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Martes 21 de Julio de 2015

Barrio Sur: hay menos robos por la instalación de la alarma comunitaria

A 50 días de la instalación de la alarma comunitaria, los vecinos de barrio Sur que habitan la zona delimitada por 1º de Mayo al 1300 y Entre Ríos entre 9 de Julio y 4 de Enero pueden afirmar que el sistema colaboró con la prevención de los hechos delictivos.

A 50 días de la instalación de la alarma comunitaria, los vecinos de barrio Sur que habitan la zona delimitada por 1º de Mayo al 1300 y Entre Ríos entre 9 de Julio y 4 de Enero pueden afirmar que el sistema colaboró con la prevención de los hechos delictivos.
Antes de la instalación del dispositivo tuvieron lugar un importante número de robos en la vía pública y entraderas a viviendas. La situación mantuvo preocupados a todos los vecinos, que se reunieron en más de una ocasión antes de que se instalara el sistema. Durante los encuentros que se llevaron a cabo, todos exponían la falta de tranquilidad con la cual transitaban por las calles de esa zona de la capital.
Uno de los referentes del barrio e impulsor del proyecto  que llevó la alarma comunitaria al barrio, Martín Weibel, destacó el buen funcionamiento que tuvo el sistema desde su llegada al barrio, sin embargo recalcó que la falta de seguridad no puede considerarse como un tema resuelto. 
Al momento de realizar un balance explicó que otro de los factores que colaboró con la disminución de los  ilícitos  es la solidaridad entre los propios vecinos que gracias a los avances tecnológicos conformaron grupos de mensajería. El objetivo: estar alerta y denunciar a las fuerzas policiales en caso de detectar situaciones sospechosas.
“Si bien la seguridad no es un tema resuelto, empiezan a salir a flote otras problemáticas. Se que hay otros grupos de vecinos que están interesados en adherirse al sistema, pero aún no están confirmados”, explicó Weibel. 
Los resultados que se logró con esta unidad generó el interés de otras cuadras del barrio. En ese  sentido confirmaron que en los últimos días  se presentó la documentación en la municipalidad para instalar otro sistema de alarma sobre 1º de Mayo y 3 de Febrero; esta alcanzará para cubrir el área comprendida por 1º de mayo 1400/1500 y 3 de Febrero 2800/2900. Además otro grupo de vecinos se está organizando para trabajar sobre las calles de Uruguay y 9 de Julio.
Balance
“Luego de que se colocó la alarma no tuvimos ni un incidente de ningún tipo. Sostengo que sirve y es muy efectivo”, confirmó Yamile Sale,  vecina y referente de la agrupación. En ese sentido relató  que gracias a la alarma pudo espantar a dos sujetos con intención de robo que se ubicaron sobre la parada de colectivo ubicada en 1º de Mayo y Entre Ríos. Al hacer sonar la alarma y prender la luz que esta posee, los hombres se dieron a la fuga.
Esta iniciativa se puso en marcha en parte como consecuencia de la inseguridad y otro poco por los resultados logrados a partir del trabajo integrado de los vecinos.
“Muchas veces se ve a alguien sospechoso y están atentos, entonces se controla un poco más. Hay muchos casos en los que se llamó al 911 para prevenir por posible situaciones. A veces eran sospechas falsas”, aclaró Weibel.
Hoy los vecinos se muestran un poco más tranquilos. Un parámetro para afirmar esto es el hecho de que la actividad del grupo de Whatsapp mermó considerablemente. Ya no se registran denuncias o alarmas por medio de esta vía de comunicación.
“Me parece que nos da resultado. En relación al grupo de mensajería se enfrió un poco pero lo que hay que destacar es que la Policía se empezó a ver un poco más”, agregó Sale quien aseguró que desde la instalación del dispositivo se observa una mayor presencia policial  y de gendarmería en las calles del barrio. 
La alarma se instaló en la última semana de mayo, en ese entonces unas 60 familias habían solicitado adherirse. En la actualidad, los referentes del grupo mantienen abierta la posibilidad para aquellos que deseen integrarse y adquirir el control remoto. Es por esto que se encuentran trabajando en un relevamiento.
“Para mí fue sumamente efectivo es más ahora la gente se sigue incorporando, les interesa”, explicó Sale sobre aquellos que hoy se interesan por integrarse a esta forma de prevención delictiva.
En el caso de este primer grupo ahora los esfuerzos están puestos en seguir trabajando para mejorar el barrio, el cual hoy se observa un poco deteriorado en relación a épocas anteriores. “Hay vecinos que tienen preocupaciones y están interesados en comenzar a abordar temas”, detalló Weibel.
En tanto, otros grupos comienzan a delinear los aspectos necesarios para la instalación del sistema. Sin embargo la desventaja de no conocerse entre los interesados, dilata los tiempos y colabora en la desorganización de los procesos. 
“Nosotros nos juntamos muchas veces a armarlo, lo positivo es conocerse con el vecino. Nos dio resultado y muchos están contentos”, valoró Sale. Ahora los vecinos desean trabajar para poder lograr el diseño de corredores comunitarios, pero para esto es primordial que más ciudadanos y calles se sumen e integran a la alarma comunitaria. Ya que de esta manera se cubrirían más zonas y la prevención se extendería a todos los que se sumen. 
“Lo importante es ponerse de acuerdo para armar el corredor, eso es fundamental, ya que con cuatro o cinco aparatos similares estaríamos más tranquilos”, recalcó la vecina .
Ahora el objetivo es poder trabajar para mejorar las calles del barrio. Ya que a simple vista está muy desmejorado en aspectos como la limpieza tanto en la calle como en los espacios verdes. Sin embargo la imposibilidad de contar con un espacio fijo para comenzar a reunirse, limita el accionar. “La idea es organizarse con la basura, muchos no tienen conocimientos del cronograma, otros no respetan los días de limpieza, se trata de cuidar el barrio nada más”, explicó la mujer.
A modo de conclusión Sale aseguró que la alarma es ciento por ciento efectiva para combatir los llamados punga y los arrebatos. En tanto que las entraderas a las viviendas pararon y no se dieron a conocer más casos.
El sistema
La alarma comunitaria funciona como un sistema de prevención de delitos y vandalismo con participación de la comunidad y sus vecinos, ya sea organizado por cuadra, manzana o barrio. El concepto es la prevención aportada por un compromiso de acción común entre todos los vecinos.
Cada vecino tiene uno o más controles remotos que llevará junto a él, dado su pequeño tamaño. Este control podrá ser activado fácilmente ante situaciones sospechosas o de peligro y accionar uno u otro sonido de las sirenas, según de la situación. La activación puede ser de hasta 130 metros de distancia y también desde dentro de un automóvil (dependiendo del entorno). Este sistema no reemplaza los sistemas de seguridad en la vivienda del particular o el comercio.
La función de estos equipos es comunitaria y en general para uso exterior, esto significa que no están diseñados para ser un sistema de alarma para una vivienda o comercio sino que, por el contrario, son para dar una herramienta preventiva y disuasiva al llegar o salir de una casa o local.
Si bien dependiendo de la ubicación física de la central de alarma (en un poste de alumbrado, por ejemplo) pueden ser accionadas desde adentro de una vivienda. 
El sistema prácticamente no requiere de mantenimiento, el componente que lo puede requerir es la lámpara de cuarzo y eventualmente la batería después de los dos o tres años de instalada. Respecto de los controles remotos que por ser pequeños y ser llevados encima permanentemente, pueden sufrir algo de maltrato y necesitar alguna reparación eventual. Su pila interna puede durar más de dos años sin necesidad de reemplazo.
Romina Elizalde / Diario UNO