Santa Fe
Domingo 05 de Febrero de 2017

Violencia machista: la mitad de las mujeres decidió sola buscar ayuda

Balance 2016. La oficina de Santa Fe del Centro de Atención a la Víctima de la Defensoría del Pueblo recibió, en promedio, tres casos por día. Indicaron que las acciones de visibilización han ayudado a generar un cambio social

A lo largo del año pasado, el Centro de Atención a la Víctima (CAV) de la Defensoría del Pueblo recibió, en promedio, a tres mujeres víctimas de violencia de género por día. El dato corresponde solo a la sede de la capital provincial. Además, la mitad de las mujeres llegó a pedir ayuda sin la necesidad de que sea derivada por otro organismo. "Eso habla de un cambio importante. Además, la búsqueda de ayuda se realiza más temprano, en general, ya no se soporta en silencio durante años", destacó Laura Manzi, coordinadora del Área Psicológica del CAV.

Desde fines de 2015 el organismo implementó una nueva modalidad para la atención de los casos de violencia de género. Cuando una mujer llega para solicitar ayuda a la entrevista la realiza, en conjunto, un psicólogo, un trabajador social y un abogado. "Es un abordaje interdisciplinario. Hay un equipo de admisión de turno que permite un abordaje de diferentes profesionales sin la necesidad de que la mujer tenga que repetir su relato, ni ser revictimizada", detalló Manzi.

Con la mirada de cada uno de los profesionales que interviene se establece el abordaje que se hará del caso, siempre respetando las particularidades que tiene que cada situación. "Las distintas disciplinas tienen una escucha diferente del relato y eso permite complementar el trabajo. Realmente la Defensoría del Pueblo ha podido llevar a la práctica ese tipo de abordaje teórico que siempre se estudia y plantea para este tipo de situaciones", agregó Eleonora Avilés, asesora en temas de Relaciones con la Ciudadanía de la Defensoría del Pueblo.

En ese sentido, ambas coincidieron en que otra línea de trabajo muy importante que se lleva adelante en ese organismo es la organización de grupos de mujeres en los que se pueden compartir experiencias y recibir apoyo de otras personas que han pasado por situaciones similares.

"Es importante que la Defensoría cuente con ese otro tipo de espacios para acompañar a las víctimas. Una vez que se han tomado las medidas, donde posiblemente han intervenido otros actores institucionales, esa persona queda, generalmente, con sus chicos y necesita un acompañamiento para reencauzar su vida después de un hecho traumático como es la violencia de género", acotó Avilés.

Un cambio
La visibilización de la problemática de la violencia de género ha generado que la búsqueda de ayuda, muchas veces, se inicie antes. "Hay casos de mujeres que llegan después de haber estado mucho tiempo en situaciones de violencia, a veces 10 o 15 años. Hay otras que buscan ayuda de manera más inmediata y eso es un avance de los últimos años", detalló Manzi.

Y siguió: "Cuando empezamos a trabajar en el CAV encontrábamos casos de mujeres que habían estado más de 20 años en situación de violencia. Si bien hoy eso a veces sigue pasando, creo que hay una respuesta más rápida a las primeras manifestaciones de violencia".

La especialista en el tema atribuyó ese cambio a la visibilización que se ha dado en los últimos años, y en particular a la masividad que han tenido las manifestaciones como Ni Una Menos o el Miércoles Negro. "Ver una movilización tan grande repudiando la violencia ayuda a que deje de ser vergonzante sufrirla", evaluó y siguió: "Además la difusión y la existencia de lugares permite que las personas sepan adónde pueden ir. Y ahí está la importancia de que cuando se deciden a pedir ayuda, la encuentren realmente".

En ese sentido, Avilés reconoció que cuando eso no ocurre se genera un retroceso en esa víctima que seguramente necesitará más tiempo para volver a animarse a pedir ayuda. "Es necesario entender el gran paso que es animarse a buscar ayuda, aunque pueda parecer poco. Implica haber roto con creencias, con dolores, angustias y ambivalencias", dijo.

No hay un solo camino para salir de la violencia pero todos empiezan con la búsqueda de ayuda. Y en el CAV de la Defensoría analizan, junto a la mujer, cuál es el recorrido que le tocará y en qué momento. "A veces no están preparadas ni para hacer la denuncia. Entonces evaluamos el riesgo y, si se puede, esperamos y la acompañamos", detalló Manzi.

Compromiso
En el último tiempo también ha crecido el compromiso del entorno de las víctimas en poder buscar ayuda e intentar acompañar a las mujeres para salir de ese círculo de violencia.

"Hay muchas mamás o papás que vienen preocupados por los noviazgos violentos o de relaciones de convivencia de hijas muy jóvenes. Eso resulta muy difícil porque la mayoría de esas chicas está todavía en la etapa de enamoramiento y de negación de la situación de violencia. Por eso hay que ser estratégicas en el abordaje", explicó la integrante del CAV.

Al respecto, Avilés atribuyó a "la idea de amor romántico, que debe ser sostenido por la mujer" que se naturalicen "ciertos lugares y relaciones" desiguales. Y en ese sentido hizo hincapié en la necesidad de generar un cambio cultural y social que involucre a toda la ciudadanía.

Si bien la gran mayoría de los casos que se reciben están vinculados a situaciones de agresión dentro de la pareja o con ex, en el último tiempo también se han visibilizado los otros tipos de violencia que se sustentan en relaciones de poder desiguales entre varones y mujeres como, por ejemplo, en el ámbito laboral e institucional.

"El defensor (del pueblo, Raúl Lamberto) ha firmado un convenio con los Ministerios de Trabajo de la provincia y de la Nación para formar parte de la red sindical de lucha contra la violencia laboral. Es uno de los ejes que estamos trabajando", resaltó la asesora en temas de Relaciones con la Ciudadanía. Y cerró: "La violencia de género es un problema que afecta a todas las clases sociales. Se necesita un compromiso de todos los poderes y de todos los niveles del Estado".