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Santa Fe Lunes, 19 de abril de 2010 | 08:04

¿Fenómeno paranormal en Santa Fe?

A 26 años del fenómeno que conmovió a la provincia, recobra fuerza paranormal una casa embrujada en la ciudad ubicada en pleno centro de Barrio Candioti. Según entendidos, volvieron a sentirse ruidos extraños. Conocé la historia por medio de los videos.
Una casa embrujada de Santa Fe que fue epicentro de la curiosidad general cuando en 1984 trascendieron los impresionantes fenómenos poltergeis que tuvieron lugar en su interior, volvió a registrar 26 años después actividad paranormal expresada en extraños ruidos sin justificación aparente, según señaló un investigador de este tipo de episodios alucinantes.

José Luis Fernández, periodista y parapsicólogo, puso nuevamente la lupa sobre la propiedad de la calle Córdoba al 1400, del santafecino barrio Candioti, lugar donde el 3 de abril del 84 se desató una impresionante situación digna del mejor argumento para un film de terror y que derivó, incluso, en un caso judicial orientado a esclarecer aquello que no podía comprenderse racionalmente.
En diálogo con EXPEDIENTES SECRETOS, Fernández sostuvo que si bien en una menor escala de los acontecimientos que conmocionaron a la provincia hace 26 años, ahora el mismo predio es escenario de ruidos y manifestaciones paranormales que vuelven a poner en foco la famosa casa embrujada de Santa Fe.

El misterio que vuelve

“La casa de la calle Córdoba sigue teniendo ruidos -afirmó el investigador-, independientemente que hace años fue demolida y que ahora hay una nueva construcción que, incluso, tiene otros dueños distintos a los del inmueble original donde empezaron a registrarse las anomalías”.

Según señaló, la casa hoy tiene inquilinos que han tomado nota de las manifestaciones extrañas y que alcanzaron en su momento un esclarecimiento que pretendió ser definitivo tras la conjunción de esfuerzos por parte de la policía, la justicia, un grupo de investigación de fenómenos paranormales y especialistas para poner en caja al misterio que, al parecer, ahora quiere hacerse escuchar de nuevo.

Para Fernández, que conduce los sábados a la noche en la FM 93.3 de Santa Fe el programa “La otra realidad”, es el momento para retomar las investigaciones y profundizar en torno al fenómeno que nace, de acuerdo a su criterio, por la “existencia de energías negativas”.

La teoría de Fernández se sostiene en que debajo de la tierra de la ciudad de Santa Fe fluye mucha historia y que se expresa tanto en túneles construidos para estar a salvo del ataque del indio allá por los siglos XVII y XVIII, como en los vestigios de antiguos cementerios, camposantos o enterratorios de colectividades y estancias.

Bajo tierra

Una energía negativa así convertida quizás por el dolor, el padecimiento, la injusticia o el odio sostiene la interpretación de Fernández para explicar lo que ocurre en la finca de Córdoba al 1400, donde hoy se escuchan ruidos y que como hace 26 años, nadie sabe de dónde provienen.

“El barrio Candiotti recibió a muchos trabajadores de la zona portuaria de Santa Fe y comenzó a tener un importante desarrollo a principios del 1900. Tranquilamente -comentó Fernández- pudo haber habido por entonces un cementerio no registrado en el que eran sepultados los muertos de aquellos primeros pobladores”.

¿Pero que es lo que provoca esa energía negativa a la que alude Fernández? Si bien aun las manifestaciones paranormales no alcanzaron la magnitud de cuando estalló el fenómeno, los ruidos rememoran la situación inexplicable de un caso inscripto dentro de la esfera de lo sobrenatural.

“Justamente la casa original donde se dieron los episodios del 84-cuenta Fernández- era una construcción de 1900 y todo comenzó en aquella oportunidad cuando los vecinos aseguraron que desde interior del inmueble provenían ruidos inexplicables que causaban terror, porque denotaban que había cosas que se desplazaban o caían”.

La movida de la calle Córdoba

Hubo tanto revuelo en torno al caso que tomó intervención la policía, después la justicia y hasta equipos especiales captaron con grabadores los extraños ruidos y es más, una vez ingresados a la finca que estaba deshabitada, también comprobaron que en ausencia de las guardias muebles, herramientas y utensilios se movían solos. Y es más. Se escuchaban arañazos en las puertas en las que, como si fuera poco, quedaban las marcas.

“El jaleo en torno a la casa duró unas dos semanas -recordó el investigador- y cuando pasó todo, los dueños no pudieron alquilar ni vender la vivienda” que, sin embargo, con el tiempo fue demolida para dar lugar a una nueva construcción que sí conoció de nuevos dueños e inquilinos.

Lo que no incluyó boleto alguno de compraventa y ni siquiera haya sido tenido en cuenta por el más fantasioso de los operadores inmobiliarios, era la posibilidad que a 26 años de aquella revelación paranormal la casa de la calle Córdoba al 1400 volviera a mostrarse plenamente dispuesta a hacer escuchar su sorprendente mensaje elaborado con los sonidos del misterio más profundo.

Investigador cree que fue un caso de psicokinesis


Uno de los especialistas convocados para desentrañar el enigma de lo que ocurría en torno a la casa embrujada de Santa Fe en abril de 1984, fue el psíquico Ricardo Conforti para quien la aparición ahora de las nuevas manifestaciones paranormales en el inmueble de Córdoba al 1400 obliga a retomar las investigaciones.

El licenciado Conforti accedió a relatar a EXPEDIENTES SECRETOS detalles de aquella investigación del 84, “cuando varios vecinos del inmueble coincidieron en señalar que desde la casa surgían ruidos extraños”.

El investigador recordó que esos vecinos ubicaban el inicio del fenómeno casi en paralelo al fallecimiento de uno de los propietarios del inmueble, el cual por esos días se encontraba abandonado.
“El caso judicial quedó en manos del juez Storni Lanteri que no daba crédito de los episodios singulares que allí ocurrían y que eran registrados -rememoró Conforti- por grabadores que quienes investigábamos dejábamos prendidos allí dentro toda la noche”.

Este psíquico, que fue discípulo del sacerdote jesuita y parapsicólogo español Oscar González Quevedo, contó que para “demostrar que las cosas en la casa se movían solas, marcábamos con tiza su contorno en el piso o en las mesas en que estuvieran ubicadas. Al día siguiente -puntualizó- todos esos elementos estaban fuera de las marcas”.

Que no cunda el pánico

Los estudios duraron quince días y demostraron que en la casa abandonada, con consigna policial en la puerta y en la que nadie podía ingresar, algo misterioso ocurría y hasta una noche un policía se desmayó presa del pánico al escuchar el ruido aterrador.

“Lo que pude concluir es que el fenómeno de aquel entonces encuadró en un caso de psicokinesis -sintetizó el especialista a EXPEDIENTES SECRETOS- es decir una mente a distancia que con intencionalidad daba lugar a ese fenómeno paranormal”.

“Una noche le marqué a la policía un lugar dentro de la casa donde para mí había algo -recordó Conforti-. El juez, que estaba presente se reía pero luego se sorprendió cuando de ese lugar desenterraron una zapatilla con alfileres clavados, papeles con nombres de personas, estatuillas decapitadas y huesos de animales. Todo esto -aseguró- suponía un trabajo de magia negra”.
“Lo positivo fue que una vez que se desenterraron todos estos objetos cesaron los ruidos y los movimientos inexplicables”, indicó Conforti, para quien “si ahora han reaparecido no estaría mal incursionar en una investigación que apunte a revelar nuevos campos desconocidos”.
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