santafe
Domingo 01 de Mayo de 2016

Pretenden que se hagan controles de narcolemia en los conductores

Ingresó al Concejo un proyecto de la edila Marianela Blangini (PJ). La intención es que se apliquen en la ciudad junto con los test de alcoholemia. En Rosario hay una idea similar pero aún no está en marcha

Con la intención de que a los controles de alcoholemia en la capital de la provincia se sumen los de narcolemia, la concejala justicialista Marianela Blangini (PJ-Santa Fe es una Sola) ingresó días atrás un proyecto de ordenanza para disponer el procedimiento dentro del Reglamento General de Tránsito de la ciudad de Santa Fe. El Concejo Municipal de Rosario sancionó hace dos años una iniciativa similar pero aún no está en marcha.
En este caso, Blangini solicita modificar el artículo 65 del Reglamento y pide que “la comprobación de alcoholemia y narcolemia se lleve a cabo conjuntamente” y que el procedimiento “esté a cargo de personal sanitario debidamente capacitado y matriculado para tal fin”. Según las modificaciones propuestas por la edila justicialista “para determinar el estado de intoxicación, los tipos y niveles de estupefacientes en sangre y su graduación, la autoridad de aplicación junto con organismos especializados determinarán el procedimiento pertinente”.
Acompañan con la firma a la edila en esta iniciativa los cinco concejales del Bloque Justicialista Santa Fe es una Sola: Ignacio Martínez Kerz, Sebastián Pignata, Lucas Maguid y Juan José Saleme. Vale aclarar que este proyecto prevé que los resultados del examen de estupefacientes sean de carácter confidencial, resguardando la identidad del conductor. 
Además el articulado señala que “los dispositivos usados para la detección de estupefacientes deberán ser instrumentos, reglamentados y aprobados por organismos nacionales competentes”. Para Blangini, “la omisión regulatoria en cuanto a los controles para detectar la presencia de estupefacientes en sangre a conductores en Santa Fe resulta injustificada. Tanto más cuando expresamente se prohíbe en el Reglamento de Tránsito vigente”.
La concejala justicialista indicó que “existen numerosos estudios que dan cuenta que un conductor estimulado por estupefacientes es una persona que genera un peligro para sí y para terceros”. 
En el país se comenzó a implementar el control de narcolemia en conductores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; también se llevan a cabo en Bahía Blanca; y en Rawson (Chubut) ya empezaron las reuniones con la idea de imitar el proyecto de Rosario, pero en este caso se detectarían 15 sustancias, mientras que en la ciudad santafesina serán seis (ver recuadro).

Los objetivos que se persiguen
Ante la consulta sobre el porqué de esta iniciativa, la autora de la propuesta señaló: “Surge de tres premisas fundamentales: corresponde a los municipios el control vehicular y nuestro reglamento prohíbe conducir bajo los efectos del alcohol y de estupefacientes”. 
“Por otro lado –continuó– los efectos del consumo de drogas, en lo referido a las habilidades para conducir, producen una situación de peligro latente más importante y probable que la intoxicación con alcohol. Además,con esta iniciativa no se pretende criminalizar al consumidor, sino que se busca proteger a los bienes y personas”.
Más adelante, Blangini agregó: “Está clínicamente probado que la marihuana –por tomar un ejemplo- duplica los riegos de accidentes de tránsito con respecto a la ingesta de alcohol”. Luego dijo:“Mientras el alcohol afecta la velocidad y el tiempo de reacción del conductor, la marihuana interfiere en la localización espacial”.

Educar a la población
La concejala justicialista dijo además que con esta ordenanza pretende que la Municipalidad de Santa Fe promueva la concientización en conductores de vehículos y motociclistas sobre los riesgos de manejar bajo los efectos de estupefacientes, implementando, asimismo, normas de control vial tendientes a disminuir los accidentes en la ciudad.
En este marco, Blangini acotó: “Es el Estado Municipal el agente ordenador del tránsito y el custodio de la salubridad, conforme a las competencias atribuidas por la Ley Orgánica de Municipios. Es necesario que el Estado, lejos de criminalizar o estigmatizar al consumidor, lleve adelante medidas de carácter preventivo como lo es la educación y concientización en la temática”.
Por último, la concejala expresó: “Como toda prohibición en un estado constitucional de derecho, donde el principio es la libertad, implica que el Estado a la vez de prohibir, lleve adelante acciones positivas en torno a lo prohibido. No solo poniendo de manifiesto que tal actividad se encuentra prohibida, sino también educando sobre los porqués y la necesidad de cambiar hábitos de conducta para no incurrir en la transgresión”. Y concluyó: “Todo, con un fin superior que es la protección de las personas y de los bienes de una sociedad”.

En Rosario, aún esperan que se implemente 
El Concejo Municipal de Rosario aprobó en abril de 2014 la creación de un Programa de Prevención y Detección de droga en saliva a conductores, por iniciativa de los ediles Jorge Boasso, Laura Bertotto, María Eugenia Schmuck y Héctor Cavallero.
La ordenanza señala a la Agencia Municipal de Seguridad Vial como autoridad de aplicación, la cual se encargará de elaborar un protocolo de actuación en Prevención y Detección de consumo de estupefacientes “que afecten la capacidad de conducción segura de vehículos en la vía pública”.
Hace dos meses, en una reunión entre la intendenta Mónica Fein y el concejal Boasso, definieron ponerla en marcha y serían seis las sustancias que se medirán: cannabis, cocaína, metanfetamina, opiáceos y metadona con su punto de corte medida en nanogramos.