santafe
Jueves 31 de Diciembre de 2015

Caos vehicular: vecinos reclamaron asistencia y cortaron la ruta 168

Paciencia. Pasado el mediodía de este miércoles, la ruta 168 se pobló de automóviles a lo largo de 5 km. Durante toda la jornada se produjeron cortes intermitentes de vecinos que piden por asistencia en el marco de la emergencia hídrica.  

La emergencia hídrica continúa generando demandas y asistencia social. Durante el día de ayer se produjeron cortes intermitentessobre la ruta 168 (mano Santa Fe - Paraná) a la altura de Bajada Di Stéfano.  Los manifestantes llevaban adelante el corte con quema de cubiertas e impedían el tránsito sobre la Ruta Nacional.
Los vecinos de Nueva Pompeya reclaman  asistencia social y presencia del gobierno en ese lugar. Entre las demandas, se destaca el reclamos por chapas y tirantes para la construcción de refugios ante la crecida del río Paraná.
La serie de autos comenzaba en el puente colgante y continuaba hasta la Ruta 1. Muchos automovilistas intentaban regresar a sus hogares luego del mediodía y no lo podían hacer.  Hubo personas que demoraron más de 2 horas para arribar a sus casas ubicadas en Colastiné Norte, Rincón o Arroyo Leyes. 
Diario Uno pudo conversar con vecinos de Bajada Distéfano. A pesar de los inconvenientes que vive el barrio por la crecida del río, los pobladores aseguran que no fueron quienes llevaron adelante el corte.
En ese sector de la ciudad viven 15 familias que se encuentran en zonas vulnerables. Por la embestida del río, los vecinos tuvieron que dejar sus viviendas y se ubicaron sobre el terraplén, lugar donde el agua no llegó.
“Todos estamos inundados, menos una familia, que vive sobre una loma. El agua nos sacó a todos, se nos mojaron los pocos mubles que tenemos” dijo Pamela, una vecina de Bajada Di Stéfano
En relación al corte realizado ayer en la 168, la vecina señaló: “no, esa gente es de otro barrio. Nosotros no fuimos. Nos llamaron preguntando si éramos nosotros y nosotors no éramos”
Los ciudadanos que viven en esa zona aseguran que no recibieron asistencia y ante el avance de las aguas decidieron trasladarse hasta el terraplén. “Armamos un ranchito con 5 chapas que nos dieron a cada familia. Con palos y tablas armamos los ranchos”, dijo Pamela
En total son 75 personas que se encuentran viviendo sobre el terraplén. “Son 50 chicos y 25 mayores”, contó la vecina. Los damnificados reclaman por  alimentos y agua potable. Los vecinos van a continuar en ese lugar porque consideran que es la única forma de cuidar lo poco que tienen.