Bicentenario
Lunes 11 de Julio de 2016

Santo Tomé: elaboran mermelada con las frutas que se desechaban

A raíz de un proyecto presentado por el Jardín Madre Teresa de Calcuta, un grupo de 25 madres ahora elabora el producto con las naranjas que antes eran tiradas en el basural de la ciudad

La etiqueta del frasco reza la leyenda "Mermelada mi Jardín", a simple vista podría verse como eso, solo un frasco de un producto que puede conseguirse en cualquier góndola de un supermercado o despensa.
Sin embargo, la historia de este simple empaquetado está marcado por la solidaridad, integración y respeto.
Todo comenzó hace unos meses, cuando una de las docentes del jardín de infantes Madre Teresa de Calcuta Nº 204 de Santo Tomé evidenció la falta de entusiasmo de los padres de sus más de 25 alumnos de cinco años.
La falta de trabajo era evidente y esto se reflejaba en la actitud de los chicos que acuden a la sala verde de la institución.
Ante este contexto, Valeria Cavanna ideó un proyecto para que los padres de sus alumnos tuvieran la posibilidad de salir adelante. La docente recibió el respaldo de la comunidad educativa, que la acompañó desde el primer momento.
"Ante esta situación surgió el proyecto de un microemprendimiento, que pudiera ayudar a las mamás a realizarlo en el jardín para que después lograran una salida laboral", relató Marta Celis vicedirectora de la entidad educativa ubicada en el barrio Iriondo, uno de los más antiguos de la ciudad y el cual recibe a todos los niños de la zona. Este último factor fue tenido en cuenta, ya que de llevarse adelante el proyecto, todas las madres podían reunirse para trabajar en conjunto y lograr una salida laboral.
En esta instancia, el cuerpo docente se acercó al Concejo de la ciudad para trasladar sus ideas y además las necesidades que el barrio atraviesa. En esa etapa Alejandra Chena, concejala del Partido Socialista (PS) de la ciudad, entra en contacto con la comunidad educativa a la cual propone el uso de las naranjas para fabricar mermelada. "La toronja es un emblema de Santo Tomé, pero no todos los vecinos están conformes cuando en esta época la fruta se cae y la calle se ensucia, pero realmente es una postal de la ciudad", explicó la funcionaria y vecina quien llevó la propuesta al recinto en donde fue avalada por sus pares. A través de esa manera se generó un principio de solución a una situación que por un lado molestaba a los frentistas pero por otro, beneficiaría a otros vecinos que debían cubrir su falta de recursos.

La oportunidad
Las frutas que antes eran recolectadas por una empresa que las empleaba para realizar concentrados, se desechaban en el basural de la ciudad. Ahora, la misma mercadería se usaría para elaborar un producto comestible.
"Chena propuso que si las madres estaban enganchadas en el proyecto y si podían realizarlo en sus hogares, se podrían llevar los productos a la Costanera los domingos donde se instalan los artesanos", explicó la vicedirectora del Jardín. El municipio colaboró mediante la colecta de las frutas para luego acercarlas al jardín, en tanto que los insumos necesarios para producir el dulce fueron donados por el diputado provincial Julio Garibaldi (PS).
El paso siguiente fue realizar el llamado a las madres de los pequeños para transmitirles el proyecto, que fue bien recibido por todas. "Realmente estaban muy estimuladas, vinieron a colaborar y se acercaron al jardín. Así comenzó el proyecto", relató la integrante de la comunidad educativa.
El jueves pasado durante el acto por el Bicentenario de la Independencia, se expuso la producción que fue elaborada por las mamás de los alumnos. "Ahora hay que analizar cómo se sigue –sostuvo la concejala–la idea es que las madres se organicen mediante la figura de una cooperativa para que más adelante puedan trabajar con asesoramiento y buscar una salida laboral".
Chena explicó que Santo Tomé es una ciudad que cuenta con un importante arbolado público en el que el naranjo está en peligro porque está siendo afectado por el clavel del aire por un lado, mientras que en otras ocasiones queman la planta por las frutas. "Tenemos que buscar que eso sea una oportunidad y que cubra una necesidad sin dejar de ser un elemento estético, que para muchos es importante", valoró la concejala.
Este emprendimiento posibilitó el hecho de que un grupo de adultos cuente con un principio de solución, ya que la fruta solo durará una temporada, sin embargo Chena valoró la oportunidad para que este proyecto sea el paso siguiente para seguir con otra empresa que facilite el trabajo a la mayoría.
La edil se mostró satisfecha ante el nivel de compromiso y sensibilidad que la docente demostró al presentar el proyecto que hoy se puede palpar a través de la producción de un comestible. "Eso me gustó mucho al igual que el acompañamiento que hubo desde los directivos. Acudieron además porque el barrio no estaba en buenas condiciones de limpieza y pedían colaborar", recordó la representante quien es consciente de que la idea quizás no es significativa a gran escala sostuvo que: "Todo lo que sea participar desde abajo a arriba hay que apoyarlo porque es muy importante".

Destino definido
Para poder llegar a tiempo a la presentación que se había planificado, las madres trabajaron durante una semana en el proceso de elaboración de la mermelada a la cual bautizaron como "Mermelada mi Jardín". En un frasco de líneas simples puede observarse en la etiqueta la principal materia prima: una naranja cortada en mitades.
La mermelada será comercializada en la Costanera de la ciudad donde los domingos por la tarde se concentran un importante número de stands de artesanos. Desde el jardín Nº 204 adelantaron que los fondos que se recauden a través de la venta de la mercadería serán donados para que al regreso del receso escolar los chicos puedan visitar el Molino.
El resultado de lo que surgió como una necesidad hoy se materializa en una simple presentación que puede ser vista como el primer pequeño paso de algo más grande. "Que esas pocas familias puedan empezar a pensar un principio de solución que a lo mejor no termina siendo este, pero pudieron salir de la queja y empezar a pensarse relacionado a otro", sostuvo la concejal a modo de conclusión en torno al proyecto al mismo tiempo que llamó a los ciudadanos a cuidar el patrimonio.

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