santafe
Viernes 22 de Enero de 2016

Al hospital Cullen ingresan por mes, entre 20 y 30 casos de obesidad mórbida

Proceden del centro norte provincial. El 75% son mujeres. Advierten sobre los riesgos de la enfermedad.

Desde el Gabinete de Obesidad Mórbida del Hospital José María Cullen, el Dr. José Echagüe sostuvo que "la obesidad es un problema mundial” y confirmó que en el consultorio llegan mensualmente entre "20 y 30 pacientes".
Las consultas proceden de la ciudad capital, pero también de localidades de todo el centro norte provincial. "Llegan pacientes desde 15 años hasta los 75, pero la mayoría se encuentra entre los 30 y 50 años y el 75% son mujeres", comentó el especialista en diálogo con LT10 y agregó que "estadísticamente, la obesidad mórbida es más común en las clases medias y bajas".
Destacó que el gabinete trabaja en estos casos desde 2007 y está conformado por un grupo interdisciplinario conformado "por un médico, un nutricionista, un psicólogo y un profesor de Educación Física". Consultorios de este tipo también se enuentran en el hospital Iturraspe de la ciudad de Santa Fe y en nosocomios de Rosario.   
Obesidad mórbida
"El obeso mórbido es aquel cuyo índice de masa corporal (la relación entre peso y altura) supera los 40 puntos. Por ejemplo, una persona que mide los 1,70 metros y pesa más de 120 o 130 kilos", explicó Echagüe. Y aclaró que “hablar de cura es una falsedad porque es una enfermedad crónica. Pretender que una persona que tiene 60 o 70 kilos de más baje toda esa cantidad, no es real”. 
Sin embargo, indicó que “uno puede hablar de un buen resultado cuando se puede lograr en los primeros meses un descenso de entre el 15 y el 20% del peso inicial”. Cuanto eso sucede, ayuda a controlar “comorbilidades”, tales como la diabetes, la hipertensión, o los problemas cardiovasculares asociados. Además, las personas “adquieren más libertad, movilidad y autonomía”, explicó. No obstante ese “éxito” se puede dar solamente en el 30% de los pacientes.
La obesidad mórbida integra componentes genéticos, psicológicos y otro conductuales. En cuanto a esto último, no es solamente “la mala alimentación sino un conjunto de hábitos de la vida moderna, como el sedentarismo”. 
Finalmente, comentó que el aspecto psicológico está involucrado tanto en las causas y el comienzo de la enfermedad, como en el seguimiento o la intención de mejorar. Tiene mucha repercusión en las recaídas y el abandono de las personas.