santafe
Jueves 26 de Mayo de 2016

El pan de Furman se consigue a mitad de precio que en el mercado

El proyecto social que impulsa la Provincia por ahora solo comercializa en Blas Parera al 8800. Hoy elabora en su sede de barrio Roma. Venden el kilo a $10 y en breve lo subirían a $15, contra los $30 del mercado

El proyecto comenzó en 2009 de la mano del gobierno provincial cuando se reinauguró el local de la panadería, ubicado en Vera y Lamadrid. Allí se elaboran todos los productos que se comercializan tanto en ese local como en el segundo que se habilitó a fines del año pasado y que está ubicado en la avenida Blas Parera al 8800. Ahora el desafío es montar una cuadra de producción detrás del local ubicado en el norte de la ciudad.
Los productos elaborados en la Panificadora Furman tienen muy buena demanda. Eso se evidencia, sobre todo, en la venta del pan el cual hoy aún se comercializa a $10 el kilo. Una opción económica en comparación con los $30 promedio a los que se lo consigue en los demás establecimientos panaderiles de la capital provincial.
El proyecto de la panificadora Furman cumple una triple función: producir pan para ser entregado a los sectores más necesitados, brindar la posibilidad para que un grupo de ciudadanos aprendan un oficio digno, y generar una acción para reinsertar en la sociedad a exdetenidos.
A diario se elabora un promedio de 250 kilos de pan, unas 300 facturas, 60 prepizzas, 30 fugazas. Todos los productos son elaborados en la sucursal de barrio Roma para luego ser distribuidos por igual entre los dos locales.
“La Sarita del Norte”, tal como se conoce al local que se instaló en Las Flores, registra una alta demanda. “La capacidad de ventas que tiene ese local está casi sobrepasado, ya que alrededor de las 10 de la mañana ya no quedan productos”, aseguró Fernando Demiryi, el director provincial de Planificación y Evaluación de Seguridad Comunitaria.
“Siempre hay que tener en cuenta que esto no es un trabajo, es una capacitación y como tal los chicos logran los objetivos de la misma y sobre eso es lo que se vende, el producto de la capacitación”, dijo el titular de Planificación y Evaluación de Seguridad Comunitaria.
En esa línea aclaró que se apunta a generar una oferta social de envergadura en el norte de la ciudad, que hoy no la tiene. “Esto permitiría un doble objetivo, la capacitación e inserción de los jóvenes (ya sea aquellos que están privados de su libertad, juventudes incluidas o liberados) y a su vez comercializar productos al 50% de lo que está en el mercado”, explicó.
En los locales de Furman el kilo de pan se comercializa a 10 pesos, pero adelantaron que este precio sufrirá modificaciones en breve. “Estamos corrigiendo las matrices del costo, va a haber algún ajuste”, aseguró el funcionario quien se apresuró en advertir que este nunca será en los términos en los que se plantea en el mercado. “Siempre el compromiso es que el costo esté al 50% del mercado, de 10 pesos podría pasar a unos 15 o 17 pesos, pero no más que eso”, afirmó.
Si bien el pan es el producto que más demanda registra, otros productos como las prepizzas y las fugazas también registran buenas ventas. “Salen muchísimo porque son muy buenas y hay mucha diferencia con la que existe en el mercado”, sostuvo Demiryi.

Nueva cuadra, más producción
El local “La Sarita del Norte”, el cual cuenta con el respaldo de los Ministerios de Seguridad y Desarrollo Social, y el Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip) y la Fundación Sara María Furman, se dedica a la comercialización de los productos que se fabrican en el local de calle Lamadrid. Sin embargo desde el momento en que esta nueva sucursal empezó a delinearse, estaba bien en claro que el objetivo no era limitarse a la venta de lo producido sino también a la producción de productos panaderiles y pastas.
Es por esto que el área de Seguridad Comunitaria en conjunto con la Iapip, a través del Gabinete Social y el Plan Abre, trabajan para poder contar con los aportes necesarios para terminar de dar forma a la cuadra que se instalará en el establecimiento ubicado detrás de la cárcel de Las Flores.
El primer punto del proyecto, que consistía en la apertura del puesto de ventas se puso en marcha a mediados de noviembre de 2015. Ahora resta dar los pasos para llegar a la construcción de la cuadra, la instalación de la fábrica de pastas, un depósito y un salón de usos múltiples. La idea es enmarcar estas inversiones en el ámbito del Plan Abre, desde donde se obtendrán los fondos tanto para la adquisición de maquinarias como de utensilios.
“De todas formas el Iapip ya comenzó a construir parte de la cuadra con fondos propios, así que vamos a seguir avanzando en esa dirección”; sostuvo Demiryi. Al respecto, dijo que el predio que servirá como fábrica se encuentra en buenas condiciones. Igualmente los trabajos actuales se centran en la puesta a punto de las instalaciones.
En ese sentido aclaró que las etapas irán avanzando en la medida en que se consigan los fondos necesarios. Sin embargo estiman que las etapas que incluyen al plan de trabajo podrían estar finalizado antes de terminar el año. “El proyecto ya está instalado en el Plan Abre, lo que implica que se tienen que cumplir determinadas etapas en lo que es el proyecto, pero para 2016 está contemplado”, aseguró.
La instalación de la cuadra en conjunto con la fábrica de pastas empleará el mismo formato de trabajo que tiene la Furman de barrio Roma, con la única diferencia que tendrá una escala mayor. “Se trata de replicar el modelo, pero a un nivel muy superior”, destacó Demiryi. La capacitación será la misma que se emplea desde el minuto cero con un margen de cupos que rondará entre las 40 y 50 personas.
En torno a la producción este establecimiento contará con una capacidad de elaboración que se ubicará por arriba de los 1.200 kilos de pan por día. Esa producción, en parte, se venderá en La Sarita del Norte; y el resto se distribuirá en las comisarías de la ciudad, algo que hoy se abastece con la producción del Iapip en el penal de Coronda. “La idea es seguir con este modelo de capacitación para seguir formando jóvenes, capacitándolos, conteniéndolos y reinsertándolos laboralmente en el mercado”, concluyó.