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Martes 11 de Agosto de 2015

Preocupa a los vecinos el estado de abandono del Jardín del Líbano

El predio está ubicado en Aristóbulo del Valle al 4700. Según los frentistas falta mantenimiento. Presentaron una nota al municipio y al Concejo para que se ponga en valor el espacio verde.

Los vecinos que viven en zonas aledañas al Jardín Botánico República del Líbano denunciaron el estado de abandono que presenta el espacio verde emplazado entre las calles Aristóbulo del Valle al 4700, Luciano Torrent al 2400, Gutiérrez al 2400 y Pasaje Rivadavia al 4700. Entre las quejas destacaron la constante quema de hojas secas, que la fuente del lugar ya no tiene agua, que hay macetones rotos y sin plantas, con protuberancias en la base de sus árboles que provocan la caída de los peatones, donde las especies arbóreas no reciben el cuidado adecuado.
La lista sigue, pero las falencias enumeradas anteriormente son las que más preocupa a los habitantes de la zona. Además, Marta Snaidero, quien ha vivido toda su vida frente al predio, presentó ante la Municipalidad y el Concejo una nota para que se ponga en valor el Jardín del Líbano.
En diálogo con Diario UNO, la vecina manifestó su indignación ante esta situación, que también preocupa a sus vecinos. “Está olvidado, es una desidia total, ahora están abocados a embellecer, entre comillas, lo que es el Parque Federal por una próxima inauguración del tren urbano y los planes Procrear que están en marcha”, expresó la mujer.
Para Snaidero, el espacio que años atrás fue utilizado por las familias para disfrutar de momentos de dispersión al aire libre perdió su esplendor.
“Le están dando preponderancia a una zona donde hace muchos años nosotros tuvimos que soportar los vagones, los incendios que se producían, los riesgos de los trenes”, enumeró la vecina que además aseguró que luego de haber pasado por esto, hoy ve con amargura y preocupación cómo los trabajos sobre las vías –a cien metros del espacio verde– generan una importante acumulación de residuos.
“Nosotros que vivimos ahí, padecimos todo eso y pagamos los impuestos estamos pidiendo que mantengan el Jardín del Líbano. Queremos que no sea un simple lugar para aire puro. Eso se puede hacer con muy poco, solo hace falta voluntad y un poco de imaginación”, recalcó la mujer.
Mayor cuidado
Otro de los factores que colabora a deslucir el barrio, tanto en el espacio verde como en las zonas aledañas, es la falta de cuidado de las diferentes especies arbóreas.
En ese sentido Snaidero explicó que la ausencia de un mantenimiento adecuado genera inconvenientes para los vecinos y para los peatones que circunstancialmente circulan por el lugar. Por su rápido crecimiento, las tipas y los gomeros son los árboles que más preocupan.
“Nosotros como vecinos no queremos que extraigan esas especies que son centenarias, porque es un valor un patrimonio natural para la ciudad. Lo que sí pedimos es que las poden tal cual como se ven obligados a hacer ante todos los sucesos que están ocurriendo”, señaló la vecina al mismo tiempo que explicó que en las jornadas de tormentas, las ramas de las tipas ocasionan graves daños.
Sin ir más lejos, el último episodio tuvo lugar el miércoles pasado. Esa noche , veinte minutos antes de finalizar el partido de River, una rama de gran tamaño cayó sobre la vereda de un vecino que instantes antes había ingresado su vehículo al garage. “El vecino se salvó porque estaba entrando su vehículo, cuando dio marcha atrás cayó esta rama que es de gran tamaño”, agregó Snaidero.
Es por este motivo que se vieron obligados a llamar al 0800 de la Municipalidad y al 911. Según la vecina, los agentes municipales no pudieron asistir en el momento y recién lo hicieron el viernes por la mañana con herramientas que no eran las adecuadas debido al gran tamaño de la vegetación caída. “No era una ramita, por eso les brindé mi teléfono para que se comunicaran con su superior para informarle que no podían trabajar con ese equipo porque no se trataba de una rama pequeña, sino que era un árbol el que había cedido”, relató la vecina que como consecuencia de la caída de esta rama se vio privada del servicio de telefonía.
“Esto no es un pedido personal, hay gente que lo puede aprovechar mucho, pero no hay seguridad y no es una cuestión de que haya delincuentes. Si no que es la seguridad de los árboles que se nos caen encima”, finalizó la vecina.