santafe
Domingo 17 de Enero de 2016

Acampe de trabajadores de Sol, previo a la reunión de este lunes en el Ministerio

Preocupación. Casi 300 empleados permanecen en vilo tras el cierre de la empresa aérea. El alerta se mantiene también en la provincia de Santa Fe, con cerca de 50 afectados.

Un grupo de trabajadores de la empresa aérea Sol mantiene desde el sábado un acampe frente a los mostradores de check-in, en el hall B del porteño Aeroparque Jorge Newbery, a la espera de una solución al conflicto luego que la firma determinara el viernes la cancelación de todas sus actividades.
El estado de alerta se repite en otras estaciones aéreas como la de Rosario, en la que los empleados reclaman la presencia de autoridades de la empresa, perteneciente mayoritariamente al grupo local Transatlántica, y también la intervención del gobierno nacional para acercar alguna solución y para otorgar asistencia para los más de 300 trabajadores que se quedaron en la calle.
Este lunes, en el Ministerio de Trabajo, se reanudará la reunión entre los trabajadores y los empresarios bajo la supervisión de la autoridad laboral en procura de una salida, aunque fuentes sindicales indicaron que sus expectativas al respecto “no son buenas”.
Sin avances
Pablo Biró, titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) señaló: “Este lunes vamos a volver a reunirnos, pero no creo que se pueda avanzar mucho. Nosotros reclamamos la reincorporación de los casi 300 trabajadores que tiene la empresa porque aquí no ha habido ni pedido de quiebra ni cese de actividades justificado”.
“La empresa comenzó a enviar ayer (por el sábado) los telegramas de despido y planteó en la reunión de ayer la imposibilidad de continuar operando, pero desde el Ministerio nos dieron la razón en cuanto a que esto era ilegal”, dijo Biró.
Y agregó: “Estos empresarios están utilizando a los trabajadores para lograr una salida que los beneficie y nosotros no vamos a permitir eso”.
“La empresa dejó varados a pasajeros y trabajadores en sus bases de Punta del Este, Ciudad del Este y Rosario, al suspender intempestivamente los vuelos cuando hasta el día anterior estuvo vendiendo pasajes”, explicó en sindicalista.
Y denunció que el gremio “se negó a llevar cuatro aviones de la empresa fuera del país como lo pretendía la compañía”.
“Si bien entendemos que esta es una situación heredada, el Estado tiene que intervenir enérgicamente en el conflicto porque es el que tiene la responsabilidad sobre la política aerocomercial y le pedimos una solución”, añadió Biró.
El sindicalista de APLA advirtió además que “ahora el conflicto está circunscripto a Sol y no afecta a ninguna otra compañía, pero si no tenemos respuesta vamos a ir escalando y escalando hasta llegar lo más arriba posible porque no vamos a permitir que una vez más se perjudique a los trabajadores en beneficio de los empresarios”.
“No pueden echarlos”
A su vez el presidente de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Edgardo Llano, advirtió que “hubo pocos resultados” en la reunión que mantuvieron anteayer en el ministerio de Trabajo con los representantes de Sol.
“Hay pocos resultados. La empresa informó que deja de volar. Lo que hicieron fue una demostración de lo poco que conocen la ley que hay que cumplir”, afirmó Llano.
El gremialista confirmó que “el Ministerio le dijo que no puede echar a los trabajadores. El procedimiento es ilegal por las arbitrariedades de la empresa”, sostuvo. “Pretendían pagar indemnizaciones del 50 por ciento a todos”, sentenció.
Y concluyó indicando: “Vendieron pasajes sabiendo que cerraban. Nos preocupa que la empresa esté atada a un solo contrato”. 
La justificación
Sol atribuyó su cese de actividades del viernes a una situación de “inviabilidad económica” que tuvo que afrontar por “la rescisión de un acuerdo con Aerolíneas”, por el que percibía un millón de pesos diarios. Ese convenio desató una gran polémica en todos los sectores de la política nacional y local.