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Domingo 29 de Mayo de 2016

Un proyecto santafesino quedó entre los 25 mejores de la Nasa

Fue desarrollado por estudiantes de ingeniería y apunta al manejo seguro de drones. Germán Hofer, el sancarlino del grupo, contó a Diario UNO sobre el certamen y la alegría de haber llegado a instancias finales

El uso de drones en la actualidad se ha extendido ampliamente. Hoy en día, los también llamados vehículos aéreos no tripulados no solo son utilizados por particulares con fines de recreación, sino también son requeridos por los Estados para tareas de vigilancia, seguridad y asistencia en desastres naturales. Asimismo, son cada vez más los sectores productivos que incorporan esta tecnología para lograr una mayor eficiencia y rendimiento de los cultivos.
Es en este contexto que se ha multiplicado en el mercado este tipo de equipos, y que con la cabeza puesta en desarrollar un sistema para usuarios de drones pequeños y medianos, Germán Hofer y seis amigos (estudiantes de Ingeniería en Sistemas de la Universidad Tecnológica de Rosario, y de Ingeniería en Electrónica de la Universidad Nacional de Rosario) se inscribieron en el Space Apps Challenge, un hackathon global de 48 horas de duración, del que participaron en simultáneo representantes de 180 ciudades de 62 países diferentes.
Sin pensar en el resultado final, decidieron sumarse a la propuesta que todos los años plantea la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense (Nasa), y grande fue la sorpresa de Germán y sus amigos cuando se enteraron que Geodrone, el proyecto que desarrollaron, quedó seleccionado entre cientos como uno de los 25 mejores del mundo.
En diálogo con Diario UNO, Hofer, oriundo de San Carlos, localidad del departamento Las Colonias, contó que se enteró del concurso por un afiche pegado en una de las pizarras de la facultad en donde se publicitan diferentes eventos, y que entre ellos estaba la invitación a participar del Space App Challenge.
“Siempre que vemos competencias donde podemos participar nos anotamos, y por ejemplo hemos ido a Tecnomate que organiza la UTN Santa Fe”, relató.
En esa línea sostuvo que fue totalmente inesperado para todo el grupo haber quedado seleccionados entre los 25 mejores proyectos, y dijo que ni siquiera pensaban que la iniciativa pudiera superar la primera instancia de selección en la ciudad de Rosario.  
“Nosotros no esperábamos primero ni ser seleccionados en Rosario, y mucho menos nos íbamos a imaginar quedar entre los mejores. Lo hicimos solamente para participar y tener la experiencia, nunca nos imaginamos que iba a llegar a todo esto”, relató Hofer.

Sobre Geodrone
Como antecedente del proyecto, los estudiantes explicaron que miles de propietarios de pequeños drones estrellan sus vehículos debido a viento, agua, hielo, u otros objetos en el aire y la intención de Geodrone es evitar esto.  
Algunas veces, los drones vuelan accidentalmente a zonas de exclusión aérea o espacio aéreo restringido. Actualmente pequeños propietarios de sistemas de aeronaves no tripuladas pueden consultar sus fuentes meteorológicas locales y pueden inspeccionar visualmente el espacio aéreo en busca de objetos y tráfico aéreo. Sin embargo, su línea de visión puede no extenderse lo suficiente como para evitar accidentes. A menos que conozcan las normas sobre espacio aéreo restringido, no pueden saber si hay áreas restringidas en los alrededores.
Los estudiantes santafesinos eligieron entonces un proyecto dirigido a usuarios de pequeños y medianos drones que sirva para que cualquier persona que esté manejando el vehículo aéreo no tripulado pueda tener más información sobre la zona en la que está volando.
Es decir, acceder a detalles sobre zonas de área restringida, información del clima, temperatura, visibilidad y velocidad del viento, entre otros parámetros.

Cómo funciona
El desarrollo tiene dos partes principales. En primer lugar el usuario debe descargar una aplicación para celulares por ahora solamente para sistema operativo Android, aunque en un futuro también estará disponible para usuarios de Apple. Luego de instalado el software, con el teléfono arriba del drone el usuario podrá ver, a través de una computadora desde tierra, en un mapa en tiempo real cómo se va moviendo el dispositivo, y en base a la zona donde está volando, recibir los distintos tipos de alerta.
A su vez, incorporado al drone, a través de una placa Arduino, se accede a sensores infrarrojos de proximidad de 360 grados para alertar al piloto si el aparato está próximo a otro objeto.
“Esta placa avisa si está por chocar con algo, y tira a través de bluetooth los datos al celular arriba del drone, y a través de la red 3G o 4G, los envía a nuestros servidores para poder procesarlos y mostrarlos a los usuarios del sistema”, explicó.
Además, los usuarios de la aplicación pueden registrarse y agregar sus drones al sistema, con todas sus especificaciones (peso, tamaño, frame, enlace de video utilizado, canal, etcétera) o bien elegir de la lista de modelos precargados.
Una vez realizado el registro se puede optar entre Modo Drone y Modo Piloto, dependiendo si el usuario desea colocar su teléfono sobre el drone o no. El Modo Drone brinda más información ya que recibe la localización exacta del aparato y todas las alertas correspondientes al acercarse a zonas de peligro. El Modo Piloto permite dejar la localización del piloto en el sistema como referencia para los demás usuarios.
Otra funcionalidad es la posibilidad de agregar zonas restringidas o de peligro, las cuales quedan registradas en el sistema. El objetivo es armar un mapa colaborativo que alerte a los usuarios.
Por último, el sistema dispone de una opción para planificar vuelos para días futuros, lo cual sirve no solo para que reciba los datos climáticos del vuelo planificado en el lugar del mapa seleccionado, sino también como información para que los demás usuarios del sistema eviten la zona en el lapso de tiempo seleccionado, esquivando también las interferencias en los canales de transmisión de video/imagen o en la radiofrecuencia.
Con el incentivo de un viaje a Cabo Cañaveral para presenciar el lanzamiento de un cohete espacial, todos los años, a modo de guía, la agencia espacial estadounidense ofrece 25 temáticas sobre las cuales los estudiantes se pueden explayar. Al enterarse del desafío, los siete amigos se pusieron a pensar cómo poder dar una solución a alguno de los problemas planteados y luego de muchas idas y vueltas, el equipo de Geodrone terminó optando por el desafío llamado “No me estrelles el drone”.
El jueves pasado, la Nasa anunció desde la web https://2016.spaceappschallenge.org el resultado final y los cinco ganadores (uno por categoría) del concurso, y si bien Geodrone no llegó a ser elegido, logró pelear hasta lo último con proyectos de toda Europa dentro de la categoría “Mejor utilización de hardware”.
“Teníamos una chance de cinco compitiendo con otros cuatro proyectos de Bulgaria, Francia, España e Inglaterra. Pero bueno, estamos más que satisfechos y sorprendidos por la instancia a la que llegamos y nos parece algo increíble y una experiencia extraordinaria”, finalizó Germán Hofer.

Coqui Toum/ UNO Santa Fe/ jorge.toum@uno.com.ar