Ovación
Jueves 23 de Abril de 2015

Se hizo esperar, pero llegó

Dos años hacía que Cristian García no marcaba un gol; el último había sido en el 2013 jugando con la camiseta del Murcia en España

Dos años debieron pasar para que Cristian García volviera a festejar. Su último gol lo había marcado en el 2013 jugando para el Real Murcia en la Segunda División del fútbol español. De allí la importancia que significó el tanto convertido ante Atlético de Rafaela, el pasado martes, para sacarse la mufa y esperanzarse con un futuro más prometedor y cercano a la red rival.
No habían sido para nada auspiciosas las últimas dos temporadas  futbolísticas del Ruso, ya que había jugado poco y, además, siendo delantero no podía convertir, lo que agigantaba aún más su presente negativo. Luego de desvincularse del Murcia retornó al fútbol argentino para vestir la camiseta de Godoy Cruz. Jugó en el Tomba en el Torneo Inicial 2013 en el que disputó 11 encuentros, más uno por la Copa Argentina. En consecuencia, fueron 12 partidos en el conjunto mendocino, sumando en total 857 minutos. Lo que habla a las claras que no fue un buen campeonato para el exdelantero de Banfield, que luego no fue tenido en cuenta por el entrenador y debió marcharse. No jugó en el primer semestre del 2014 y a mitad de año recaló nuevamente en España, para jugar en el Tenerife de la Segunda División.
Si el paso por el Tomba estaba lejos de ser fructífero, lo que vivió en Tenerife fue peor aún, ya que jugó muy poco y encima tuvo un entredicho con el entrenador, lo que precipitó su salida del conjunto amarillo. En total fueron cinco partidos disputados, cuatro de ellos por el torneo local y uno por la Copa del Rey de España. Apenas acumuló 221 minutos antes de abandonar el fútbol europeo.
Cuando arribó a  Colón, el delantero había disputado 17 partidos en un año y medio sin marcar un gol. Con esos magros antecedentes  se sumó al plantel rojinegro, pero no fue pedido por Reinaldo Merlo, sino que fue una gestión encabezada por los dirigentes. Si bien tuvo el aval de Mostaza, no estaba entre las prioridades del entrenador.
En la primera fecha ante San Lorenzo estuvo entre los concentrados, pero finalmente quedó fuera del banco de relevos. Con la ida de Merlo, asumió Javier López y en la segunda fecha ante Argentinos, el Ruso fue al banco e ingresó en el segundo tiempo, debutando con la camiseta de Colón. A los 28 minutos del complemento reemplazó a David Ramírez. Si bien no jugó demasiado, se lo notó como era lógico, fuera de ritmo futbolístico y no pesó en el partido.
En la tercera fecha Colón visitó a Banfield y no estuvo en el banco de suplentes al igual que en la cuarta jornada ante Boca. Recién en la quinta fecha volvió a sumar minutos de fútbol, en lo que fue derrota como visitante ante Racing por 4-1, en el Cilindro. Ese día ingresó a los 15 minutos del complemento en lugar del Mago Ramírez.
Debió esperar la sexta jornada para ser titular por primera vez, fue ante Tigre en la caída como local por 1-0. No completó los 90 minutos, dado que a los 31 minutos del segundo tiempo fue reemplazado por Exequiel Gómez. A la fecha siguiente, Colón visitó a Central y nuevamente fue elemento titular. Participó en el gol de Braian Romero iniciando la jugada, pero luego se perdió una situación inmejorable cuando quedó cara a cara con el arquero Mauricio Caranta. En tiempo de descuento dejó la cancha para el ingreso de Sebastián Eguren.
En el primer triunfo de Colón ante Olimpo, el delantero rojinegro por primera vez no fue reemplazado y jugó todo el partido. Más allá de que tuvo un rendimiento desparejo, alternando buenas con malas. Por su parte, en la derrota ante Temperley fue titular y también disputó los 90 minutos, completando de esta manera una seguidilla de cuatro encuentros consecutivos desde el arranque.
Para el último cotejo, el cuerpo técnico decidió jugar con un delantero y por eso García debió abandonar la formación titular para el ingreso de Lucas Alario. Pero la temprana lesión de Clemente Rodríguez modificó el escenario y por ello el entrenador incluyó a García cuando se jugaban nueve minutos del primer tiempo. Trece minutos después el Ruso tuvo su bautismo en la red luego de una pelota que peinó Alario. Parecía que el balón se iba a quedar en las manos del arquero Esteban Conde, pero el punta sabalero siguió la jugada lo que provocó la equivocación del golero uruguayo. La pelota le quedó servida y desde un ángulo sesgado y cayéndose al piso remató con pierna derecha para romper la racha negativa de tanto tiempo sin marcar. 
Todos sueñan con que este gol sea el puntapié inicial para un mejor futuro y que García pueda asentarse definitivamente para conformar la dupla de ataque junto al Pipa Alario.

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