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Santa Fe Martes, 27 de abril de 2010 | 11:11

El precio de la garrafa de gas de 10 kilos debe seguir a 15 pesos

La Secretaría de Energía de la Nación prorrogó hasta el 31 de diciembre el acuerdo mediante el cual subsidia el gas envasado. Los comercios están obligados a respetar las tarifas establecidas.
En la Argentina, el gas más caro (envasado en garrafas) es el más utilizado por los sectores más pobres; y el más barato (natural) es el de uso frecuente en las clases media y alta. Santa Fe no escapa a esa regla.

Es por eso que la Secretaría de Energía de la Nación prorrogó hasta el próximo 31 de diciembre la vigencia del Acuerdo de Estabilidad del Precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), envasado en garrafas. De esta manera el envase de gas por 10 kilogramos tendrá un precio de 15 pesos en comercios y estaciones de servicio y de 16 pesos en municipios.

Además, la garrafa de 12 kilos costará 18 pesos en comercios y 20 en los municipios, y la de 15 kilogramos costará 22,50 en comercios y estaciones de servicio y 25 pesos en municipios. La medida quedó establecida mediante la resolución 197/2010, publicada hace 20 días en el Boletín Oficial.

A instancias de la cartera de Energía, en septiembre de 2008 se suscribió un acuerdo de estabilidad de precios del gas en garrafas (butano y/o mezcla) de 10, 12 y 15 kilogramos entre las empresas productoras, fraccionadoras, distribuidoras y comercializadoras de gas licuado, con la Federación Argentina de Municipios. Los precios acordados incluyen el importe correspondiente al IVA cuya alícuota es de 10,5 por ciento.

Vale recordar que el valor de las garrafas se había disparado a mediados de 2008, cuando algunas empresas llegaron a cobrar hasta 40 pesos por una carga de 10 kilos. Para poner freno a esos aumentos desmedidos, la Nación estableció un sistema de precios regulados con subsidios para los distintos eslabones de la cadena del GLP.

Estas tarifas al consumidor contienen un subsidio estatal habida cuenta de que el gas en garrafas es una fuente de energía utilizada por los sectores con menores recursos.

Mediante la Ley 26.020 se creó un Fondo Fiduciario específico para subsidiar a estos consumos residenciales de GLP, que se distribuye entre las empresas que intervienen en la cadena de producción, fraccionamiento, distribución y comercialización de este insumo. Parte de los recursos del Fondo Fiduciario provienen de lo que Energía restó como subsidio a los usuarios de gas natural por redes, es decir los redireccionó.

Algunos cambios
La Secretaría de Energía solicitará al Ministerio de Interior que “se extremen los controles de frontera a efectos de evitar el eventual tránsito de GLP subsidiado, envasado en garrafas, hacia países limítrofes”.

La resolución publicada a principios de este mes refiere además a una addenda (agregado) del acuerdo original que deja en manos de una Comisión de Seguimiento del acuerdo la tarea de “ desarrollar una metodología que optimice la utilización de los recursos del Fondo Fiduciario para que sus beneficios se orienten hacia los usuarios de bajos recursos”, es decir que llegue en forma más directa a estos destinatarios.

“Las conclusiones respecto de la metodología deberán definirse al 31 de mayo próximo para su consideración por parte de las autoridades de Energía”, indicó la resolución. Además de definir la continuidad del subsidio y con ellos la de los precios de venta al público, la resolución difundida establece una serie de cambios en el régimen que en vigencia desde 2008.

El más importante es una ampliación de cinco por ciento en el volumen de gas a subsidiar en relación a 2009. Con ello se espera evitar un faltante del producto subsidiado que obligue a los consumidores a pagar precios más altos para conseguir una garrafa. Además la Secretaría de Energía solicitará al Ministerio de Interior que “se extremen los controles de frontera a efectos de evitar el eventual tránsito de GLP subsidiado, envasado hacia países limítrofes”. El pedido apunta a evitar que los brasileños, en cuyo país de origen el combustible es mucho más caro, carguen sus garrafas en ciudades de frontera de la Argentina.
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