santafe
Martes 05 de Abril de 2016

“Las personas sordas tienen perjuicios por no obtener el carnet de conducir”

Así se manifestó el concejal radical Leandro González en referencia a que continúan los inconvenientes para las personas sordas e hipoacúsicas que quieren obtener su licencia de conducir. “A la par que reclamamos a la Agencia Nacional de Seguridad Vial la modificación de una disposición discriminatoria de su autoría, desde que aprobamos la Ordenanza en octubre de 2015, solicitamos a la Provincia y ciudad que encuentren una solución provisoria. Empiezan a correr riesgo algunas fuentes laborales”.

Hasta hace unos meses, Santa Fe era una de las 5 ciudades que desde el año 2000 otorgaba licencia a sordos e hipoacúsicos. De acuerdo a la nueva reglamentación nacional vigente,  la Disposición Nº 207/09 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial especifica que no podrá declararse apto a aquellas personas con anacusia. En relación a esta situación, en octubre de 2015 el Concejo Municipal aprobó una Ordenanza que permitiría que sordos e hipoacúsicos puedan volver a gestionar su licencia de conducir, sin embargo esto no se llevó a la práctica.
 
“Estamos convencidos de que no existen argumentos válidos para que no se le permita conducir a las personas sordas. No hay ninguna estadística que indique que pueden provocar accidentes. Inclusive, en ellas se agudiza la percepción sensorial a través de la visión. Como la conducción es principalmente visual, esto garantiza que las personas sordas puedan conducir. Creemos que esta es una discusión que la ciudad de Santa Fe ya tiene saldada desde el 2000, cuando se aprobó una resolución impulsada por Leonardo Simoniello”, expresó González.
 
La Ley Nacional de Tránsito N° 24449 y su modificatoria 26.363, disponen que las personas sordas pueden conducir, es decir que es explícita en este sentido. Sin embargo, en la reglamentación y aplicación de la nueva Ley, la Agencia Nacional de Seguridad Vial estableció mediante la disposición 207/09, entre otras cosas, los baremos, que es la tabla de requisitos necesarios para tramitar los distintos tipos de licencias. Allí se aclara que las personas con Anacusia (sordas) o Hipoacusia Severa, no son aptas para conducir.
 
El problema surge con la adhesión de la provincia a la Ley Nacional de Tránsito en el año 2010 y su posterior reglamentación y puesta en vigencia en el 2015. Al adherirse la provincia, los municipios deben cambiar su reglamentación para adecuarse, por esto el Concejo Municipal sancionó una Ordenanza de adhesión a la Ley Provincial, aclarando que la ciudad adhería en tanto se mantenga la posibilidad de gestionar licencias por parte de personas sordas y con visión monocular, la cual tiene que operativizarse para otorgar el carnet.
 
Cabe destacar que el 7 de marzo se envió una nota a la Agencia Nacional de Seguridad Vial pidiendo que se expidan con respecto a que es válida y legal la tramitación de las licencias de conducir por parte de las personas sordas y de esta forma modifiquen la disposición mencionada antes, pero todavía no se han recibido respuestas. “Nos preocupa la situación, porque según nos ha informado ASORSAFE, están en juego también fuentes de trabajo por el no otorgamiento del carnet, más allá de la propia afectación que sufren en su vida cotidiana. Además tuvimos reuniones con autoridades provinciales y municipales para buscar alternativas mientras se promueven los cambios que corresponden a la disposición arbitraria de la Agencia Nacional de Seguridad Vial que va en contra de la Ley 26.363 y de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Hay algunas ideas para realizar un carnet provincial de manera provisoria, aunque sabemos que la solución de fondo está vinculada a la Agencia Nacional”, destacó el edil.
 
“La Ley Nacional de Tránsito, reconoce el derecho a conducir para las personas sordas; por lo tanto, creemos que todos los argumentos contrarios se basan en prejuicios. Por fuera de la experiencia de Santa Fe, existen otros ejemplos donde se pueden gestionar las licencias sin inconvenientes, como en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Uruguay y en España. También debería discutirse el rol de los profesionales de la salud que intervienen en el proceso de otorgamiento de las licencias”, agregó González.