santafe
Jueves 04 de Febrero de 2016

Después de 46 años, cerrará Mi Sandwichito

El bar tradicional ya no funcionará como tal. Sus dueños abrirán una rotisería en un local aledaño sobre Urquiza

Este jueves, los santafesinos recibieron una triste noticia: Mi Sandwichito dejará de tirar lisos y servir a sus clientes en las mesas de Urquiza y Bulevar, para convertirse en un local de comidas para llevar. Alfredo Forni, dueño de este bar tradicional de la ciudad confirmó que cerrarán las puertas del proyecto que inició con su mujer cuando eran un joven matrimonio de 22 años, mientras que hoy el promedio etario del personal es de 70 años.
 
En diálogo con Diario UNO, Forni reconoció que está sorprendido por la repercusión que tuvo la noticia. “La idea era que alguien siguiera con el local pero no apareció nadie. La decisión ya estaba tomada desde hace un tiempo porque no había horarios para atender a la gente y terminábamos todos los días muy tarde, estamos cansados”, dijo. 
 
 
Pero también hace tiempo se vienen preparando para dar otro paso: una cocina atendida por sus propios dueños, cuidando la materia prima y la limpieza para que los productos que elaborarán tengan el sabor que se merecen. 
 
“En la cocina trabajan mi esposa y mi cuñada con otras chicas. El secreto de donde salen los más ricos lomitos con un pan especial y los mejores sándwiches, es hacerlo con la mejor materia prima, con los mejores aderezos y fiambres”, explicó Alfredo.
 

Foto: Manuel Testi - Uno Santa Fe
 
Maestros
“La cervecería nos premió por servir el mejor liso de Santa Fe. Cuesta 12 pesos el vaso y el secreto pasa por varias etapas, desde tener el barril frío, hasta lavar bien los vasos y servirlo bien. A propósito del lavado de los vasos tenemos un sistema alemán que sirve para que queden bien limpios y la gente se acerca para ver de qué se trata”, contó. 
 
Lo cierto es que en marzo cerrarán sus puertas y continuarán su actividad en un local aledaño, sobre Urquiza, donde seguirán atendiendo por la mañana y por la tarde con sus comidas para llevar. 
 
“Otro de los temas fue el aumento del alquiler –continuó Alfredo–, este año en enero llegó un aumento del 35 por ciento, aunque con la cantidad de gente que va esto no se siente”, contó. 
 
“Todo el mundo nos dice lo mismo:« adónde vamos a ir a tomar lisos»; pero no podemos seguir para toda la vida. Igualmente vamos a seguir estando, con menos horas de trabajo”, dijo. 
 
Si bien el proyecto de convertir a este bar típico en una casa de comidas para llevar estaba decidido hacía tiempo, Forni reconoció que hubo otros factores que ayudaron a que hoy estén dando esta noticia. 
 
“Años de alquiler, la cantidad de empleados que hay que mantener, lo que sufrimos durante 6 o 7 meses con el socavón también nos tiró abajo”, comentó.
 
Con respecto al futuro de los empleados del local, Alfredo Forni comentó que actualmente son 16, y consultado por los mozos del lugar dijo que “la mayoría ya están ubicados” en otros trabajos.