santafe
Jueves 30 de Julio de 2015

Los fiscales de Santa Fe repudiaron los atentados

Dijeron que el incendio a la fiscalía de San Javier y el ingreso a la de San Jorge no los va a amedrentar, pero sí  cuestionaron las escasas medidas de seguridad con las que trabajan. 

El ataque incendiario en las oficinas de la fiscalía de San Javier a mediados de julio, el ingreso en horas de la madrugada a la fiscalía de San Jorge ocurrido esta semana, las amenazas que sufrió el fiscal Roberto Apullán en Santa Fe y otros incidentes de violencia entre víctimas y victimarios en las oficinas locales del Ministerio Público de la Acusación, motivaron ayer una conferencia de prensa de los fiscales santafesinos. 
Los funcionarios brindaron su apoyo a los compañeros afectados por estos incidentes, y manifestaron que esas amenazas no iban a frenar las tareas investigativas. Pero además, expresaron que desde hace tiempo están realizando un reclamo formal para que mejoren las condiciones de seguridad con las que trabajan.
“El objetivo de esta conferencia es manifestar en conjunto nuestro apoyo a los compañeros que sufrieron atentados en sus lugares de trabajo. Somos fiscales, generamos acusaciones, sabemos que  es una tarea de alto riesgo. Pero queremos dar este mensaje de apoyo y poner de manifiesto que estamos preocupados por las condiciones de seguridad en las que estamos trabajando y que no nos corresponde a nosotros hacernos cargo de resolver ese problema”, expresó el fiscal Estanislao Giavedonni. Y el fiscal Roberto Apullán agregó que la ley del Ministerio Público de la Acusación fue sancionada por unanimidad en la Legislatura santafesina, y que prevé órganos de dirección que tienen bajo su competencia el resguardo de los trabajadores. 
“Y también de la seguridad de los ciudadanos”, agregó el fiscal Omar de Pedro quien describió cómo en las salas de espera de las fiscalías entran por la misma puerta y comparten los espacios las víctimas con las personas acusadas y con detenidos. “Necesitamos mejorar las condiciones edilicias para mejorar la seguridad en el trabajo y que no tengamos que lamentar algo que podemos prever desde antes. A nosotros nos incomoda tener que hacer este tipo de declaraciones públicas, pero nos vimos obligados. Están pasando cosas, hacemos los reclamos y no tenemos respuestas. Los fiscales queremos dejar asentado que  no somos responsables de lo que pueda llegar a pasar”, insistió. 
En la misma línea se expresaron las fiscalas Graciela Parma y Carolina Parodi. “Yo estoy a cargo de la Fiscalía de Violencia Familiar. En este momento tengo más de tres mil legajos de situaciones de violencia familiar que materialmente no puedo atender. Se juntan, muchas veces, en la sala de espera la víctima y el victimario. Una vez tuve que pedir la custodia policial porque la persona a la que había citado a audiencia estuvo a centímetros de pegarme. Y no tenemos defensa de ninguna índole”, dijo Parma.
Y agregó Parodi: “Yo le pedí al fiscal regional, Ricardo Fessia, un refuerzo de custodia que nunca me fue contestado. Hoy estoy a cargo de la Unidad Fiscal de Atención Temprana, la mayoría de los reclamos que recibo de los ciudadanos son respecto a seguridad pública. Yo les explico que los fiscales estamos tan expuestos como cualquier ciudadano”.