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Viernes 10 de Abril de 2015

Megacausa: la ciudad de Santa Fe volvió a sentar a un juez en el banquillo de los acusados

Luis María Vera Candioti, juez de Menores durante la última dictadura, escuchó este viernes el inicio del debate que lo investiga por supresión de identidad. La condena a Víctor Brusa es un antecedente clave

Luis María Vera Candioti llegó este viernes a la audiencia con una camisa amarilla, desalineada y con varios kilos menos de lo que las pocas fotos suyas que hay en internet mostraban. El defensor público, Martín Gesino, dijo ante el tribunal que el exjuez de Menores estaba sufriendo estrés y que tiene hipertensión arterial, por lo que pidió que lo eximan de tener que presenciar el debate.
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Es que el exjuez de Menores, acusado por la supresión de identidad de María Carolina Guallane, siente la presión de estar acusado por un delito gravísimo que llega a juicio oral por primera vez en Santa Fe, una ciudad que marcó un antecedente clave a nivel nacional, con la condena al exjuez Víctor Hermes Brusa, sentenciado en 2009, y que develó la complicidad del Poder Judicial con los crímenes de la dictadura y su participación en el aparato represivo. 
Pero hay más. Este juicio acumuló 45 asesinatos y como responsables están acusados el policía que fue jefe de la Guardia de Infantería Reforzada, Juan Calixto Perizotti, y el teniente coronel Domingo Morales, que fue jefe del Departamento de Inteligencia. También está acusado su colega, Jorge Roberto Diab, que fue uno de los últimos en recibir condena, en octubre pasado, por torturas al exintendente Noé Adán Campagnolo. Sin embargo, con un certificado médico, Diab logró esquivar la audiencia de ayer, y el tribunal le dio un plazo de tres días hábiles a querellantes y fiscalía para presentar nuevas pericias médicas que determinen su capacidad para participar del juicio.

Los jueces. Beatriz Caballero, Ricardo Vázquez y Omar Digerónimo / Foto: José Busiemi - Uno Santa Fe
 
El que se sentó último de la fila de imputados, más cerca del público, fue el excoronel Carlos Enrique Pavón, que para el inicio del debate se dejó crecer una barba que le cubrió la mitad de la cara y logró por algunos momentos despistar sobre su identidad. Él está acusado también por el caso Guallane, más precisamente por haber planeado y ejecutado el operativo en el que fueron asesinados los padres de la niña.
“Este es un juicio paradigmático porque muestra la responsabilidad de un juez, de un civil, en los crímenes que se cometieron. Es la segunda vez que se juzga a un integrante del Poder Judicial en la ciudad de Santa Fe, que sin dudas está marcando un camino que debe seguirse en los juicios del resto del país”, expresó ayer el abogado de Abuelas de Plaza de Mayo que actuará como querellante, Santiago Bereciartua.
Por su parte, Guillermo Munné, quien junto a Lucila Puyol tienen la querella que representan a la mayor cantidad de víctimas fatales, consideró que en este debate se van a exponer todas las facetas del terrorismo de Estado: “Se van a investigar desapariciones, asesinatos, apropiación de menores, secuestros y torturas. Y además, es el primer juicio por apropiación y un nuevo paso para vencer la impunidad de los integrantes del Poder Judicial en el terrorismo de Estado, como es el caso Vera Candioti”. 
Sin embargo, no ahorraron cuestionamientos sobre los pocos imputados que tiene la causa, y marcaron que el problema se registró en el Juzgado de Instrucción.
 “Las causas están llegando a juicio oral con grandes limitaciones. Es muy visible en los casos del personal policial y lo tenemos cuestionado formalmente por escrito. Sabemos que también la fiscalía de instrucción está señalando estas deficiencia. En este caso (por la megacausa), es muy evidente por la envergadura que tiene y lo limitado del número de responsables que llega a juicio oral”, sostuvo Guillermo Munné sobre el estancamiento de causas que deben ser instruidas por el juez federal Reinaldo Rodríguez.
En la primera jornada. Militantes sociales acompañaron el inicio del juicio. / Foto: José Busiemi / Uno Santa Fe
En cuanto a los aspectos formales del debate, la novedad es que el tribunal estará integrado por magistrados rosarinos. El presidente es Ricardo Vázquez y los conjueces serán Omar Digerónimo y Beatriz Caballero de Barabani. La acusación estará a cargo del fiscal general Martín Suárez Faisal y la defensa pública oficial tendrá como representados a Vera Candioti, Perizzotti y Diab. Por su parte, el abogado José María Pavón Navarro estará a cargo de la defensa de Carlos Pavón, y Guillermo Morales representará a Domingo Morales.
Gabriela R. Albanesi / Diario UNO de Santa Fe