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Viernes 25 de Diciembre de 2015

Los medicamentos bajaron, pero no compensan las subas del año

No todos. Según el Colegio de Farmacéuticos, solo algunas marcas para enfermedades crónicas descendieron un 7% promedio. El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos dijo que en 2015 los aumentos llegaron al 39%

Un informe de La Capital del 18 de diciembre daba cuenta de la preocupación que tenía el Colegio de Farmacéuticos de la Segunda Circunscripción (zona sur de la provincia) por el aumento inusitado que tuvieron los medicamentos en los últimos meses; y del impacto de la medida posterior al cambio de Gobierno Nacional, que retrotrajo el valor de venta al público en un promedio del 7 por ciento.
“Hay fármacos que tuvieron tres aumentos en un mes”, dijo en ese informe el presidente del mencionado Colegio, Cándido Santa Cruz, y explicó que “hubo remedios que se incrementaron tres veces en un mes, otros tuvieron un solo aumento pero llegó a ser de hasta un 16 por ciento”.
Como se explicó, el 17 de diciembre algunos laboratorios nacionales se comprometieron a bajar un 7 por ciento promedio los precios de los medicamentos, tras un acuerdo con el gobierno entrante.
Concretamente el acuerdo fue con los de capitales nacionales nucleados en Cilfa (Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos), que nuclea a 44 laboratorios.
En ese acuerdo, se estableció una canasta de fármacos para patologías crónicas por nombre de medicamento. Algunos ejemplos son: Metformin 850 mg (Metformina), bajó 21 por ciento y se utiliza en el tratamiento de la diabetes; el Axiomat (Clonazepam, ansiolítico), un 12 por ciento; Zarator (Atorvastatina), que se usa para el colesterol, se redujo un 9 por ciento; y el Ulcozol (Omeprazol), un protector gástrico, 8 por ciento.

En Santa Fe
Por su parte, la farmacéutica Alicia Caraballo, vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Primera Circunscripción, si bien consideró que la baja no alcanza a todos los medicamentos, dijo: “Para nosotros toda retracción en los precios siempre es positiva porque nosotros luchamos por el acceso universal a los medicamentos”.
Y destacó que teniendo como referencia el 7 por ciento acordado como promedio, “hay medicamentos que bajaron un 2 por ciento y otros un 18 por ciento”.
Básicamente los de consumo para patologías crónicas como para la gastritis, hipertensión arterial, los analgésicos, diabetes, los antiinflamatorios y algunos psicofármacos.
Además, reflexionó sobre los problemas que el aumento constante generaría no solamente para su sector sino para muchos. “Los aumentos no favorecen a nadie. Ni a los pacientes ni a los farmacéuticos. Porque se resiente el acceso y la venta”, dijo. 
Y agregó: “Además, en un contexto inflacionario terminamos financiando a la seguridad social. Porque nosotros compramos y pagamos de siete a 14 días. Y, por el contrario, las obras sociales nos pagan, como mínimo y en el mejor de los casos, a 30 días”.

Cómo fueron los aumentos
Según La Capital, si bien en esta materia los formadores de precios son los laboratorios nucleados en tres cámaras, es decir la industria farmacéutica, en la última década los precios de los medicamentos debían ser acordados y autorizados por la Secretaría de Comercio de la Nación. 
En ese marco, el último incremento convenido antes de la llegada del macrismo a la Nación había sido a mediados de noviembre y se había estipulado en un 3 por ciento.
“Con esa suba se llegaba a un total anual de entre 12 y 15 por ciento”, explicaron desde el Colegio de Farmacéuticos de Rosario. 
Sin embargo, admitieron que el problema es que desde entonces y hasta ahora los precios continuaron incrementándose, aunque no de manera uniforme para todos los productos, sí para los de mayor rotación y, sobre todo, “los que no tienen cobertura de las obras sociales”, indicó Santa Cruz.
“Los últimos días de noviembre empezó a verse un nuevo corrimiento, en algunos casos de un 9 por ciento, en otros de un 16 por ciento, pero eran incrementos que notábamos por fuera de lo acordado y que los farmacéuticos advertían cuando recibían la bolsa de reposición de medicamentos y veían las listas”, detalló.
Así, al 3 por ciento acordado antes de la salida del kirchnerismo hubo nuevas subas de entre un 9 y un 16 por ciento.
“Hubo productos que aumentaron tres veces y otros de una sola vez, pero así y todo aumentaron”, ratificó el dirigente farmacéutico.

Los que quedan afuera
Por su parte, el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb) advirtió el 21 de diciembre que la rebaja del 7 por ciento promedio en los precios de medicamentos solo alcanzará a unos 400 productos, de los 20 mil aprobados en el país.
El gremio señaló que el Gobierno Nacional acordó un descuento en el precio de los fármacos con los 44 laboratorios nucleados en Cilfa, pero por el momento no lo harán los restantes 260 laboratorios nucleados en las otras tres cámaras, las que reúnen a empresas nacionales medianas y pequeñas (Cooperala y Capgen), ni la que representa a los productores extranjeros (Caeme).
Desde el sindicato que nuclea a farmacéuticos y bioquímicos consideraron que “aunque se trata de un buen comienzo”, la rebaja solo alcanzará al 20 por ciento de los remedios autorizados en el país.
Además, advirtieron que la entidad “tampoco fue convocada a participar de dicho acuerdo, siendo que representa a los trabajadores farmacéuticos que dan la cara frente al paciente para explicarle los diferentes precios y niveles de cobertura de cada producto. Es decir son quienes están a cargo de implementar la medida”.
Los profesionales señalaron que el precio de los remedios pasó de estar “atrasado” a estar “adelantado”, ya que entre noviembre y diciembre de este año aumentaron 21 por ciento promedio, acumulando 39 por ciento en todo 2015, es decir por encima de la inflación y de las paritarias.
“Por tanto, esta medida es solo un buen comienzo, pero insuficiente, porque implicará bajar menos de la tercera parte de lo que subieron el último mes”, apuntaron.
Y remarcaron que “resulta importante que se consulte al farmacéutico para beneficiarse con la sustitución de los medicamentos prescriptos por genéricos”.