santafe
Domingo 23 de Agosto de 2015

La nueva Eempa Nº 1.328 llevará el nombre de una desaparecida

Homenaje. La secundaria para adultos cumplió dos años y mañana celebrará con un acto en el que se impondrá a la institución el nombre de Alicia López, la educadora santafesina asesinada durante la dictadura

Cada nueva escuela que se crea enfrenta una gran cantidad de desafíos, y quizás uno de los más importantes sea el de lograr el sentido de pertenencia de la comunidad educativa. La escuela de enseñanza media para adultos (Eempa) Nº 1.328 fue creada el 13 de agosto de 2013, por lo que está enfrentando todo el proceso de desarrollo de su propia identidad y para eso decidió someter a votación la elección de su nombre. El elegido es un homenaje a Alicia López, una educadora santafesina que fue asesinada y desaparecida en la última dictadura. Mañana a las 19.30 se realizará el acto correspondiente.
La institución surgió como un anexo de la Eempa Nº 1.052 de barrio Centenario. Y siempre funcionó en la sede de la escuela Nº 534 República de Bolivia, ubicada en Facundo Zuviría 4363. En la actualidad cuenta con 235 alumnos –de los 18 a los 60 años– que se distribuyen en siete divisiones: una de 1º año, tres de 3º año y tres de 5º año (2º y 4º años se dictan en el primer cuatrimestre del ciclo lectivo).
“Tenemos alumnos de todas las edades, pero muchos tienen 18 años y retoman su secundaria ahora por no haber podido hacerla en el tiempo previsto. Casi todos los alumnos son del barrio o de zonas cercanas”, comentó el director del establecimiento, Marcelo Appendino.
El directivo explicó que decidieron que el proceso de elección del nombre fuera lo más inclusivo, participativo y democrático posible. Por lo tanto, definieron que se presenten propuestas y se vote entre ellas. “Pensamos que todas las postulantes deberían ser mujeres porque la mayor parte de la población que asiste a las Eempa son mujeres. Por una u otra causa son las que siempre tienen que hacer el mayor esfuerzo para continuar sus estudios”, explicó a Diario UNO.
Entre los integrantes de la comunidad se definieron las cinco opciones: Juana Manso (feminista y escritora), Juana Azurduy (quien tuvo un papel fundamental en las batallas por la independencia en América del Sur), Virginia Bolten (luchadora por los derechos de los trabajadores y militante feminista), Azucena Villaflor (una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo) y la santafesina Alicia López.
“Es histórico que los alumnos y la comunidad educativa puedan elegir el nombre de la escuela. Siempre les digo a los estudiantes que ellos le van a poder decir a sus hijos y nietos que ellos participaron y votaron el nombre que llevará la institución”, remarcó Appendino. A lo largo del año pasado, los estudiantes realizaron la investigación correspondiente sobre cada una de las opciones que se habían seleccionado. “Antes de que se hiciera la votación yo me contacté con las hijas de Alicia López para ver si estaban de acuerdo con incluir a su madre en la votación. Dijeron que sí y acompañaron el proceso. Una vez que se eligió el nombre se organizó un encuentro con los alumnos, incluso participaron del acto del 24 de marzo”, recordó el director.

Alicia López. Su familia se mostró muy emocionada por el homenaje de los alumnos.
La vida de López conmovió a toda la comunidad educativa y eso generó que reuniera 111 de los 200 votos emitidos, lo que dejó muy atrás a sus competidoras. “Para nosotros es muy importante poder convertirnos en la escuela de Alicia López, sobre todo porque, además de educadora, ella es santafesina”, resaltó.

Una vida militante
Alicia López nació en Santa Fe, era descendiente del Brigadier Estanislao López y pertenecía a una familia acomodada de la capital provincial. Estudió en el colegio Nuestra Señora del Calvario, –donde entró en contacto con la obra del sacerdote Osvaldo Catena–, y asistió a la Universidad Católica.
Se recibió de maestra y de profesora de Letras pero, de manera paralela, comenzó a trabajar en los barrios y a hacer acompañamiento social vinculada a la Iglesia Católica.
A poco de recibirse participó de un campamento organizado por el sacerdote José María Llorenz (conocido como Macuca) que sostenía que nadie iba a querer cambiar la realidad de los oprimidos si no habían vivido esa experiencia en carne propia. “En uno de esos campamentos de trabajo lo conoce a mi papá, Luis Juan, y toman contacto con un sacerdote que trabajaba en Chaco”, explicó Cecilia Rodríguez, una de las hijas de Alicia.
Y agregó: “Mis viejos se casan y se van a vivir a Chaco para trabajar con las comunidades de base, a capacitar a la gente y a organizar el movimiento algodonero que empezaba a surgir”. Luego comenzaron a trabajar en la conformación de las Ligas Agrarias, Luis Juan como abogado y Alicia como capacitadora.
Allí también empezaron a formar su familia. Antes de Cecilia llegó María Isabel y luego el más chico, Luis Estanislao. Cecilia recordó que todo el trabajo social que llevó adelante su madre lo hizo a la par de su tarea como docente en distintas escuelas y de las responsabilidades que supone criar a tres hijos pequeños.
Entre otras cosas, Alicia fue editora del periódico El campesino, donde los propios trabajadores de la tierra publicaban sus experiencias e ideas. “Ella sostenía que la gente no puede defender sus derechos si no los conoce. Entonces dedicaba mucho tiempo a la capacitación de los trabajadores”, detalló Cecilia.
Cuando la dictadura usurpó el poder, el primero en ser detenido fue Luis Juan, quien fue trasladado a Resistencia, Buenos Aires y Rawson, donde estuvo siete años preso. Frente a esa situación Alicia decidió regresar con sus hijos a Santa Fe y se hospedó con su familia política hasta que, meses después, fue secuestrada una noche en la casa de sus suegros. Si bien su familia hizo todo lo posible para encontrarla no fue hasta muchos años después que pudieron reconstruir la historia y encontrar justicia. Alicia estuvo detenida en la comisaría 4ª donde fue asesinada y desaparecida. Por su crimen Mario Facino fue condenado a 23 años de prisión, ya que hubo un testigo que confirmó que López fue asesinada antes de desaparecer.
“Para nosotros es muy importante que una escuela lleve el nombre de una profesora santafesina. Es una de las primeras veces que sucede algo así”, contó Cecilia Rodríguez sobre la decisión que tomó la comunidad educativa.
Y agregó: “Estamos contentísimos. Además que haya sido algo que surgió de manera espontánea y no por parte nuestra, es muy importante. Esto muestra que su legado sigue presente en la sociedad. Ella fue alguien que se jugó por lo que pensó que era importante y hoy estaría tan contenta”.
El acto a partir del cual la Eempa Nº 1.328 se llamará, oficialmente, Alicia López tendrá lugar mañana, a las 19.30, en la sede del establecimiento. “Será un sencillo y protocolar pero muy emotivo”, adelantó Appendino.

Resumen
•La institución educativa surgió como un anexo de la Eempa de barrio Centenario y hace dos años logró convertirse en una escuela independiente.
•Los alumnos desarrollaron, desde el año pasado, un proceso de investigación y votación entre cinco candidatas para definir cuál iba a ser el nombre.
•Finalmente, tras conocer la historia de la santafesina, la votación no dejó lugar a dudas en cuál sería la elegida.
Por Victoria Rodríguez / Diario UNO Santa Fe