santafe
Domingo 19 de Abril de 2015

Arancedo destacó el valor de la familia en la sociedad

Mensaje a los fieles. En el cierre de la celebración de la 116ª Fiesta de Guadalupe, el arzobispo de Santa Fe y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, pidió combatir la pobreza y reconstruir los vínculos familiares.

Con la presencia de cientos de devotos que se acercaron a la Basílica, se cerró ayer la 116ª Fiesta de la Virgen de Guadalupe con la misa central que fue presidida por el arzobispo de Santa Fe y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo. 
Minutos antes de las 16 la Basílica de Guadalupe lucía completa de fieles, no así los alrededores de la iglesia y del barrio, privando a los santafesinos y a los visitantes que llegaron desde diversos puntos de la provincia, observar la ya tradicional imagen de las calles de Guadalupe repletas de gente, mostrando todo el color y pasión de los devotos. Claro está, que la coincidencia de la fecha de la Fiesta de Guadalupe con las elecciones que se desarrollaron ayer en todo el territorio provincial, atentaron en esta oportunidad contra la masiva convocatoria que año a año se observa en la Basílica. Un aspecto que, tanto autoridades locales como organizadores de la Celebración de Guadalupe, deberán repensar y analizar para no volver a repetir.
A las 16, los aplausos de los fieles le dieron la bienvenida a la imagen de la Virgen de Guadalupe, la cual posaron junto al altar principal para dar comienzo a la celebración central. 
Fue el arzobispo de Santa Fe y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, quien presidio la misa y dejó un claro y contundente mensaje a todos los presentes, que fue de la mano del lema central que este año tuvo la celebración: “Madre de Guadalupe, cuida a nuestras familias”.
“Guadalupe es un lugar de encuentro, de oración y de gracias que enriquece nuestra fe en el encuentro del hijo de María. El lema que nos convoca este año es la familia y su importancia para la humanidad. Por eso me atrevo a decir que no ver su importancia en la actualidad, es un acto suicida de la sociedad”, comenzó diciendo el obispo José María Arancedo. 

Fuente de valores
“La familia es el ámbito primero del amor y de la vida. Es donde nace la tradición de valores y el sentido de la solidaridad; es la fuente segura que hace a la dignidad del hombre y al bien de toda sociedad”, sostuvo Arancedo con sus palabras frente a los fieles.
“Cuantas veces vemos en la orfandad de muchos jóvenes un triste testimonio de la ausencia de las familias en la sociedad. La familia es la mejor inversión para alcanzar sociedades más justas. Por eso también me atrevo a decir que la familia es un tema político, que no puede estar ausente de toda política del hombre y la humanidad”, continuó agregando el arzobispo de Santa Fe y titular de la Conferencia Episcopal Argentina.
En relación a la situación actual de inseguridad y violencia en la sociedad, Arancedo dejó un firme mensaje: “Tenemos que comprometernos a ser testimonio de ciudadanos que combatamos a los hechos de violencia y de muerte. El avance de la droga y el narcotráfico, de la corrupción y de la ausencia de valores, son heridas abiertas que nos empobrecen socialmente. Tenemos que convertir todas estas problemáticas en oraciones frente a nuestra virgen para poder encontrar la solución de estos males. Hay que caminar paso a paso hacia una sociedad más humana y solidaria. Aquí aparece el valor insustituible de la familia como lugar de amor”, subrayó la máxima autoridad religiosa José María Arancedo.

Matías De Philippis/ Diario UNO Santa Fe