santafe
Viernes 19 de Febrero de 2016

La pared del piso 12 de un edificio en construcción cayó en la casa de una vecina

Ocurrió durante la tormenta de esta mañana en Gobernador Vera al 3200. La propietaria del inmueble que se encontraba en la casa, se despertó y fue al baño cuando la estructura de un edificio lindero cedió y cayó en su dormitorio. Se salvó de milagro. FOTOS.

El efecto sorpresa que generó la intensidad de la tormenta entre los santafesinos se sintió a lo largo de la mañana. El asombro fue el común denominador al momento de transitar: miles de árboles arrancados de raíz, postes de luz y cables caídos sobre las arterias, y todo tipo de serios destrozos fueron solo algunas de las postales que dejó el temporal.
Entre algunas de las anécdotas que se podrá recordar de la jornada, se cuenta la que sufrieron dos familias vecinas, domiciliadas en Irigoyen Freyre a la altura del 3200.
Tanto Dora Polola como Juan Gervasoni sufrieron las consecuencias de tener una obra en construcción pegada a sus viviendas. Si bien ambas familias fueron perjudicadas, Polola se llevó la peor parte cuando la pared del piso doce de la obra se desprendió y cayó sobre su dormitorio generando destrozos y caos entre los vecinos. 
“Me tomó por sorpresa, nadie piensa que se le va a caer el techo”, manifestó la vecina al mismo tiempo que aseguró que la situación de la edificación no era la mejor . “Siempre que había un viento las chapas y elementos terminaban en mi casa”, aseguró la mujer aún conmocionada por el episodio que le tocó protagonizar.
Polola estaba durmiendo cuando sintió un estruendo, el techo de aluminio de la terraza se había caído. 
“Entonces me levanté. Me saco el camisón y voy a vestirme al baño, no alcanzo a cerrar la puerta del dormitorio que siento que se desmorona el techo. Yo estaba ahí dos minutos antes”, relató la mujer. A pesar de que no había terminado de vestirse, la mujer comenzó a correr por la escalera que conecta su vivienda con la de su hermana. “Corrí por la escalera, porque era una nube de humo”, recordó Polola que decidió esperar antes de volver a ingresar a su casa. El panorama era desolador, la habitación no contaba con techo y los muebles que logró salvar fueron ubicados en las inmediaciones del comedor. Si bien hubo que lamentar una importante pérdida de elementos materiales, la mujer reconoció que lo que le sucedió entra en la categoría de milagro. “Tengo que agradecerle a Dios todos los días porque la verdad, me salvé solamente por la mano de Dios”, sostuvo la damnificada.
“En mi casa rompió todo un techo y arruinó el comedor principal. Pero gracias a Dios no ocurrió nada, ni en mi casa ni al lado”, relató Juan José Gervasoni, vecino de Polola, cuya vivienda también se vio afectada por la caída de la pared. En ese sentido el vecino relató que luego del incidente tuvieron que retirar entre diez a doce carretillas de bloques.
“Aproximadamente a las 8 se sintió una explosión y se desprendió una parte del edificio nuevo, una pared de 12 por 2,70 metros cayó sobre la casa del vecino y la mía”, contó.
Lejos de admitir si la situación los había tomado por sorpresa, Gervasoni coincidió con el relato de Polola al afirmar que en ocasiones anteriores, pedazos de madera habían caído desde la obra a su vivienda provocando la rotura de las ventanas.
“La verdad que es un peligro, los edificios son un peligro para la ciudad”, sostuvo el entrevistado.
Gervasoni, al igual que su vecina fue afortunado, ya que cinco minutos antes de que cayera el techo, se había retirado a su habitación. Al volver al ambiente, se sorprendió ante el desprendimiento que había sufrido el techo. En tanto, desde la empresa constructora aseguraron que se harán cargo de los arreglos de las viviendas dañadas.

Un panorama común
Diario UNO
recorrió algunas calles de la ciudad, en todas el paisaje era similar. Sobre calle 9 de Julio antes de llegar a Junín, la acera estaba obstruida como consecuencia de la caída de un gran árbol que no solo impidió el tránsito sino que además había caído encima de un automóvil que estaba estacionado sobre la calle. Gustavo Benítez, propietario del coche es oriundo de Chajarí (Entre Ríos) y en la noche del jueves llegó a la ciudad para visitar a su hijo. Eran las ocho de la mañana de este viernes, cuando el visitante se acercó al balcón y no pudo salir de su asombro cuando observó que su auto estaba debajo de un gran árbol que se desprendió de raíz y también destrozó la vereda.
 Más destrozos podían evidenciarse en el barrio Candioti Norte, a la altura de Chacabuco y Necochea, otro ejemplar arbóreo impedía el tránsito vehicular. “Hoy llegué temprano, cuando se levantó el viento alrededor de las 7.30”, relató Beatriz Zabala, empleada de la panadería ubicada en la esquina. La mujer estaba atendiendo cuando de repente sintió un fuerte estruendo, al mirar hacia la esquina pudo observar que el árbol ubicado se había levantado de raíz, generando estragos a su alrededor. “Nos asustamos porque sentimos un ruido fuerte y cuando miramos con la clienta, vimos que se estaba cayendo”, contó la trabajadora quien valoró que no hubo que lamentar consecuencias.
En la zona de la Costanera, a la altura de Laprida y Zapata, en las inmediaciones del Parque de la Locomotora el paisaje era desolador. Los restos de las ramas cubrieron el espacio verde. Mientras que las instalaciones del parque estaban inundadas y a cada paso se podían observar los cables que rodeaban los juegos. 
En diálogo con Diario UNO, Hugo Bravo, encargado del parque calificó la situación como un desastre. “La caída de árboles agarró los juegos, esto es una gran pérdida”, aseguró y estimó que la actividad podría reactivarse la próxima semana. “Mientras que no haya nada roto y se pueda poner todo en condiciones para que no haya peligro para nadie. Reparar todo”,finalizó Bravo.

Romina Elizalde / relizalde@uno.com.ar