santafe
Domingo 02 de Agosto de 2015

Cuando la moda de lo extremo se convierte en un riesgo de muerte

Días atrás los medios santafesinos se hicieron eco de un video en el cual se puede observar la acrobacia que un joven santafesino adepto al BMX (Bike Moto Cross, una modalidad acrobática del ciclismo) realizara sobre uno de los arcos del Puente Carretero. En el mismo puede verse cómo el protagonista se sube caminando con su bicicleta a uno de los arcos, que tiene una altura de 80 metros, para luego descender a toda velocidad montado en su rodado. 
El video termina con el biker perdiendo el control del rodado y lanzándolo hacia un costado del viaducto, acción que generó un leve accidente en la vía que une Santa Fe con Santo Tomé. Como era de esperarse, la acción causó el malestar de muchos que calificaron el accionar de esta persona como una total imprudencia y los halagos de aquellos seguidores de la actividad.
En diálogo con Diario UNO, el joven biker –conocido en Facebook como Nico Sebastián– explicó las motivaciones que lo llevaron a elegir el puente Carretero como escenario de su práctica.
“Era más que nada un desafío personal que se me ocurrió a principio de año y después lo hice; pero fue algo personal no es que lo hice por algo”, explicó el joven, que desde hace seis años practica BMX.
Su recorrido por esta disciplina comenzó cuando tenía 13 años. Hoy el joven tiene 19, ya participó de varios encuentros vinculados a la especialidad y es considerado un profesional de la disciplina.
Al momento de realizar su acrobacia sobre el corredor que une Santa Fe con Santo Tomé y que a diario registra un tránsito incesante, el joven explicó que antes de hacerlo en bici lo recorrió caminando, con el objetivo de tener en cuenta cómo iba a ser la experiencia y además revisó las condiciones climáticas en sitios de internet.
“A la bicicleta que uso para competir le puse los frenos para ir ahí, pero no me alcanzó porque bajé muy rápido y con el último borde se me descontroló –relató–. Yo quería bajar un poco más despacio usando el freno de atrás y no me alcanzó, de hacerlo de nuevo tendría que ponerle un freno de adelante también”, agregó.
La principal motivación que tiene este joven al momento de subirse a su vehículo de competencia es la adrenalina que le genera la actividad. “Es algo que me gusta, me satisface”, aseguró.
La elección del escenario no fue casual y explicó que, a falta de lugares para poder practicar su disciplina, el puente se presentó “como un tobogán grande” y, sumado a la posibilidad de no contar con elementos que obstruyeran su camino, fue el elegido para realizar la prueba. “No había ningún objeto que obstruyera el subir o bajar y estaba bueno para grabarlo desde la Costanera de Santo Tomé”, contó el biker profesional en diálogo con Diario UNO.
Lejos de amedrentarse, Nico Sebastián afirmó que volvería a realizar la prueba que tantas críticas y adhesiones causó. Sin embargo aseguró que, de darse esta posibilidad, le agregaría a su vehículo un freno delantero y además solicitaría el permiso correspondiente a las autoridades. 
El joven explicó que decidió saltear esa etapa en forma de protesta y relató que a pesar de haber presentado proyectos a los responsables para contar con un espacio de entrenamiento, nunca obtuvo una respuesta favorable. 
Sobre la reacción de enojo que generó en gran parte de la sociedad, dijo entender que “es algo lógico”, ya que de haber sido un auto o una moto el vehículo que pasara en el momento de su caída, habría tenido lugar una desgracia. “Creo que si hubiera salido bien como creía y hubiera salido andando, la gente no diría esas cosas. Pero como pasó lo que pasó, creo que por eso que se lo toma así”, expuso a su favor Nico Sebastián.
Al ser interrogado sobre sus nuevos objetivos dentro de la disciplina, el biker adelantó que utilizará la notoriedad que desató su video para conseguir un espacio adecuado en el cual los seguidores y profesionales del BMX puedan entrenar a diario.
La adrenalina de lo extremo
Diario UNO de Santa Fe consultó a profesionales sobre las motivaciones que muchas veces llevan a algunas personas a probar sus propios límites y la necesidad de publicar todos sus “logros” a través de las redes sociales.
En ese sentido, la licenciada en psicología María Alejandra Acevedo aseguró que existen varias líneas desde donde se puede abordar la temática. Y explicó que, al tratarse de deportes extremos, la adrenalina está presente, pero también es importante sumarle el reconocimiento de los pares.
Sobre esto último, destacó que el hecho de que los jóvenes estén insertos en una sociedad conectada, en la cual cada acto se publica, también es tenido en cuenta.
“Biológicamente la adrenalina le funciona: no se sube a un tobogán, se sube a los arcos de un puente. Si es más arriesgado hay que analizar si es una cuestión de reconocimiento o desafío”, explicó la profesional.
En tanto, el licenciado en psicología Juan Manuel Leiva aseguró que hay personas que tal vez la cotidianeidad y las conductas que para algunos tendrían un nivel de estimulación alto, para otra es bajo. 
“Es algo así como un umbral de sensación de estrés más elevado que el común denominador, por lo que necesitan cada vez mayores desafíos para sentirse «vivos», exigidos, estimulados, excitados”, agregó el profesional.
Romina Elizalde / Diario UNO