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Lunes 11 de Abril de 2016

La Costa al límite: ríos altos, napas saturadas y lluvias extraordinarias

El agua no se va de las calles. Los vecinos aseguran que los trabajos no alcanzan y afirman: “El agua brota del suelo”. Los pronósticos de lluvia preocupan a las autoridades locales

Al igual que gran parte de la región, la zona de la Costa no logra salir del estado de emergencia declarado en los últimos días de diciembre pasado. El escenario se repite en todas las localidades del corredor. La combinación de diversos factores provocan que el agua no drene con normalidad en muchos barrios. Las intensas precipitaciones, los ríos altos y los reservorios completos de agua, provocan que las napas se encuentren casi a la altura de la superficie. La mayoría de las calles se encuentran anegadas, intransitables y hasta inutilizables. Esto generó que servicios esenciales, como la recolección de residuos, no se preste con normalidad.
 
Preocupados por este contexto y por los pronósticos de lluvia, los vecinos de Arroyo Leyes afirman que la cantidad de bombas disponibles no alcanza para retirar el agua de las calles que se encuentra desde hace una semana. El presidente comunal, Eduardo Lorinz, aseguró a Diario UNO que “la localidad se encuentra trabajando con la máxima capacidad de bombeo posible” pero reconoce los inconvenientes que está sufriendo el pueblo.
 

En Rincón . Las calles se encuentran anegadas e intransitables.
 
En la ciudad de San José del Rincón, la mayoría de las arterias presentan serias dificultades. Todavía las calles de la ciudad no lograron recuperarse del primer fenómeno climático. “El agua de lluvia no se va, el suelo no absorbe más. Las calles son intransitables. Tenés que ir esquivando todos los lagos que hay. Sí, porque son lagos. Hay muchas filtraciones”, dijo en diálogo con el matutino José Mendieta, un vecino. Los rinconeros encuentran todo tipo de obstáculos para salir o entrar a la ciudad. “Es difícil mantener calles de arena pero es necesario un trabajo municipal a conciencia”, sostuvo el concejal oficialista Hugo Ferreyra.
 
Los problemas en Arroyo Leyes se reflejan tanto al este como al oeste de la ruta provincial Nº 1. La administración comunal se encuentra abocada en administrar los recursos con los que cuenta y traslada las bombas de un sector a otro para mitigar el impacto. 
 
 
Sobre el fenómeno que vive la localidad, el presidente comunal detalló: “Las napas están en niveles muy altos desde hace cuatro meses. La altura de los ríos provoca que toda el agua que cae se mantenga sobre la superficie”. En otras circunstancias, el suelo arenoso de la región absorbe el fluido, pero con las actuales condiciones se torna complicado.
 
“Todo lo que llueve queda en la superficie”, afirmó Lorinz, quien pidió a los vecinos “compresión” y dijo: “Las bombas están trabajando las 24 horas pero si sigue lloviendo no se puede descomprimir los reservorios y por lo tanto el agua de las calles”. En este sentido, vecinos confirmaron al matutino que las calles hace más de una semana que se encuentran inundadas. Lorinz admitió: “Siempre faltan bombas, estamos haciendo lo posible. Sería óptimo tener más bombas pero entendemos que hay muchísimos pueblos que se encuentran igual o peor que nosotros. Ya no se consiguen bombas, nosotros estamos optimizando los recursos con los que contamos”.
 

Travesía. Más de un vecino encontró dificultades con su auto.
 
Según el presidente comunal, todo el personal, con todas las maquinarias disponibles, se encuentra trabajando en la emergencia. Lorinz resaltó que durante los últimos días el agua continuó avanzando en distintos frentes. La localidad cuenta con 40 familias evacuadas, aunque consideró que el número puede aumentar: “Es una situación crítica. Dependerá de lo que llueva si se agrava aún más la situación”. 
 
Las circunstancias y los escollos son similares en Santa Rosa de Calchines. Afectados por la crecida del Paraná y luego por las precipitaciones, el pueblo mantiene sus más de 430 evacuados. Hace algunos días, la Comuna decidió cerrar las compuertas y por lo tanto el agua no se retira más por relieve. “Si llueve, vamos a tener problemas, no hay más piso, no hay dónde tirar el agua”, señaló el presidente comunal Carlos Kaufmann. En diálogo con la emisora LT 10 describió como “desolador” el panorama para la ganadería y turismo.
Aquiles Noseda / aquiles.noseda@uno.com.ar / De la Redacción de UNO