santafe
Miércoles 08 de Junio de 2016

Villa del Parque: la escuela de música busca docentes

Ante la demanda de chicos y la falta de capacitadores, la asociación barrial convoca a estudiantes para continuar con la experiencia que nació en 2009. Hoy son 40 los alumnos desde los 9 años que aprenden a tocar un instrumento  

Hace siete años nació el proyecto de Escuela de Música Barrial en Villa del Parque. Primero se gestó para los chicos hasta 12 años y desde 2016 se incorporaron los adolescentes. Es por eso que hoy el mayor inconveniente pasa por la falta de docentes. En este marco, la institución invita a capacitadores que se quieran sumar a la iniciativa que está orientada a la formación musical individual de un grupo de niños y niñas del barrio o de sectores vecinos, por parte de un grupo integrado por voluntarios (estudiantes de música de diferentes instituciones de la ciudad e idóneos).
 
Las clases se dictan de manera gratuita cada sábado. Los más chicos van a la guardería Cristo Obrero de Villa del Parque y los más grandes concurren a la vecinal del mismo barrio. Los encuentros de una hora y media se dividen en práctica vocal y vocal-instrumental, con pequeñas incursiones en lectoescritura musical y en la segunda mitad, se dividen con los profesores de cada instrumento elegido, trabajando repertorio, por imitación, o con partituras convencionales.
 
No es un taller, sino que pretende tener continuidad en el tiempo para que los chicos y chicas que concurren progresen tanto como les sea posible. Los instrumentos utilizados son prestados por el Instituto Superior de Música y Cáritas. Los interesados en colaborar con esta causa se pueden contactar a través del Facebook o dirigirse directamente el sábado a la guardería Cristo Obrero, ubicada en Padre Catena 4200.
 
 
“Este año empezamos a dedicarnos un poco más a los adolescentes y tuvimos que dividirnos en dos partes. Por un lado, se trabaja con los chicos en la guardería y por el otro, con los más grandes, en la vecinal. Por ahora aceptamos a todos los chicos y por eso se nos hace difícil darles clases a todos porque en música lo ideal es trabajar un profe con un alumno. Hoy estamos teniendo una faltante que se nos complica”, explicó a Diario UNO el coordinador Sergio Marchi.
 
La escuela está funcionando como proyecto de extensión de interés social del Instituto Superior de Música y “vemos con un poco de desazón que los estudiantes que venían de años anteriores trabajando siguen, pero de los ingresantes no se sumaron”, dijo y luego agregó: “La intención desde que surgió fue que dure en el tiempo y la intención es forjar a los chicos en los instrumentos y en la lectoescritura musical lo más profundo que se pueda. Para eso hacen falta recursos, infraestructura y docentes. Son tres patas y siempre estamos renegando de alguna”.
 
Objetivos bien claros
La demanda para este proyecto es mucha. Si bien a principio de año son muchos los chicos y después el número se reduce, en promedio eran 20 los alumnos al año y ahora son unos 40, es decir que se duplicó la cantidad pero continúan con los mismos docentes que son siete. “Son estudiantes y cuando viene la época de exámenes faltan porque necesitan estudiar y además hay muchos del interior y cuando es fin de semana largo aprovechan para viajar”, agregó Marchi.
 
El proyecto arrancó con los niños entre 9 y 12 años y ahora se amplió. “Son los que terminan la primaria y como egresaban y quedaban a la deriva, decidimos hacer el grupo de adolescentes que trabajan en la vecinal y hasta ahora funciona muy bien. Los sábados nos juntamos de 9.30 a 11 y de esa hora a 12.30 va el otro grupo”, detalló el profesor de música.
 
El problema que se pretende atender es la falta de oportunidades de acceso a la formación musical específica de un instrumento elegido, en sectores sociales desprotegidos de la sociedad. En tal sentido, este contribuirá a subsanar tal problemática, de manera reducida, brindándoles, a un grupo de niños y niñas de la zona oeste de la ciudad de Santa Fe, la posibilidad de acceder al inicio de los estudios musicales formales, mediante la práctica instrumental, vocal y vocal-instrumental solística y grupal.
 
En este sentido, Marchi dijo: “El objetivo no es solo la contención sino también la promoción. De hecho hay seis chicos que pudieron entrar al Crei (Escuela Provincial de Música); hay otra nena que tenemos que empezar a preparar que quiere ingresar al secundario de la escuela de música y quiere trabajar en la capacitación de música popular. Ahora somos asociación y eso nos permitiría lograr algún subsidio para colaborar con los gastos que demanda hacer un estudio en una institución externa al barrio”.