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Martes 26 de Enero de 2016

Mindfulness y psicología: cómo se aplican e integran en Santa Fe

“Conciencia plena”. Así se traduce un concepto que recupera enseñanzas orientales  y que Occidente retoma desde las neurociencias o la psicoterapia para mejorar la salud y la calidad de vida. Otra manera de “ver” las cosas

En la página web de Ineco (Instituto de Neurociencias Cognitivas), fundado por Facundo Manes, la licenciada Mercedes Méndez explica algo que parece ir más allá de una práctica de moda; y propone una alternativa (al parecer, un complemento) para el abordaje de distintas cuestiones vinculadas con la salud mental, o a la salud concebida integralmente.
 
“La meditación Mindfulness (o Atención Plena), es un entrenamiento que incluye ejercicios de reconocimiento corporal/sensitivo, ejercicios suaves de flexibilidad y meditación formal. Los beneficios en la concentración, calma mental, mayor energía y atención, entre otros, pueden ser experimentadas por cualquier persona”, comienza a explicar. 
 
“Mindfulness –agrega– se revela en personas que sufren estrés, ansiedad, viven situaciones vitales intensas, desean desarrollar una capacidad de afrontamiento más firme en sus vidas cotidianas y un pensamiento menos rumiante y sufriente”.

Ahora bien, no es necesario llegar hasta Ineco para conocer o experimentar cómo se aplica o cómo dialoga esta práctica con la de la psicología. De hecho, en Santa Fe hay gente con un camino ya recorrido que va en ese rumbo.

Ese es el caso de la licenciada en Psicología Merlina Luciani quien, en diálogo con Diario UNO, dio cuenta del proceso de búsqueda y encuentro.
 
—¿Qué es el Mindfulness ?
—Hace muy poco tiempo (apenas treinta años) que en EE.UU. el Mindfulness ha acaparado la atención de la Psicología Clínica y ha sido incluido dentro de una gran variedad de intervenciones y abordajes terapéuticos como un componente más dentro de un programa de tratamiento. Inclusive se están implementando nuevos modelos clínicos basados en Mindfulness, evaluados e investigados por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH o National Institutes of Health) del gobierno de ese país. 
 
La técnica se remonta al budismo Zen; se ha estado practicando durante más de 2.500 años. Ahora, la Psicología está investigando e incorporando como parte de la psicoterapia. Pero es mucho más que una técnica. Es también un modo de estar en el mundo, de vida, de actuar y comportarse; o de enfrentarse a los retos y dificultades.
 
Una clave contra el estrés
El instituto al que hace referencia Luciani, el NIH, explica en su página web que en los cuadros de estrés, los estudios también mostraron que la técnica Mindfulness y otras prácticas de meditación “pueden aliviarlo de manera efectiva, en combinación con otras intervenciones médicas”. 
 
“Mindfulness significa ser consciente de sus experiencias y estar atento a ellas. Sin importar lo que estemos haciendo, siempre podemos hacernos tiempo para prestar atención a nuestra respiración y a nuestro cuerpo, y permanecer allí durante un breve período de tiempo”, dice el doctor Rezvan Ameli, psicólogo de los NIH especializado en la práctica Mindfulness, según se lee en salud.nih.gov/articulo/se-siente-estresado.
 
“Estudios recientes –agrega esa fuente– muestran que incluso períodos breves de atención consciente pueden tener un impacto positivo en la salud y el bienestar”.
 
Y va más allá: “Otros estudios financiados por los NIH mostraron que la meditación mindfulness puede reducir el estrés, alterar la estructura y la función del cerebro y tener un efecto positivo en el sistema inmunitario... Es una herramienta simple y efectiva que cualquiera puede usar, solo requiere compromiso y práctica”. 
 
En el presente 
Según Merlina Luciani, Jon Kabat-Zinn (profesor emérito en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts, EE.UU.), introdujo el Mindfulness en Occidente. Y en 2003 describió de modo amplio ese concepto.

“Sabemos por las neurociencias –dijo la psicóloga– que el cerebro «procesa» en función del pasado o del futuro; y que, sin esfuerzo, no logra procesar el «aquí y ahora». Esta técnica permite entrenarnos en este control para poder vivir el momento pleno”.
 
