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Viernes 15 de Abril de 2016

Por las lluvias y la humedad se triplicó la demanda en las lavanderías de la ciudad

La falta de sol desde el primer día del mes, las intensas lluvias y la humedad también generan problemas en la vida doméstica. En estas condiciones es común la postal de las prendas acomodadas en un tender o silla en algún ambiente del hogar. Ante este panorama y la urgencia de contar con la indumentaria como los uniformes escolares o laborales a tiempo las amas de casa optan por acercar sus ropas a los locales dedicados al lavado y secado.
Como consecuencia desde hace una semana estos comercios registran un ritmo incesante en su rutina diaria. Diario UNO realizó un sondeo en los locales ubicados en distintos puntos de la ciudad.“La demanda se triplicó”, confirmó Mauro empleado de una lavandería ubicada en la zona de General Paz al 5000. En ese comercio se vieron obligados a cambiar el horario de trabajo y optar por la modalidad de horario corrido de 8 a 22. “El tiempo está bastante complicado y la gente no puede secar la ropa, así que la traen para acá”, agregó.
“Si les cuento la situación no me lo creen. Atoradísimas estamos”, aseguró Melisa empleada de un local ubicado en el centro de la ciudad. A pesar de que los cliente solicitan sus prendas en el día, los locales no dan abasto con la cantidad de pedidos que registran, lo que se traduce en una espera que va de 24 a 48 horas para poder terminar con los encargos.
“Tenemos un montón de pedidos”, reiteró la joven con un tono alegre.
Los clientes optan por acercar las bolsas llenas con las prendas diarias, en algunos casos las llevan ya limpias para secar mientras que otros acumulan una buena cantidad de indumentaria para luego solicitar el servicio completo de lavado y secado. 
Dependiendo del local el costo variará, ya sea que se opte por el servicio completo que incluye lavado, secado y doblado o solo secado. En el primer caso el costo del servicio varía entre los 70 a 80 pesos. Mientras que el secado va de los 45 a 60 pesos. 
En relación al ritmo, los empleados aseguraron que son jornadas intensas pero que hay que aprovechar ya que los últimos meses no dejaron un panorama muy alentador. 
“Esto se da en esta época del año, cuando hay humedad y está nublado es cuando la gente trae la ropa y los acolchados que no lavó durante el verano”, sostuvo Mauro quien agregó que las jornadas lluviosas colaboraron con la alta demanda.
Desde el comercio ubicado en la zona centro de la ciudad coincidieron con la tendencia que se está dando en la última semana. “Es impresionante el trabajo que entró. Desde que arrancó la semana estamos a full. Si bien por lo general nosotros siempre tenemos trabajo, ahora no tenemos lugar dónde poner paquetes”, describió Melisa.
El apuro de las personas que llegan al local pidiendo los trabajos con celeridad es una postal común. “Por favor salvame, necesito esto sí o sí para hoy”, es la frase que más se escucha en estos días en los locales, ya que hay muchos que llegan con la ropa justa al momento de trasladar el canasto de la ropa sucia a la lavandería. Ante esta situación recomendaron llevar las ropas con tiempo, porque todos acuden y quieren las cosas rápido.