santafe
Martes 26 de Abril de 2016

La ola polar se posó sobre la región y se mantendría hasta el viernes

Las próximas jornadas estarán marcadas por las bajas temperaturas, que rondarán los 5 grados de mínima, y la presencia del sol. Las previsiones climáticas confirman que existe un 90% de probabilidades de que El Niño se mantenga  en la región hasta el mes de julio

Luego de más de veinte días de lluvia en los que el sol estuvo prácticamente ausente, las previsiones climáticas para lo que resta de la semana descartan la probabilidad de lluvias importantes (puede haber algunos chaparrones aislados) pero anuncian jornadas con temperaturas mínimas que alcanzarán los 4º de mínima y máximas de 16º.

Debido al pasaje de un sistema frontal frío, en la región quedan condiciones buenas y estables producto de un sistema de alta presión, con alguna nubosidad variada durante los próximos días y descenso de las temperaturas. “Vamos a tener los próximos días con bastante fresco, continuará el frío producto de la entrada de una ola de aire polar”, explicó Luis Dopazo, especialista en clima, sin dejar de agregar que este fenómeno provocó grandes nevadas en todo lo que es la Cordillera de los Andes, en Neuquén, Mendoza, San Juan e incluso las Altas Cumbres.
 
Este frío descenderá hacia el llano y va a estar afectando nuestra región por lo menos en los próximos cuatro a cinco días. “Esperamos en la ciudad temperaturas mínimas en el orden de los 5 a 7 grados hasta el viernes por lo menos”, adelantó Dopazo en concordancia con lo que anuncian los servicios de meteorología. 
 
 
La buena noticia es que a pesar de las bajas temperaturas se contará con la presencia del sol y muy buen tiempo. Vientos del sector sur sudoeste que es el llamado Pampero y el cual va a colaborar con lo que esté relacionado en las condiciones de los caminos y campos.
 
 En ese sentido, el especialista señaló que, en lo que refiere al trimestre de abril,mayo y junio se mantienen en un 90% las probabilidades de que el fenómeno de El Niño persista en la región. 
 
Este fenómeno se caracteriza por la abundante caída de agua con lluvias que se arman muy rápidamente, mucha agua en un corto período de tiempo y muy puntualmente, pudiendo abarcar solo cinco o seis cuadras. “Esa es la característica de El Niño, en un año normal lo que es a partir de abril mayo, las lluvias se empiezan a desplazar hacia el sur de Brasil dando paso a nuestra región hacia un clima más seco”, explicó Dopazo.
 

A partir de los meses de invierno se tendería a pasar a una neutralidad muy corta seguida de una fase de La Niña. “Lo que puede implicar que pasemos a tener sequías en toda la región, siempre hablando de probabilidades”, remarcó el especialista.

En ese sentido sostuvo que el período de transición entre Niño y Niña el tiempo va a estar marcado por las variaciones en el clima, puliéndose presentar semanas como la actual con bajas temperaturas vamos alternadas con cálidas, por lo menos en el trimestre de abril a junio.
 
Por el otro lado, el enfriamiento del agua del Océano Pacífico sobre la línea del Ecuador, cuando el agua de este océano desciende por debajo de medio grado con respecto a su temperatura normal, se puede hablar del fenómeno de La Niña. Esto trae aparejado para todo el continente americano una disminución de las precipitaciones.

“Siempre es una compensación, lo que deja de llover en un lado llueve en otro. Ahora nosotros pasamos de un fenómeno hiperhúmedo y todo lo que sea en Asia y Oceanía viven un período de sequía extraordinario”, explicó Dopazo quien destacó que existe la probabilidad de que este proceso se extendería desde junio a agosto. “Todavía no está definido que así lo sea, tendríamos que esperar que El Niño salga de las precipitaciones”, remarcó el consultado.
 
Según las previsiones climáticas, este último episodio persistiría hasta los meses de junio o julio. 
 
“Hasta julio podemos hablar de una posible llegada de La Niña, pero ir más allá sería muy irresponsable”, aclaró Dopazo siempre remarcando el hecho que se habla de probabilidades en torno a las variaciones que se dé en el Océano Pacífico, el cual ocupa medio planeta y rige el clima mundial.
 
La exactitud del pronóstico extendido elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional alertaba sobre la probabilidad que en el trimestre actual se presentaran jornadas con temperaturas sobre lo normal.  “De hecho se cumplieron, ya que se tuvo un abril muy caluroso y con respecto a las precipitaciones también, se mencionaban lluvias superiores a lo normal”, aclaró Dopazo sin dejar de mencionar que este es el tercer abril más lluvioso de la historia de Santa Fe. 
 
“Estamos cercanos a los 348 mm, el año 2000 marcó 355 mm y en 1981 fueron 384 mm”, se explayó el especialista, quien tomó como referencia las mediciones realizadas por el Instituto Nacional del Agua (INA).
Romina Elizalde / relizalde@uno.com.ar / De la Redacción de UNO