santafe
Viernes 25 de Marzo de 2016

En cuatro días el río subió 46 centímetros en el Puerto local

El hidrómetro marcó ayer 5,74 metros, contra los 5,28 metros del lunes pasado. Sin embargo, pronostican que esta segunda crecida no será tan importante

Los ríos Paraná y Salado registran un pronunciado crecimiento en la ciudad de Santa Fe en los últimos días. Ayer, en el hidrómetro del Puerto local, el Paraná macró 5,74 metros, lo que significó que en cuatro días creció 46 centímetros, ya que el lunes pasado estaba en 5,28 metros. Mientras que si se hace la comparación con el punto más bajo (5,18 metros el 15 de marzo) luego de la gran crecida, el río creció 56 centímetros en 10 días.
Además, la nueva subida del río Paraná viene acompañada por un alto nivel en el río Salado, que ayer tenía una altura de 5,59 metros.
Por la crecida del Paraná, en la provincia continúan evacuadas 1.479 personas, informó el Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado provincial en su último relevamiento. Las localidades más afectadas son Santa Rosa de Calchines, con 436 evacuados, Arroyo Leyes 86, Reconquista y Las Toscas 82, San Javier y Arocena 75 y la Capital 611.
Mientras personal del Ministerio de Salud de Santa Fe continúa con la atención sanitaria en los refugios, y distribuye -a través de Dirección Provincial de Medicamentos- drogas para prevenir la leptospirosis, y desde la cartera de Desarrollo Social local se realiza un monitoreo del nivel de los ríos y su incidencia sobre las localidades afectadas.

Atentos a la creciente
Con relación al segundo pico de crecida del río Paraná, Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil, expresó que “ya ingresó a la provincia de Santa Fe al inicio de la semana pasada”.
Las mediciones que registra Prefectura Naval Argentina en el norte provincial indican que el pico de esta segunda crecida a la altura del Puerto Reconquista, ya se habría presentado hace cinco días con un máximo muy inferior (5,89 metros) al que se había medido el 29 de diciembre, cuando se registraron 6,27 metros. “Estos datos nos marcan que se viene realizando una bajante lenta, pero bajante al fin. Las distintas mediciones que realiza Prefectura en el Puerto de Santa Fe, están marcando una lenta crecida, que según expresan desde el Instituto Nacional del Agua (INA), con todas sus perspectivas hidrológicas, va a ser inferior a los 6,61 metros a los que se había llegado el 5 de enero, incluso no llegaría ni a los 6 metros”, subrayó Escajadillo hace días a Diario UNO. 
Desde Protección Civil, Escajadillo recorre semanalmente diferentes puntos de toda la provincia para trabajar en conjunto con las distintas autoridades. “Estamos en comunicación y contacto permanente con todos los intendentes y presidentes comunales de la provincia, analizando sobre todo, los fenómenos de lluvia que se puedan presentar en el futuro que hemos visto en las últimas semanas, muchos de ellos de características muy fuerte, con abundante agua caída en muy poco tiempo, acompañados de ráfagas de viento”, continuó agregando el secretario de Protección Civil.

Compuertas abiertas
“Lo alentador es que con estas mediciones de Prefectura y los pronósticos del INA, las compuertas que se tenían cerradas para el drenaje de toda la lluvia de distintas localidades costeras, hoy están abiertas. Esto provoca que el drenaje de lluvia se vea favorecido y se realice por gravedad, reteniendo todas las acciones de refuerzo con sistema de bombeo y grupos electrógenos, los cuales se suministraron a los diferentes municipios y comunas desde el gobierno de la provincia”, resaltó Escajadillo. 
Según indicaron desde Protección Civil, las zonas más afectadas aún por la creciente, son los departamentos Garay, La Capital y General Obligado, donde en el Puerto de Reconquista todavía hay un gran número de evacuados. “Si bien el río descendió, todavía tenemos un río alto que genera complicaciones, como socavones o problemas con diversas estructuras”, manifestó Escajadillo y finalizó: “Estamos muy atentos a los fenómenos de lluvia, trabajando en todas las localidades afectadas. Por este motivo, es que resaltamos la responsabilidad ciudadana de colaborar y tomar recaudos en situaciones de aletas meteorológicas, como por ejemplo, los residuos domiciliarios. Con la colaboración activa de los vecinos y nuestro trabajo, se pueden minimizar los fenómenos climáticos”.