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Jueves 07 de Enero de 2016

Un raid con enfrentamientos, heridos y un final incierto

Los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci siguen protagonizando una insólita huida. Este jueves, todo ocurrió en el departamento Las Colonias

Víctor Schillaci y los hermanos Cristian y Martín Lanatta, los prófugos del triple crimen de General Rodríguez, eran buscados este jueves por la noche intensamente en una zona rural de la provincia de Santa Fe, con helicópteros y francotiradores, luego de que los evadidos se enfrentaran en dos oportunidades con gendarmes a los que hirieron, abandonaran su camioneta y robaran chalecos antibalas.
 
Fue la segunda vez que los delincuentes son casi atrapados y abren fuego contra los uniformados: la primera vez fue en Ranchos en la madrugada del 31 de diciembre cuando dos policías fueron heridos en un control policial; y ahora, en sendos tiroteos, dos gendarmes fueron baleados, uno en el brazo y otro en el estómago.
 
 
A las 19, helicópteros del Grupo Geof de la Policía Federal llegaron hasta dos estancias puntuales que revisaron hasta ahora sin resultados positivos. La investigación se aceleró este jueves, a once días de la fuga, en distintos escenarios: a la madrugada, en Buenos Aires, la policía arrestó al hermano de Víctor Schillaci, tres amigos y un penitenciario por colaborar con la fuga que ocurrió el 27 de diciembre en el penal de General Alvear, pero la atención se concentró de inmediato en Santa Fe cuando la Justicia ordenó aquí una serie de operativos que terminaron en dos tiroteos con gendarmes que habrían protagonizado los evadidos.  
 
A las 7.30, gendarmes llegaron una zona rural cercana a San Carlos donde se creía que podían estar los prófugos, pero no los encontraron y, cuando se estaban yendo, descubrieron una segunda casa a la que se acercaron, oportunidad en que tres sujetos aparecieron entre los pastizales disparando.
 
Un gendarme de 44 años resultó herido en un brazo y los delincuentes se robaron una camioneta Berlingo de Gendarmería, donde se hicieron de chalecos antibalas. En ese lugar, los gendarmes encontraron en un galpón lindante restos de comida y la camioneta Kangoo de la ex suegra de Cristian Lanatta, con celulares, chips y balas, dato que les confirma que se trataba de los buscados.

A las 9, en tanto, hubo un segundo enfrentamiento: cuando iban en la camioneta de Gendarmería, se encontraron en la ruta provincial 6, entre las localidades de San Carlos Sur y Gessler con un vehículo Amarok de la misma fuerza con el que también se tirotearon.
 
Uno de los gendarmes, de 44 años, fue internado en el Hospital Pedro Suchón de San Carlos Centro con “una herida en el brazo” —aparentemente de un fusil Fal— y está “fuera de peligro”, dijo el médico Benjamín Zorrilla, director del centro médico. El otro efectivo identificado como Walter Aguirre, de 31 años, oriundo de Buenos Aires, fue trasladado directamente al hospital Cullen de Santa Fe con disparos en el abdomen y en la pierna izquierda.
 
El intendente del municipio santafesino de San Carlos Centro, Jorge Placenzotti, aseguró que uno de los gendarmes heridos “habría reconocido a los tres ocupantes del vehículo” que lo atacaron “como los prófugos” del triple crimen. Tras el ataque, se desplegó un importante operativo de seguridad —por tierra y por aire— para dar con los tres atacantes en las zonas de San Carlos, Coronda, Gálvez, Matilde y San Agustín.
 
La camioneta Berlingo fue encontrada más tarde, por lo que se creía que los prófugos se movían a pie en una zona donde —según las autoridades locales— había “cañadas, montes y maizales crecidos”.
 
Más de 500 efectivos de distintas fuerzas nacionales, con el apoyo de la policía santafesina, rastrillaban los campos de las localidades para intentar atrapar a los prófugos, mientras le pedían a la población que se mantuviera en sus casas y en alerta. 
 
Un comité de crisis de todas las fuerzas de seguridad se centraba en San Agustín, donde solo había como representante del gobierno un subsecretario del Ministerio de Seguridad, Darío Orecchieta, sin la presencia de la titular de la cartera Patricia Bullrich.
 
En tanto, las autoridades de la policía de Santa Fe se quejaron ante La Capital de que habían sido convocados tarde para colaborar con la investigación. “Nos dieron el aviso para iniciar el bloqueo casi tres horas depués del enfrentamiento en San Carlos”, consignó una fuente de Seguridad provincial a este diario.
 
Durante la búsqueda, llamó la atención la aparición de una avioneta color blanca que sobrevoló la zona y al ver los móviles policiales se alejó. 
 
 
Canales de televisión, también en helicópteros, transmitían en vivo y en directo la escena, mientras crecía la expectativa en cada movimiento organizado de los uniformados.
 
Se cree que los prófugos podrían haber tenido “soporte” de un grupo de narcotraficantes de Santa Fe, según admitió el fiscal federal Jorge Di Lello, que participa de una de las investigaciones.