santafe
Martes 18 de Agosto de 2015

De la ciudad cordial, a la de los socavones

Desde el paso de Manuel Belgrano por Santa Fe hacia la campaña al Paraguay, y por las atenciones recibidas se la conoce como la Ciudad Cordial. Denominación que fue su distintivo más característico y motivo de orgullo ciudadano. Lamentablemente este blasón y de cara al futuro, pierde su galanura, en mérito a errores cometidos, falta de previsión y por la ausencia de una gestión ambiental racional. Se puede afirmar que la ciudad fue construida como Venecia, sobre terrenos bajos, inundables y una gran parte de ellos ganados al río por rellenos, en la confluencia del Salado con los humedales del Paraná. 
 
La falta de previsión y prevención, el aumento de la densidad poblacional en el microcentro, el deterioro de servicios sanitarios, con pronóstico de agravamiento y el nulo manejo de las cuencas subterráneas, llevaron a la aparición, en forma reiterada, de socavones de magnitud y dimensiones crecientes. Esos servicios, con redes de décadas de antigüedad, más allá de los mantenimientos y reparaciones, presentan falencias. Por lo que la demanda creciente y la mayor presión de bombeo, traen como lógica consecuencia, roturas de caños, con pérdidas de líquidos y el hundimiento de suelos. 
 
Es evidente que nada de lo prescripto se cumplió, menos la obligación de informar a la comunidad mediante audiencias públicas como instancias obligatorias para la autorización de actividades que puedan generar efectos negativos y significativos sobre el ambiente. Espero que se tomen las previsiones necesarias que eviten tener que llorar sobre la leche derramada, en este caso el agua.
 
Ricardo Mascheroni - Docente