santafe
Martes 26 de Abril de 2016

Turismo: otro sector que siente el golpe del agua, con bajas del 50%

El impacto de la crecida y las precipitaciones. Los complejos de la zona costera son los más afectados. Se apunta al invierno y a una fuerte promoción para sobrellevar las pérdidas. La caída se siente también en la ciudad

Al igual que la industria y el comercio, el turismo también se vio fuertemente impactado por la crecida de los ríos que dañó la infraestructura de  muchos complejos, y por la casi continua lluvia de abril que alejó potenciales clientes de hoteles, hospedajes, cabañas, y establecimientos  gastronómicos. 
 
“Es un problema importante y grande, y estamos requiriendo ayuda económica, sobre todo para una gran campaña de promoción de toda el área para ver si se puede revertir la situación”, sostuvo el secretario de Turismo Martín Bulos, que al momento del diálogo con Diario UNO se encontraba en viaje a Buenos Aires para precisamente plantear, junto a colegas de otras provincias, esta situación al gobierno nacional. 
 
Si bien, el funcionario se mostró cauto a la hora de brindar cifras respecto de las pérdidas, ya que aún se está recabando la información con las cámaras, asociaciones empresarias, municipios y comunas, señaló sin embargo que en el turismo costero se han generado entre un 50 y 60% de pérdidas en comparación a los años anteriores. 

“El nivel de ocupación de la hotelería en el verano, de una situación en la que estábamos alrededor del 90% en años anteriores, se redujo a un 30%. Es decir, fue muy grande la caída, y ahora toda la hotelería de la costa, o del turismo de naturaleza está prácticamente vacía, sin ocupación”, graficó. 
 
 
Generador de trabajo
En la provincia el 7% del empleo es generado directamente por el turismo, ya sea por hotelería o gastronomía. En esa línea, la crisis hídrica afecta tanto al empleo directo,como indirecto generado por los emprendimientos que tienen en los turistas una importante fuente de ingresos. La ecuación en este sentido es simple, sin turistas, bajan también las ventas de comercios y tienen menos actividad los comedores, restoranes y lugares de esparcimiento. 
 
“Eso hace mermar el empleo. No hay cifras exactas de la cantidad, pero a medida que vaya pasando el tiempo y se vayan generando las estadísticas vamos a tener un análisis más certero, pero creo que se va a sentir duramente”, reconoció Bulos.
 
Para paliar la situación, si es que el clima acompaña, el gobierno provincial piensa en recuperar algo de lo perdido promocionando vacacionar en territorio santafesino durante el invierno (temporada baja), y también, al igual que con la industria y el comercio, conseguir financiamiento barato, a tasas accesibles para el sector. 
 
“El invierno no es la temporada fuerte de la zona afectada por las inundaciones. Es más temporada para el turismo familiar, o de grandes ciudades como Rosario o Santa Fe. En turismo costero, nos va a costar recuperar la actividad económica, al menos hasta la temporada próxima”, explicó y agregó: “De todas maneras las pérdidas son muy grandes, y en turismo el problema es que el lucro cesante, el pasajero que no llegó, no se puede reemplazar”.
 

El panorama de la costa
María Inazu, jefa comercial del Complejo Cabañas Cayastá indicó que por la crecida y las lluvias, el turismo en la zona se vio muy perjudicado y dijo que “hubo una disminución muy importante de la ocupación”. 
 
“Desde el verano venimos con esta situación, y si bien Cayastá y el Complejo están en una zona no inundable y estamos en condiciones de brindar servicios normalmente, lógicamente se ve afectado por el clima y por lo que sucede en las zonas aledañas”, reflejó. 
 
En coincidencia con el secretario de Turismo, Inazu habló de una caída en la ocupación del 50%, y que tras una temporada dura como la actual se dificulta cumplir con las obligaciones de costos y estructura, sin tener la posibilidad además de trasladar los aumentos a los precios.
 

Por último, igualmente, destacó que el Complejo permanece abierto los 365 días del año y que está en condiciones de brindar los servicios con normalidad a sus visitantes a pesar de la coyuntura.  Por su parte, Milton Sandoval del Centro de Empresarios de Romang, manifestó que “la crecida afectó al camping y al turismo en general”. 
 
“Ahora con las lluvias no anda nadie, no hay movimiento de nada, y es muy crítica la situación. Los viajantes andaban toda la semana y de todas las provincias, y con la lluvia no. Hay muy poco trabajo”, expresó. En esa línea remarcó que el verano fue muy duro para los complejos de cabañas y que el panorama continúa igual.
 
“Hay que esperar que baje el agua, y que se pueda arreglar el camping y el anfiteatro, pero ya pensando en la temporada de verano próxima. No queda otra, esperar. Después veremos qué es lo que pasa a nivel general, porque acá había mucho turismo de localidades vecinas, y de 200 kilómetros a la redonda, y habrá que ver si se puede generar movimiento. Uno le pone la mejor onda, no es por agrandar la cosa, pero está muy complicado”, puntualizó.
Coqui Toum / jorge.toum@uno.com.ar / De la Redacción de UNO