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Sábado 09 de Enero de 2016

Se abre el debate sobre el uso de sillas para los chicos en los autos

La ciudad de Rosario aprobó la ordenanza por la cual los niños deben usar el dispositivo para trasladarse en automóvil. El especialista en accidentología y pediatría, Osvaldo Aymo, sostuvo que estas medidas no sirven si no son acompañadas por educación y difusión para concientizar a la población

En 2015 algunas ciudades argentinas aprobaron la extensión del uso de dispositivos de seguridad para los niños menores de 12 años o aquellos que midan menos de 1,20 metros.
En relación a este tipo de reglamentación, Diario UNO consultó con el pediatra y especialista en Accidentología, Osvaldo Aymo, quien se definió como “bastante escéptico” ante la nueva reglamentación que se implementó no solo en Rosario, sino también en Buenos Aires, además de Córdoba y Mendoza que tienen ordenanzas propias sobre el uso de los Sistemas de Retención Infantil (SRI).
En ese sentido el especialista recalcó el hecho de que antes de empezar a cobrar multas debe hacerse un trabajo de concientización y sensibilización de la sociedad sobre el transporte seguro de niños en el auto.
Siguiendo con esa línea, Aymo se interrogó sobre los pasos a seguir que se darán de ahora en más en materia de prevención. Más que nada en lo relacionado con los controles viales. Otra de las cuestiones que puso sobre la mesa es la implementación de dispositivos para niños en los medios de transporte público de pasajeros, como taxis y remises.
El especialista en accidentología y pediatría sostuvo que a pesar de que en el país existe una legislación desde hace años, nunca se realizó una campaña masiva en la cual se instruya a los ciudadanos sobre la importancia de que el niño utilice un Sistema de Retención Infantil, adaptado y colocado en un lugar del automóvil que represente menos riesgo ante un incidente.
“Esas cosas no se hicieron nunca. Porque ademas, el año pasado iba a un negocio cualquiera a comprar una silla homologada y por el tema de las importaciones no había. Todas esas cosas hay que tenerlas presentes para que no fracase la medida”, explicó Aymo.

Una cuestión de costumbre
Al respecto destacó el arduo trabajo de los suecos en materia del transporte seguro de niños en automóviles.“Ellos demostraron que la diferencia en un accidente entre vivir o quedar con series lesiones es usar o no los sistemas de protección infantil”, agregó el especialista, quien sostuvo que estos están aprobados y probados. 
Punto seguido agregó que el uso de estos elementos hacen la diferencia entre vivir, morir o quedar discapacitado. “Eso no se discute, lo que se discute es la implementación a través de una norma que lo único que hace es punir a la gente sin haberla educado o concientizado antes”, manifestó Aymo en sintonía con la forma en que el Concejo de Rosario aprobó la nueva ordenanza.
Muchas veces los padres permiten a los más chicos permanecer parados en el medio del asiento para que estos puedan observar el paisaje, en otras ocasiones la permisividad lleva a los chicos al asiento del acompañante. Ante este contexto, en el cual muchas veces los niños hacen uso de los berrinches para lograr su objetivo, Aymo aconsejó a los padres que más allá de que nunca hayan registrado ningún incidente en esas ocasiones, es recomendable dejar el factor suerte de lado y acostumbrar a los pequeños a utilizar el dispositivo que corresponda para no lamentar desgracias. “Por más que el chico llore o grite, es cuestión de costumbre”, agregó.
En relación a este aspecto, mencionó un trabajo publicado en la década de los 80 por la Cadena Americana de Pediatría sobre el viaje seguro. Uno de los primeros puntos sobre el cual hace mención el informe es el del camino que se recorre desde la salida de la maternidad hacia la casa. “Muchas veces se puede ver cómo la mamá sale del hospital con el bebé en brazos y así lo lleva en el asiento delantero del auto, pensando que así lo va a proteger– describió Aymo– imposible, contra las leyes de la física no se puede. ¿Cual es la forma? Los sistemas de protección infantil están diagramados y hechos justamente para salvarle la vida a un niño”. Al respecto aseguró que el problema central es que la gente tiene que compenetrarse e interiorizarlo, ya que si en una familia los padres no tienen el hábito de utilizar el cinturón de seguridad, será muy poco probable que el niño sea transportado en un sistema de protección.

