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Sábado 02 de Abril de 2016

Balance positivo a un año del descanso dominical en Rafaela

Implementado el 29 de marzo de 2015. Desde el Centro de Empleados de Comercio se mostraron conformes aunque desde el gremio se sostuvo que aún hay cosas pendientes. Los supermercadistas coinciden en que la experiencia fue satisfactoria

El 29 de marzo se cumplió un año de la implementación de la ley de descanso dominical en Rafaela, primera ciudad santafesina en adherir a la ley Nº 13.441, más conocida la ley de descanso dominical. Junto con Esperanza, la cabecera del departamento Castellanos fue pionera en la aprobación de una ordenanza a favor de que, fundamentalmente, los supermercados permanezcan cerrados los domingos. 
En diálogo con Diario UNO, Betina Barco, secretaria Gremial del Centro de Empleados de Comercio de esa ciudad hizo un análisis de la puesta en funcionamiento de la norma y sostuvo que transcurridos los primeros 365 días, el balance es positivo.
“Esta semana estuvimos hablando del tema, y más allá de algunas modificaciones que hubo que hacer, nosotros pensamos que fue favorable”, manifestó, aunque señaló que aún hay pendientes algunas cuestiones de implementación que se deben ajustar y definir por parte del municipio.
“El tema de las inspecciones, de cuáles van a ser las multas. Es decir, si bien está todo por escrito (en la ordenanza), todavía no está determinado el lugar al que nosotros tenemos que hacer las denuncias, ni quienes son los encargados de cobrar las multas”, explicó.
“Recae todo sobre la Municipalidad, pero todavía faltan algunos ajustes, teóricamente nos vamos a reunir en estos días con el municipio para ver si podemos cerrar definitivamente ese tema, más ahora que también adhirió Rosario, y estamos esperando que adhiriera Santa Fe, pero se ve que es algo un poco más complicado”, agregó.
En ese sentido, reflejó que solamente “algunos comercios puntuales han quedado al margen”de la prohibición de abrir los domingos, y que se trata de “negocios eternamente complicados”, y que precisamente por no estar definidas algunas cuestiones, el gremio no posee las herramientas para actuar sobre ellos. Por este motivo, precisó que se esperaba a que Rosario y Santa Fe se expidieran sobre el tema para poder avanzar en la definición de las cuestiones pendientes. 
Sin embargo, más allá de lo que aún no se terminó de ajustar, destacó que el 90% de los comercios de la ciudad alcanzados por la norma, cumplen con el descanso. 
“En los grandes supermercados, y en los comercios grandes se implementa completamente. Nosotros hemos hecho inspecciones por nuestra cuenta, y por suerte han sido respetuosos de la ley”, indicó. 
 
Los cambios
Consultada sobre las modificaciones que se realizaron a la ordenanza de adhesión al descanso, sostuvo que la discusión giraba en torno a los feriados que caen el sábado o el lunes. En este punto se llegó a un acuerdo para que los comercios no quedaran 48 horas cerrados y se consensuó para esos casos abrir excepcionalmente los domingos, pero solamente hasta las 13.

Fortalecer la familia
En momentos en los que se debatió el tema en Rafaela, previo a la adhesión, desde el Centro de Empleados de Comercio se hizo siempre hincapié en que “el descanso dominical no es solamente por cerrar el domingo, sino porque se trata de un día para la familia”. 
“No es cualquier día. No es lo mismo tener el franco el lunes, el martes o el miércoles. El domingo es un día muy especial para nosotros, y apuntamos a eso y muchas de las cosas que están pasando en torno a la seguridad”, resaltó. 
En esa línea apuntó a que la norma aporta al fortalecimiento de la familia como institución de contención social y afectiva. 

Una cuestión de costumbre
Consultada por la resistencia previa, y sobre los argumentos esgrimidos como la afectación de fuentes laborales, o la disminución de las ventas, Barco indicó que “la gente se acostumbró a hacer las compras de otra manera”.
Sostuvo además que el cierre de los supermercados los domingos generó el surgimiento de otras actividades comerciales que compensaron a aquellos que se resisten al cambio.
“Abrieron muchos kioscos, y los almacenes volvieron a resurgir, o sea que el sol sale para todos. La gente se fue acostumbrando a hacer la compra de la semana los sábados que abren hasta las 21. Es decir que tiempo hay, era una cuestión de acostumbrarse a hacerlo”, reflejó.
“En cuanto al personal, nosotros como sindicato no tuvimos bajas, salvo las normales que se dan cuando la actividad disminuye un poco. Nada significativo”, finalizó. 

Desde el súper
Dante López, representante de la Cámara de Supermercados de Rafaela, coincidió en el diagnóstico realizado por el CEC y sostuvo que la medida fue positiva en virtud de un mejoramiento de la calidad de vida. 
“El hecho de no trabajar los domingos permite que la gente tenga una calidad de vida distinta, porque permite desenchufarse del trabajo y compartir con la familia”, expresó.
En cuanto a lo estrictamente comercial marcó que la medida produjo una “pequeña pérdida de ventas en el orden del 4%”. De todas maneras, sostuvo que desde el punto de vista de los costos, la baja en las ventas se compensa en relación a la erogación que representa el pago de la mano de obra de un domingo que se debe abonar doble.
“Si bien hay una pérdida, no es tan grave, porque operar es más caro”, resaltó y señaló que en contrapartida aumentaron las ventas los sábados y los viernes y que el consumo se fue acomodando naturalmente.
En esa dirección, por último comentó que el descanso dominical generó el surgimiento de nuevos emprendimientos comerciales del rubro alimenticio. 
“Hay un mercado que de alguna otra manera se abastece. En todo lo que hace a la parte de rotisería, productos frescos, carnes, y es lógico que hay un mercado natural que sale a buscar los domingos. Lo cual a nosotros no nos parece mal, es simplemente la observación de la realidad”, puntualizó.