—¿Y eso cómo se logra? ¿Es posible realmente estar en el “aquí y en el ahora”?
—Se intenta “enfocar” al cerebro en lo que es percibido en esos instantes, evitando la habitual rumiación (pensamiento, a veces prolongado, estresante , angustiante o de carácter obsesivo) acerca del pasado o el futuro. Quizás no podamos estar en el “aquí y en el ahora”en el sentido absoluto del concepto. Pero debemos darnos la oportunidad de intentarlo porque los beneficios son muchos; y para eso debemos entrenarnos. Por mi experiencia, una vez que el paciente aprende la técnica, se convierte en una herramienta poderosa. El estado de relajación que se alcanza ayuda significativamente a reducir la ansiedad, el estrés y a mejorar su calidad de vida. Mejoran los modos de vincularse, hay más empatía, autoconocimiento y se reducen los síntomas vinculados a la depresión. Esto se aplica, y cobra sentido, en el contexto de un tratamiento psicológico más amplio. 
 
Los niños también
—¿Cuáles son los principales beneficios para los pacientes con lo que usted trabaja y qué avances notó?
—En lo personal hemos aplicado la técnica con niños, adolescentes y adultos con problemáticas relacionadas con la ansiedad. En niños en particular, se aplica por medio de conocimiento del cuerpo y la respiración, integrando además otros recursos. Con relación a los resultados, se observan mejoras en el aprendizaje, en la capacidad de atención y concentración. También en la introspección y en el manejo de sus emociones. 
 
“En los adolescentes –distinguió la psicóloga–, la aplicación es similar al adulto: se brindan instrucciones sobre respiración y ejercicios de reconocimiento del cuerpo, ofreciendo una guía para realizar en la casa, entre otros recursos. 
 
Y aseguró: “Con el tiempo, en los jóvenes se observa un mejor rendimiento académico, en los niveles de atención y concentración como también en las relaciones interpersonales, pero sobre todo en las familiares”. 
En relación a su experiencia en adultos, dijo Luciani que ha recurrido al Mindfulness en terapias de tipo grupales, en personas con niveles de mucha ansiedad. 
 
“Los resultados han sido muy favorables no solo en situaciones de alto estrés, sino también proponiéndoles estilos de vida más saludables y basándonos en los principios que propone la psicología positiva (el referente de esta corriente es Martin Seligman, de EE.UU.), donde la persona pueda potenciar todos sus recursos logrando mayor bienestar y equilibrio psicológico, corporal, emocional y relacional”.
 
En lo sustancial, la psicología positiva en lugar de centrarse exclusivamente en el estudio y tratamiento de los problemas de salud mental, pone también el foco en las fortalezas humanas, que permiten aprender, disfrutar, experimentar mayores niveles de alegría, generosidad y optimismo.
 
Con rigor
—¿De qué modo se articula el Mindfulness en la práctica clínica, sin perder de vista el objetivo y los métodos propios de la psicología?
—El principal objetivo de la psicología, y más específicamente de la psicología clínica, es contribuir al alivio del sufrimiento humano, y ofrecer intervenciones al sujeto que le permitan empoderarse de sus propias fortalezas. De algún modo, estos también son objetivos del Mindfulness. En el espacio y la relación terapéutica se construyen y definen mutuamente los objetivos a alcanzar. Al inicio de la terapia se van determinando dispositivos y técnicas posibles para el abordaje; y dependiendo de la estructura de personalidad del paciente, se evalúa la posibilidad de aplicación. 
 
“Volviendo a esta técnica de meditación –recapituló la psicóloga–, existe un gran número de investigaciones y evidencia clínica que demuestran la eficacia de abordajes basados en Mindfulness en la reducción de estrés. En los últimos cinco años, el número de estudios científicos es cada vez mayor y generan una creciente atención e interés. Teniendo esta información, se convierte en responsabilidad del terapeuta poder ofrecer la herramienta, demostrando sus alcances y la afectividad de sus resultados. La técnica es ancestral y la aplicación muy actual y necesaria”.
Mariano Ruiz Clausen / mruiz@uno.com.ar / De la Redacción de Uno