santafe
Miércoles 20 de Abril de 2016

Inundación: un nuevo planteo de prescripción frena la sentencia

A una semana de cumplirse el 13º aniversario de la tragedia hídrica, hoy se sortearán los jueces que deberán responder el reclamo de los defensores. 

A casi trece años de que el río Salado ingresó por una defensa incompleta y arrasó con un tercio de la ciudad, la causa penal que investiga la responsabilidad del exintendente de Santa Fe, Marcelo Álvarez y otros dos funcionarios, Edgardo Berli, exministro de Obras Públicas, y el exdirector de Hidráulica, Ricardo Fratti, espera que se defina quiénes van a ser los jueces que van a resolver el último planteo de prescripción que presentó Pablo Guastavino, el abogado del exintendente. 
La incógnita podría revelarse en el día de hoy, ya que está previsto que se realice el sorteo entre los jueces de Cámara de Rafaela y Vera, las circunscripciones elegidas para intervenir en el caso. Así, los candidatos para resolver la cuestión son los vocales de la circunscripción Nº 5 Juan Manuel Oliva y Hugo Alberto Degiovanni y los vocales de la circunscripción Nº 4 Carlos Damián Renna y Mario Enrique Balestieri. Quienes resulten elegidos, deberán fallar si la investigación ya está cerrada por el paso del tiempo, o si aún queda plazo de tramitación. 
Derrotero judicial 
Esta no es la primera vez que se plantea la prescripción. A principios del 2014, el juez Cristian Fiz le contestó a los abogados defensores del exintendente que la acción penal todavía estaba vigente. Los letrados apelaron, y en agosto de ese mismo año, la Cámara –integrada por Roberto Prieu Mántaras, Roberto Reyes y Jaquelina Balangione – consideró que el planteo de los defensores era extemporáneo, que la causa ya tenía todas las pruebas producidas y ordenaron que sea remitida directamente a sentencia, y que cualquier otro argumento de defensa sea planteada como defensa de fondo, es decir, como defensa final. La causa entonces, volvió a los juzgados de primera instancia, lista para ser elevada a juicio. Sin embargo, Guastavino reincidió en el reclamo. 
Esta vez, fue el juez de instrucción Octavio Silva quien negó el planteo de prescripción. En su fundamento, explicó que el fallo que habían dictado los camaristas, en agosto de 2014, había quedado firme. Esta última resolución es la que apelaron los abogados del exintendente y que ahora deberá ser resuelta por los jueces que resulten sorteados. 
Fuentes del caso indicaron que el debate incluso podría llegar a la Corte Suprema de Justicia de la Provincia si es que los defensores deciden apelar la próxima resolución de la Cámara. En ese caso, si la Corte hiciera lugar al recurso, se paralizaría la tramitación del expediente. 
El reclamo en la plaza 
Mientras puertas adentro de Tribunales continúa el pimponeo de la causa penal, el martes a la tarde la Asamblea de Inundados se reunió frente al Palacio de Justicia para organizar el acto del próximo viernes 29 de abril. 
“Si no rompemos la impunidad y los responsables políticos no pagan por inundarnos vamos a seguir sufriendo inundaciones, lo venimos diciendo hace 13 años. En estos momentos, en los que la inundación sigue siendo un problema muy serio tenemos que estar organizados y compartir información real de lo que está pasando en los barrios de nuestra ciudad y zonas aledañas, es muy necesaria tu participación. Juicio y castigo a los inundadores”, expresaron los organizadores en la convocatoria. 
Previsible
El exintendente de Santa Fe está imputado, junto con el exministro de Obras Públicas, Edgardo Berli, y el exdirector de Hidráulica, Ricardo Fratti, por estrago culposo, agravado por la muerte de 18 personas. El 29 de abril de 2003 las aguas del Salado irrumpieron con furia en la ciudad por el oeste, a través de un sector inconcluso del anillado defensivo contra inundaciones, y causó la muerte de 23 personas en esos primeros días, de acuerdo a una lista oficial. Un posterior relevamiento de la Casa de Derechos Humanos de la ciudad reveló que la cifra de personas fallecidas ascendió a 158 al contabilizar las muertes por causas atribuibles a la crecida, denominados secuelados. Los barrios más afectados fueron los del oeste y del norte de la ciudad, debido a su ubicación geográfica respecto del río Salado, pero el agua también llegó al centro y a cercanías de la Casa de Gobierno.