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Sábado 09 de Abril de 2016

En Santa Fe, trasladarse y comer cuesta un 38% más y los servicios subieron 135%

Recalculando. Son los aumentos anuales de los alimentos. Los servicios y la movilidad disparan los costos de vida y todavía no golpearon con plenitud a la sociedad santafesina.

Lo pueden llamar “reacomodamiento o sinceramiento de la economía”; otros hablan de un “ajuste brutal” o regreso al proceso de “hiperinflación”. El debate se esfuma a la hora de ir al supermercado o pagar los servicios. Los santafesinos ya han perdido los precios de referencia y es difícil distinguir productos “económicos” o “costosos”. Al igual que todos los argentinos, se acostumbró a vivir con aumentos.
A partir de un sondeo realizado por Diario UNO, y tomando como referencia relevamientos que realizan instituciones privadas, asociaciones o centros de estudio, se desprende que solo algunos de los productos básicos de la canasta alimentaria (ver cuadro) sufrieron una variación interanual cercana al 32 por ciento, aunque si se toman en cuenta todos los productos que la componen puede ascender al 38%. “Al super tengo que ir, tenemos que comer en casa”, dijo Susana, madre de 3 hijos. “Si te ponés a pensar mucho, terminas perdiendo. Tenés que seguir”, expresó sonriendo José, su esposo.
Igualmente, la suma no se acerca a otros servicios, como la luz o el gas, que tuvieron incrementos promedios cercanos al 135 por ciento. La lista no se detiene, ya que moverse en Santa Fe costará aproximadamente un 43 por ciento más (aún quedan servicios por definir sus tarifas).
Daniel y Viviana viven en el centro de Santa Fe, tienen tres hijos, una casa propia y un auto para trasladarse. Daniel preparó su calculadora y sumó: los chicos, la escuela, la ropa, las salidas; la luz, el gas, el agua, el combustible del auto, los impuestos y el supermercado. La suma llegó y arrojó como resultado un número mayor al que él pensaba. Daniel y Viviana necesitan juntar todos los meses 17 mil pesos para vivir dignamente. Un tema no menor, aclaró Daniel en diálogo con Diario UNO: “no pago alquiler”. 
El escenario es distinto y más complicado para Javier, ya que tiene que alquilar. Vive en un departamento ubicado sobre calle Obispo Gelabert. Javier paga 5.000 pesos de alquiler, a lo que tiene que sumarle las expensas y los impuestos. En total, debe pagar alrededor de 6.500 pesos. “Primero pago el alquiler y luego me trato de organizar con lo que me queda. Puedo llegar a fin de mes, pero no tengo familia”, dice. El costo del alquiler le limita la capacidad ahorrativa a Javier. “Después hay que ir al supermercado. Sí, todos los días con aumentos, pero hay que administrarse para llegar”.