No es necesario pisar
Más allá de lo que se cree, pisar a fondo el acelerador no es necesario para tener un accidente de características graves. Está comprobado que chocar a 50 kilómetros por hora equivale a caer de un cuarto piso, lo cual equivale a unos tres mil kilos de presión en una persona de 75 kilos.
La velocidad máxima en la cual la industria automotriz asegura la integridad física de los ocupantes de un auto siempre y cuando estos utilicen los elementos de seguridad es de 64 km/hora.
“Nos olvidamos de que están los otros, si uno estuviera solo en la ruta, la cuestión de la accidentología se maneja de una manera, pero lo complejiza la existencia de otros factores externos”, explicó el consultado.
Los suecos que son los padres de esto, dispusieron que todo niño hasta los 10 años tienen que ir en su SPI en sentido contrario de circulación del auto. “Cuando una persona nace, los músculos del cuerpo no tienen tono muscular”, explicó Aymo y a continuación siguió con su argumentación de que “en ese período de la vida, lo que más pesa es la cabeza que esta adherida al tronco a través de las primeras siete vértebras cervicales que son las únicas móviles”.
“Una vez que la primera dorsal se metió adentro de los hombros, pierde la movilidad que tiene la cabeza”, dijo y agregó: “Los suecos demostraron que evitar lesiones a nivel de la medula espinal y de la columna cervical es mejor con el chico mirando hacia atrás que hacia adelante. Tanto si el impacto es de atrás como de frente”.

No habrá multas en el territorio provincial
En relación a los límites jurisdiccionales, ya que la ordenanza que exige el uso de los Sistemas de Retención Infantil en menos de 12 años a o de una estatura menor a 1,20 metros rige en la ciudad de Rosario, desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) confirmaron que en ese aspecto no se están labrando ningún tipo de actas.
“En esta nueva gestión vamos a profundizar todo lo que tenga que ver con la concientización, no solo en lo relacionado con el uso de los asientos para los chicos. Sino hacer algo más global también”, sostuvo Federico Peverengo, subsecretario de Coordinación de Política Preventiva de la APSV.
En ese sentido destacó que Santa Fe mediante la Ley 13.133,adhiere a la Ley nacional 24.449, la cual en el artículo 40 habla del uso obligatorio de la silla. La provincia adhirió en todos sus términos. Pero nosotros también creemos que primero hay que concientizar a la gente.
“Las leyes se presumen que uno las tiene que conocer, pero es muy difícil y creemos que tiene que ser para todos iguales. No controlar a uno si y a otros no, sino por ejemplo los remiseros y taxistas cuando viaje una criatura atrás le vas a labrar una multa?”, interrogó el subsecretario de la APSV en relación a los vacíos que posee la ordenanza que se aprobó en Rosario.
Y reiteró que todo aquel conductos que viaje en el territorio provincial, acompañado de un menor de 12 años que no posea el dispositivo, no se le labrará actas o multas. Sin embargo, recomendó concientizar a los menores para que viajen en el asiento trasero.
Al momento de ser consultado sobre el conocimiento de las normas en materia de seguridad vial, Peverengo no dudó en confirmar que durante los últimos años se ha generado una mayor concientización en ese ámbito. Aunque en muchas oportunidades se de lugar a los vicios. “Lo que muchas veces pasa es darles el gusto a los chicos. Pero el tema es acostumbrarla a la criatura y que sepa que ese es su lugar”, analizó el funcionario sin dejar de mencionar que la mejor forma de cuidar lo que se ama es ubicarlo en el lugar que corresponde.
 

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