santafe
Viernes 11 de Marzo de 2016

Inseguridad en clínicas:“No se puede controlar a todos”, dicen desde la Asociación

Preocupación de trabajadores. Desde el gremio de la Sanidad afirman que “entran personas armadas”. Desde los sanatorios admiten preocupación y sostienen que “la violencia está en la sociedad”. Reuniones para garantizar seguridad en el sector

La privación de la libertad a una trabajadora de una clínica por parte de su expareja provocó el reclamo. “Fue la gota que rebalsó el vaso”, dijeron desde Atsa (Asociación Trabajadores de la Sanidad). Desde la entidad sostienen que el episodio demuestra la vulnerabilidad y la exposición en que se encuentran las trabajadoras. Desde el gremio reclaman a los dueños de los sanatorios que garanticen la seguridad y piden mas vigilancia dentro de las clínicas. Por otro lado, la Asociación que nuclea a los nosocomios privados reconoce eventos de inseguridad, comparten la preocupación, pero advierten que “es imposible identificar a todos los que ingresan a una clínica”.
 
En diálogo con Diario UNO, la secretaria general del Atsa, Nélida Peralta, graficó la situación que  viven a diario por los pasillos de los diferentes centros de salud: “En un sanatorio no puede haber vendedores ambulantes, gente que pueda circular libremente a cualquier hora y que nadie le pregunte adónde va o a qué habitación va. Hasta ahora no lo hemos logrado.  No puede ser que después de los hechos consumados salgamos a hablar de prevención”.
 
Peralta entiende que cada clínica debe trabajar para que no se produzcan más este tipo de episodios e insistió: “Nuestra posición es que cada sanatorio tenga en la vigilancia una herramienta de prevención. Para controlar el egreso e ingreso de personas ajenas a las institución”.
 
En este sentido, el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe, Carlos Abraham, aseguró que comparten la preocupación con el gremio y agregó: “Una vez hicimos un muestreo con una empresa de seguridad en un sanatorio de Santa Fe y se comprobó que por la puerta de ingreso principal pasan entre cuatro y seis mil personas. Si queremos identificarlos de a uno es imposible, es inviable. Somos miles de personas por día circulando en los sanatorios”. 
 
Desde Atsa no observan como una dificultad mayor la posibilidad de tener más control sobre las personas que ingresan. “Tener que preguntarle a la persona que ingresa a qué habitación va, dónde va y si está internado o no; no nos parece que sea tan difícil. Pero en realidad las empresas lo que hacen es colocar cámaras para ver si los trabajadores realizan sus tareas.  Nosotros lo que decimos es que las cámaras te sirven cuando el hecho está consumado y lo que pedimos es trabajar sobre la prevención”, indicó Nélida Peralta. 
 
El titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios habló sobre la necesidad de un cambio cultural para provocar estos cambios dentro de las instituciones. “En buenos Aires hay sanatorios que tienen espacios cerrados. En algunos lugares no podés entrar, no se puede acceder. Acá es muy difícil implementarlo. Un paciente que viene a hacerse una radiografía viene con su familia, hermanos, padre e hijos. Es decir, tenemos otras formas, es otro modo. Entonces, hermetizar una institución privada de salud requiere de un cambio en la cultura general de la población”, destacó. 
 
La referente de los trabajadores de la sanidad se refirió a la regularidad con que se presentan las situaciones violentas o de robos. “Son hechos que antes eran únicamente en hospitales públicos y ahora ya llegaron a la salud privada”, expresó Peralta, y recordó situaciones más graves:  “Hay personas que están internadas y tienen familiares o allegados que ingresan armados. Imaginate cómo se siente una persona que tiene que trabajar con ese paciente”. 
 
Por su parte, Abraham describió algunos episodios de robo y admitió las dificultades para controlarlos, aunque aclaró: “Tampoco existe un caos en los nosocomios. Ahora, no desconocemos que se presentan situaciones y nosotros no naturalizamos los hechos de violencia.   Las cosas que suceden dentro de las clínicas van desde problemas como el que tuvo la señora días atrás (con la privación de la libertad de una trabajadora por parte de su expareja), hasta robos en la sala de médicos del quirófano. Los médicos dejan su ropa en el vestuario y una persona se lleva las pertenencias. Hay una señora que se presenta como instrumentadora. Tuvimos casos similares en varios sanatorios”, recordó. 
 
La secretaria gremial de Atsa, insistió en la obligación que tienen los propietarios de las clínicas  en garantizar la seguridad. “En realidad nosotros venimos solicitando hace tiempo a los dueños de los sanatorios que protejan a  los trabajadores para que puedan realizar sus tareas tranquilos y tengan la seguridad que corresponde”, resaltó. 

Por otro lado, desde la patronal reiteran que la inquietud es compartida pero que el abordaje se plantea con algunas dificultades. 

“Tenemos la misma preocupación, lo compartimos con el gremio. Lo que no encontramos son los resortes para mejorar esta situación. Es difícil, porque la violencia y los robos están en la sociedad y se trasladan en este caso a los hospitales y sanatorios. Buscamos todos los días mecanismos. Nos vamos a seguir reuniendo pero lo que hacemos es intercambiar opiniones. No está muy clara la solución”.