santafe
Sábado 29 de Agosto de 2015

El Patio celebró su 4º año con una gran fiesta barrial para grandes y chicos.

El proyecto socioeducativo de las escuelas Combate del Quebracho y Cecilia Grierson sigue creciendo. Propuestas que se consolidan con el fin de generar oportunidades

El Patio es un lugar que trabaja desde hace cuatro años en la generación de nuevos espacios de participación para niñas, niños, adolescentes y adultos de distintos barrios del norte de la ciudad. Días atrás, en el marco de la celebración de su aniversario, realizó la tradicional celebración en la calle donde las familias pudieron sumarse a las actividades planificadas y pasar un momento con sus vecinos.
El proyecto socioeducativo que llevan adelante en las escuelas “Cecilia Grierson” y “Combate del Quebracho” es una iniciativa del gobierno provincial que se sostiene desde 2011 con el compromiso de todos sus integrantes y la muy buena respuesta de la comunidad, que ha sabido apropiarse de la propuesta.
En la jornada por el aniversario, la comunidad educativa participó de diversas actividades como la quema primitiva de cerámicas, donde se cocinaron las piezas realizadas en el taller; y Cocina Barrial, donde los chicos cocinaron recetas con sus mamás y abuelas. También hubo un rincón de talentos para que los alumnos canten, bailen y toquen instrumentos, entre otras actividades.
Hace cuatro años se inauguró el edificio donde funciona la escuela secundaria y técnica Nº 508 “Cecilia Grierson” y el proyecto socioeducativo El Patio. Se trata de un inmueble modelo ubicado en calle Alsina al 8800, donde no solo se cuenta con aulas para cada uno de los cursos sino también con sala de informática y edición audiovisual, sala de cuidados para bebés y espacio para distintos talleres que van desde carpintería y herrería hasta la fabricación de juguetes.
Cuando se realizó la inauguración del espacios, los vecinos del noroeste de la ciudad se acercaron a festejar la llegada de un nuevo edificio educativo y se encontraron con la noticia de que allí no solo funcionaría una escuela, sino también un proyecto que los invitaba a formar parte y participar activamente de propuestas para todas las edades.
A partir de ese momento se apropiaron del espacio público y lo habitaron a diario. Bebés, niños, jóvenes, adultos, abuelos, todos juntos, sin distinción de edades, pasaron sus tardes en alguna de las propuestas.
En la actualidad quienes asisten –de manera esporádica o cotidianamente– pueden utilizar su tiempo construyendo juguetes, cocinando, encontrándose con las nuevas tecnologías, desplegando sus habilidades para las artes urbanas, armando una huerta, practicando deportes recreativos, contando historias y leyendo, bailando, cantando, recibiendo a los recién nacidos con juegos y afecto, ocupando el espacio y el tiempo con juegos y risas; en definitiva, encontrándose como comunidad, conviviendo.

Una mirada integral
Romina Ferrero, coordinadora del proyecto socioeducativo, señaló: “El Patio es un puente entre el barrio y la escuela, una propuesta para aprender desde la emoción y la oportunidad, un espacio y un tiempo para disfrutar según los intereses y las necesidades de quienes lo habitan, un lugar que invita a construir un nosotros infinito, desbordante, querible. Eso es El Patio, eso somos, y lo celebramos”.
Además, la referente del espacio remarcó: “Hoy, luego de cuatro años, podemos presentarlo como un proyecto socioeducativo que posibilita el encuentro entre las familias del territorio y es parte de su vida cotidiana. Es un espacio público que construye, diariamente, convivencia, autoestima y ciudadanía”.
La jornada, como sucedió en años anteriores, se desarrolló con mucha alegría y con una importante posibilidad no solo de fortalecer el sentido de apropiación de la institución sino también de ocupar los espacios del barrio a partir del tiempo compartido entre los vecinos.
Así grandes y chicos degustaron las preparaciones de la Cocina Barrial pero también compartieron mates y anécdotas. A la vez que podían participar de los distintos juegos pensados para amenizar la tarde y entretener a niñas y niños. Fue una muestra más del impacto que El Patio ha tenido en la comunidad y de la importancia de ese tipo de propuestas.