delitos violentos. Pero se sentía todavía muy cercano el caso de Daiana Altamiranda, una joven de 17 años que fue secuestrada y asesinada en Villa Minetti (85 km al norte de Tostado) en noviembre de 2015. Un año después, los habitantes del lugar todavía estaban impactados por el crimen que tiene como imputado el primo de la adolescente.
El antecedente y la mala relación de Marta con la comunidad, hicieron que los rumores sobre la responsabilidad de la mujer en el hecho crecieran. Por eso, cuando la adolescente fue rescatada y puesta bajo el cuidado de la Subsecretaría de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia, los vecinos se sintieron aliviados. "La preocupación de todos es qué pasó con la nena antes. Más allá del secuestro y abuso, que ya es horroroso, hay que ver cómo estaba ella antes", dijo Matteucci.

El punto de quiebre
Rocío y Marta conocieron a Aníbal al poco tiempo de llegar a Tostado. El hombre de 41 años empezó a tener una relación más frecuente con ambas. Y Marta declaró que era su pareja. Pero, a fines de noviembre, fue a Rocío a quien Aníbal se llevó a Chaco sin dar aviso a nadie.
"Hablar de decisión en el contexto de Rocío es muy peligroso. Tenemos que ver el contexto de estos casos", explicó Sonia Bustos, la fiscala del caso. Para el abordaje de la investigación se basó en las recomendaciones internacionales que se trabajan cuando las niñas, niños y adolescentes han sido víctimas de delitos, en especial, los sexuales.
Aún no se realizaron las evaluaciones sobre la madurez cognitiva e intelectual de Rocío. Pero Bustos marcó que ya hay indicios de la falta de herramientas por parte de la adolescente para considerar qué ha sido una decisión. "Acá vos tenés una nena con una vida con ausencias, donde faltaron los afectos y en la que los modelos paternos y maternos fueron muy precarios. Eso es peligroso, que llamemos decisión a algo que viene determinado por las condiciones de vida y de extrema vulnerabilidad", resaltó.
Para la representante del Ministerio Público de la Acusación la historia de Rocío la hace más vulnerable a correr riesgos como ser engañada por un adulto. Además resaltó que si el imputado hubiese estado interesado en el bienestar de la menor, por lo menos, podría haberse comunicado para decir dónde estaba y si se encontraba a salvo.
"No estamos hablando de una nena que se escapó con un chico que tiene uno o dos años más. Esta es una relación asimétrica fuerte. Ella es una chica de 13 años y él un adulto de 41 años. Él tenía todas las herramientas para decir «no podemos hacer esto, no está bien»", indicó.
Pasaron más de dos meses y la PDI de Santa Fe pudo encontrarla y rescatarla de Aníbal. Rocío volvió a Tostado pero aún no se reencontró con Marta. Está internada en el Samco para recibir acompañamiento especializado.
Desde el lunes, la fiscala y la Subsecretaría de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia trabajan, cada una desde sus competencias, en reconstruir su historia y están buscando a los padres biológicos de la adolescente. Mientras tanto, procuran que reciba la contención psicológica necesaria.
"Es muy incierto el recorrido de vida de Rocío. Si bien tenemos algunas pautas, aún no es claro cómo llega a vivir con Marta. Así podremos ver a qué fue expuesta y comprobar si no se han cometido otros delitos", indicó la fiscala Bustos.