santafe
Domingo 09 de Agosto de 2015

Contribuir desde el discurso a un nuevo concepto de la discapacidad

La utilización de las palabras en torno a la diversidad fue uno de los temas analizados por la comisión de medios de comunicación del Observatorio para la Discapacidad que comenzó a gestarse la semana pasada en Santa Fe. La palabra de una de sus miembros. 

En el marco de la gestación del Observatorio para la Discapacidad, la CTA Santa Fe, el Inadi y la Unión de Entidades por y para las Personas con Discapacidad llevaron adelante la semana pasada una jornada de capacitación y debate en la que participaron distintas ONG de la ciudad que trabajan sobre la temática a los fines de dar los primeros pasos para dicha conformación. 
En el encuentro, que se llevó a cabo en el salón cultural de Amsafé, se analizaron los postulados de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, que en Argentina tiene fuerza de ley desde 2008, y su concreción en las áreas salud, educación, trabajo, medios de comunicación y sexualidad. Y en ese contexto se formaron comisiones de trabajo.
Así fue como en la de “medios de comunicación y discapacidad”  se hizo eje en la necesidad de contribuir desde el discurso a un nuevo concepto de la discapacidad haciendo foco en la utilización de los términos correctos, dejando de lado las palabras «discapacitados», «enfermos», «especiales» y «anormales», por ejemplo, para poner énfasis en la utilización correcta de las palabras.
En diálogo con Diario UNO, la titular de la asociación civil Asami y periodista dedicada a los temas salud, discapacidad y enfermedades raras, Evelyn Safón, explicó en consecuencia que se sumó a la comisión porque “ve con preocupación el constante error discursivo al momento de construir las notas periodísticas en los medios, y el riesgo que conlleva victimizar a las personas con discapacidad por no utilizar los términos que la Convención de Derechos marca” y en ese contexto mencionó a las imprecisiones de las propias organizaciones a la hora de enviar gacetillas a los mass media y al escaso interés que muchas veces despiertan estos temas.
En ese contexto, la mujer aseguró: “Nosotros como periodistas contribuimos a la formación de la opinión pública, por ello debemos comenzar a construir desde el relato una nueva visión de la discapacidad que se aleje de aquel imaginario social basado en modelos anteriores y que están estrechamente relacionados conceptualmente con la mutilación física, emocional, invalidez, pobreza e impedimentos de todo tipo”.
Y agregó: “El término discapacitado ya no es correcto desde ningún lugar. El modelo social de la discapacidad, matriz ideológica de la Convención, establece que somos «sujetos de derecho», capaces de elegir, de ser libres y dignos, en definitiva «personas», personas con discapacidad”.
—¿Está mal, entonces, decir “ciego”, “sordo” o “mudo” para referirse a alguien con esa discapacidad?
— Cuando decimos revelamos nuestros pensamientos; y cuando escribimos, además de revelar nuestros pensamientos, los fijamos. Por eso al hablar y al escribir lo correcto es llamarlos “persona ciega” o con “discapacidad visual”; “persona sorda” o con “discapacidad auditiva”;  o “persona sordomuda (término casi obsoleto por los avances en oralización) o “persona con discapacidad motriz”, etcétera. Lo que no debe utilizarse más es incapacitado; discapacitado, capacidades diferentes, capacidades especiales, discapacidades especiales, y todos sus derivados. Evelyn Safón no es una miasténica, es mujer, periodista, presidenta de Asami y además, una persona con diagnóstico de miastenia.  La discapacidad no nos define.
—El temor al error siempre está presente en la gente cuando tiene que hablar con una persona con discapacidad, ¿considerás que más allá de la labor de los medios de difusión,es tarea de la misma persona con discapacidad el alentar al otro para que pueda sentirse cómodo al tratarlo?
—Sería bueno también preguntarse de dónde surge el temor al error; ¿por qué no sabemos cómo dirigirnos a una persona con discapacidad? Tal vez tememos porque íntimamente no hemos aceptado su diversidad. Si, somos todos iguales, pero a su vez, todos diversos. En tanto creo que cuando podamos como sociedad procesar esta vital información entonces perderemos los miedos. Asimismo coincido en que todo tenemos nuestra responsabilidad y como personas con discapacidad debemos colaborar con esta nueva construcción social de sentido. Por eso en la reunión de la semana pasada insistimos en corregir nuestros propios mensajes, ser los impulsores del cambio cultural. Por otro lado, respecto de sentirse cómodo o no, volvemos al punto anterior ¿qué nos incomoda? Es una reflexión necesaria de plantear, ya que la incomodidad en general surge ante algo desconocido, por eso hace falta reconocer algo para luego poder naturalizarlo.
En esa línea y para finalizar, la profesional llamó a la comunidad a interesarse sobre el uso de las palabras y en ese contexto hizo mención al camino recorrido y ganado en torno a la concientización sobre la discapacidad, hecho que permite hoy profundizar más sobre estos temas.