santafe
Martes 21 de Julio de 2015

El relato en primera persona de los jóvenes agredidos en el bowling

Se trata de las tres personas, dos hombres y una mujer, que denunciaron violencia por parte del personal de seguridad del local de San Jerónimo al 2.800, que finalmente fue clausurado. 

Los tres jóvenes que denunciaron haber sido golpeados por el personal de seguridad del local ubicado en San Jerónimo 2.800, el pasado sábado y que actualmente está clausurado por orden municipal, relataron el episodio vivido. Uno de ellos lo hizo público a través de su perfil de Facebook.
Nicolás, Micaela y Emanuel hablaron con el móvil de Fm SOL 91.5 contando su relato sobre los hechos de violencia. Micaela quien tiene el tobillo fracturado dijo que:” Estábamos tomando una gaseosa en la barra junto a mi novio y mi primo mientras escuchábamos la música y había muchas chicas que quedaron con el torso descubierto. Ahí, a manera de chiste, mi hermano Nicolás me dice ´querés que te baile así también´ y se desprendió dos botones de la camisa. Ahí vino el patovica que lo quería sacar”.
“Nicolás nunca se resistió al pedido de que deje el local – continuó relatando Micaela-, porque no estábamos molestando ni haciendo nada. Lo que si noté es que el patovica estaba como eufórico. Fue ahí que lo agarró del cuello y lo empezó a asfixiar y mi hermano se empezó a poner morado”.
 
En ese mismo momento, llega Emanuel, novio de Micaela para intervenir en la situación: “Cuando venía de la barra, que se encuentra cerca de la puerta de ingreso al boliche, lo veo a Nicolás que era llevado por los patovicas como desvanecido hacia afuera e intentó sacárselos, pero ellos me empujan. Eran como siete personas que lo llevaban a la rastra”, dijo Emanuel.
Por su parte Nicolás, el joven que resultó gravemente golpeado aseguró que “no recuerdo nada de lo que ocurrió.  Todo lo que se, me lo contaron porque estuve inconsciente desde las 6 hasta las 16 del domingo”.


Sobre la clausura
“Estamos conformes porque no queremos que este hecho le ocurra a otra persona, sobre todo porque Nicolás nunca se resistió al pedido de los patovicas”, aseguró Micaela.
Si bien los jóvenes no tuvieron noticias de hechos similares ocurridos en el local bailable, sí reconocieron que escucharon comentarios o vieron en las noticias hechos similares en lugares de la zona.
Manoseada por el personal de seguridad
Micaela además manifestó que en el momento en que quiso intervenir para ayudar a su hermano cuando era arrastrado hasta afuera dijo que: “Cuando les dije que lo soltaran, que lo llevábamos nosotros afuera, los patovicas me arrinconaron y me manosearon.  Es más, una mujer de 35 años que estaba en el local me dijo: no te metas, quedate quietita ahí y después, como yo seguía pidiendo por mi hermano, me dio tres cabezazos y me dejó tirada. Cuando nos dejaron a todos por el piso, ahí mismo comenzaron con los golpes y patadas a los tres”.
Finalmente y según continuaron relatando, un hombre que pasó por el lugar los vio tirados en la vereda y los auxilió, ya que era paramédico según les manifestó. 

Nicolás denunció el hecho y expresó lo vivido en el muro de su perfil de Facebook, donde recibió el apoyo y el acompañamiento de muchos otros jóvenes santafesinos: