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Domingo 22 de Mayo de 2016

Se siente la caída del consumo en los bares y restoranes de la ciudad de Santa Fe

Los referentes del sector estiman que la caída en las ventas ronda el 30%. Los incrementos en los impuestos y las futuras paritarias son motivo de preocupación para quienes esperan que se reactive el sector. El ticket promedio ronda los 120 pesos

Cuando achicar los gastos es el objetivo, las actividades de carácter recreativo como las cenas y espectáculos pasan a ocupar un segundo o tercer plano. En la capital provincial esta tendencia comienza a observarse en los locales gastronómicos, bares y confiterías. Leonidas Bonaveri, integrante de la Comisión Directiva de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica Santa Fe (AEGH) y presidente de la Cámara de Bares, brindó un panorama del sector en la ciudad.
 
En ese sentido Bonaveri no dudó en afirmar que las bajas en torno al consumo rondan entre el 25% al 30%, en sintonía con esto, los gastos vinculados a los servicios e insumos sufrieron un aumento que ronda el 30% mínimo.
 
Los comerciantes tienen la posibilidad de evidenciar la caída en las ventas a través del denominado ticket promedio. El cual se logra tomando en cuenta la cantidad de comensales y el consumo que cada uno realiza. En la actualidad, este disminuyó y hoy los números arrojan que el ticket promedio ronde los $110 a $120.
 
 
Al ser consultado sobre cuál debería ser el valor del ticket promedio para poder hacer frente a la situación que ahora se atraviesa, Bonaveri aseguró que este debería alcanzar los $170 por comensal. 
 
“Hoy la gente trata de ser mucho más austera en el consumo –explicó Bonaveri– comparte más las cosas y consumen en menor cantidad”. Otro de los parámetros que se mide es el consumo de postres, hoy la mayoría de los comensales se privan de este último plato.
 
Esta tendencia empezó a notarse hace unos tres meses en coincidencia con los incrementos que se dieron en los servicios e impuestos. “La gente empezó a cuidarse muchísimo”, sintetizó el empresario.
 
Asimismo aseguró que en la actualidad las familias buscan alternativas, para no perder el hábito de la salida, que son vistos como una competencia desleal por los comercios que deben hacer frente a un importante número de responsabilidades impositivas y de servicios para poder funcionar. “Hoy los clubes y otra clase de lugares tomaron mayor participación debido a que tienen un precio diferenciado al que podemos cobrar nosotros”, sostuvo el presidente de la Cámara de Bares.

En un contexto complicado Bonaveri relató que en los últimos encuentros que se realizaron en la Cámara muchos comerciantes manifestaron su preocupación. Algunos optan por recurrir a formas de ahorro como el medidor doble tarifa, el cual brinda un costo diferenciado en energía desde las 22 a las 6 de la mañana. “Estamos tratando de buscar alternativas para sanear esta crisis y esperar que termine lo antes posible”, manifestó.
 
Las expectativas están puestas en la reactivación del sector, algo que prevén podría darse en el segundo semestre del año. Hasta ese entonces, los esfuerzos se centran en mantener las estructuras. “Hoy lo que más nos está costando es sostener la estructura”, explicó el referente quien en esa línea enunció los impuestos, las cargas sociales y el sueldo de los empleados. “Hay muchos bares que ya han cerrado y otros que están en venta, el tema es que siempre uno se va endeudando impositivamente”, aclaró.
 
A las bajas en las ventas y el incremento en los impuestos, los empresarios ven con preocupación las negociaciones paritarias en las que estiman se buscará exigir un incremento que rondará entre el 36% y el 38%. “Una cifra elevada en un contexto donde el consumo bajó, aumentan los insumos y la carga salarial debe ser afrontada, es complicado”, aseguró Bonaveri, quien agregó: “Todos estamos tratando de buscar la manera de poder subsistir, que hoy por hoy es el único objetivo que tenemos todos”.
 
En tanto desde la Cámara de Heladerías y Confiterías sostienen que independientemente de las condiciones climáticas se ha notado algo que pasaba hace mucho tiempo sobre los picos de consumos, y la oscilación que se da entre momentos en los que se registran una alta demanda con aquellos en los que se corta.
 
 
“Llamalo falta de dinero, exceso de frío, inseguridad, un montón de cosas. Lo que antes se daba en verano con las mesas extendidas en las que se charlaba y tomaba el café, eso desapareció”, describió Luis Hediger en torno al comportamiento que tienen hoy los consumidores.
 
En sintonía con el testimonio que brindaba Bonaveri anteriormente, el representante de Bares y Confiterías coincidió al asegurar que hoy los clientes solo optan por consumir lo mínimo indispensable. “Tomar el helado y volar. Lo cual a la larga termina produciendo una baja en los consumos”, manifestó Hediger.
 
 
La caída en el consumo se evidencia no solo en la parte de las bebidas sino que también se puede constatar el momento de reponer la mercadería que se necesita para trabajar, algo que varió y disminuyó notoriamente.

La baja en la tendencia se puede percibir en el momento del encuentro. Antes entre dos personas elegían cenar unas empanadas y una pizza, ahora esto se hace entre cuatro. “No es que el consumo se redujo un 50%, pero si podemos hablar de un 30%”, relató el comerciante.
 
Hoy el sector heladero apunta su preocupación a dos cosas puntuales, en primer término el costo de los lácteos y en segundo lugar el incremento de un costo directo que sería la electricidad, algo que el comerciante lo precisa, ya que de lo contrario no podrían existir.
 
“Le preocupa obviamente el hecho de que no hay un horizonte hasta el cual poder dirigirse”, sentenció Hediger quien al igual que su par Bonaveri mantiene las expectativas de mejoras en el segundo semestre del 2016, en donde se calmarían los aspectos relacionados con la inflación.
 
“Obviamente si se cumpliera el 100% de las cosas que prometen deberíamos estar festejando, no preocupados. Pero el día a día que se vive es difícil y preocupante”, destacó Hediger quien a la lista sumó los incrementos en los servicios, principalmente en el de la energía eléctrica.
 
Con pocas soluciones a la vista para poder revertir la situación que atraviesan, solo resta esperar la reactivación económica para mejorar las expectativas.
Romina Elizalde / relizalde@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

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