Estadísticas
A partir de la emergencia estadística del Gobierno Nacional, no es posible contar con datos oficiales del incremento de los precios. En Santa Fe, el Ipec (Instituto Provincial de Estadísticas y Censos) estima que a partir de mayo comenzarán a publicar el Índice de Precios al Consumidor. El Centro de Estudios de Desarrollo Económico “Benjamín Hopenhayn” difunde en forma trimestral los aumentos de los alimentos a través de los productos publicados por un supermercado local de la ciudad. A partir de los datos publicados por la Centro de Estudios, se desprende que el aumento interanual en la ciudad (marzo 2015 - marzo 2016) de la canasta básica fue del 38,7 por ciento. Además, el aumento mensual para el mes de febrero alcanzó el 4,1 por ciento. 
Si tomamos como referencia los productos de mayor consumo (ver cuadro) se desprende que los incrementos alcanzan un 32.1 por ciento anual. Los aumentos no entienden razón social e incluye productos de consumo masivo. Un caso particular es la yerba mate, que tuvo un incremento interanual cercano al 70 por ciento; o el pollo, con incrementos superiores al 50 por ciento. Por otro lado, la carne tuvo alzas del 40 por ciento en 2015 y en los últimos meses se redujo solo algunos puntos.
Todavía existe gran incertidumbre sobre el impacto que puedan tener los incrementos en los distintos servicios. Algunos especialistas entienden que habrá otro golpe inflacionario provocado por los aumentos en luz, gas y combustible. 
En diálogo con Diario UNO, Diego Rubinzal, integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Benjamín Hopenhayn, dijo: “No cabe ninguna duda de que va a haber una segunda ronda de aumento de precios. Hay algunos casos que se dan a conocer, de industrias que pasaron a pagar de casi dos a cinco millones.
Resulta casi imposible que ese impacto en la estructura administrativa no se traslade, aunque sea parcialmente, a los precios. El mismo análisis podemos hacer para otras situaciones, no es necesario pensar en una empresa grande, sino en un kiosco con varias heladeras y eso implica un fuerte aumento en la luz. Entonces, si no los trasladan a los precios se va a comer toda la ganancia”.
El especialista entiende que el aumento en las tarifas va a repercutir indefectiblemente en el cuadro de costos de las empresas y de los negocios. Por tal motivo, entiende Rubinzal, será trasladado a los precios. “Quizás un poco más o un poco menos, pero se va a trasladar”.
Servicios y movilidad
La luz tuvo su doble “actualización”. Al aumento del 27 % asignado al valor de la distribución de la EPE, se le sumó los incrementos del Gobierno Nacional que alcanzan un 48 por ciento. Las boletas ya comenzaron a llegar y provocaron sorpresa en muchos santafesinos. Muchos vieron duplicado el costo de la factura comparado con igual período del año anterior. Fue el caso de un vecino que acercó la boleta a Diario UNO y mostró cómo pasó a pagar de 652 pesos a 1.378 pesos. 
El turno del gas llegó esta semana. Litoral Gas ya se encuentra relevando los consumos domiciliarios con el nuevo cuadro tarifario. Para el primer segmento, aquellos de menor consumo, el aumento alcanza un 316 por ciento y lidera la escala. En una segunda categoría el incremento llega a un 275 por ciento. Un tercer segmento, que abarca a aquellos consumos altos, llegan con subas cercanas al 140%. Las industrias y las Pyme todavía no saben cómo puede impactar en los costos y por los tanto en los precios finales al consumidor. 
El escenario es incierto todavía para los que se movilizan en colectivos, pero no menos preocupante. Los empresarios confirmaron, a través de su estudios de costos, que la tarifa debería costar cerca de nueve pesos. Por estos días, el municipio se encuentra analizando dicho pedido. Si se cumple la solicitud (siempre fue menor a lo solicitado) un santafesino, empleado de comercio que trabaje doble turno deberá disponer de 90 pesos a la semana para llegar a su lugar de trabajo. 
Los que se movilizan en automóvil no escapan a la realidad. El gobierno de Mauricio Macri ya aumentó en tres oportunidades el precio de los combustibles. El primer aumento de 2016 había sido en marzo y el primero bajo su gestión fue en diciembre del año pasado. El viernes 1 de abril volvieron a subir los combustibles y se ubican con una variación interanual cercana al 35 por ciento. 
Por otro lado, el Gobierno de la Ciudad elevó al Concejo una actualización en el servicio de estacionamiento medido. En caso de que los ediles aprueben las modificaciones al cuadro tarifario, las dos primeras horas que actualmente se pagan cuatro pesos, pasarían a costar unos seis pesos. Continuando con la escalada, la tercera hora costaría 18 pesos, 24 pesos la cuarta, 30 pesos la quinta y 48 pesos la sexta. 
Por último, los taxistas esperan actualizar sus tarifas. “Le manifestamos la inquietud al municipio por los aumentos en todos los ítems relativos al servicio, en los próximos días, lo trataremos en reunión directiva y elevaremos la propuesta formal”, dijo Francisco Aiello (presidente Sociedad de Taximetristas Unidos). La actualización tiene como referencia la variación del precio que tiene la nafta súper.

Aquiles Noseda/ UNO Santa Fe/ aquiles.noseda@uno.com.ar