Miércoles 28 de Septiembre de 2016

Seis técnicas para mejorar la postura de la columna

Los tiempos modernos conspiran contra una correcta posición de la espalda. Un especialista desarrolló para Infobae una serie de posiciones para no sufrir dolores

El hombre evolucionó. Del primate al Homo Sapiens hubo un proceso en el cambio postural. Paulatinamente fue transformando su columna vertebral hasta erigir una línea vertical y derecha. Pero el estilo de vida actual conspira definitivamente contra el aspecto erguido del hombre moderno.


Es así que la "cuestión postural" en el trabajo y ante el uso de la tecnología por largos períodos de tiempo devuelven a la humanidad a la posición de los primeros eslabones de la cadena evolutiva. Por eso, es de vital importancia combatir (erguido) esta tendencia.


La columna vertebral es el sostén del cuerpo. Un diferencial que permite encuadrar al hombre en la categoría de vertebrados, seres que se articulan mediante una columna vertebral, una silueta medular que permite solventar una posición uniforme. Mantener el eje rígido es vital para cuidar la salud y evitar problemas graves y crónicos. Una postura desalineada puede ocasionar fatiga crónica, hernias discales, intensos dolores de cabeza y una mala alineación corporal.


El quiropráctico Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784) otorgó contexto real a las complicaciones que derivan de una columna irregular: "Se empieza a funcionar mal a nivel orgánico. La persona experimenta un sinfín de molestias físicas y emocionales que son producidas por una mala postura: contracturas, dolores, no tiene una buena digestión y carece de vitalidad".


Barroso Griffiths destacó la potente relación que entabla una posición incorrecta repetida con trastornos emocionales y funcionales: "Una mala forma de la espalda hace que los órganos que se encuentran dentro del esqueleto comiencen a disminuir su eficiencia. Como operan comprimidos disminuye su capacidad de respuesta. El pulmón, por ejemplo, reduce su productividad, por lo que brindaría menos oxígeno y la persona se cansaría más"


Es imprescindible que las posiciones corporales ideales deban respetarse en todas las actividades cotidianas. Al sentarse, al pararse, al caminar, al dormir y al conducir. La misma atención que se requiere para adoptar una postura correcta al hacer ejercicios es la que habría que mantener en los diversos actos de la rutina diaria.


Sentado
El doctor Barroso explica con simpleza y practicidad cómo hay que sentarse para no sufrir traumas posteriores. "Hay que tener en cuenta que las partes de la silla fueron diseñadas para un determinado fin. Los respaldos son para apoyar la espalda, no hay que sentarse en el borde: la cola hay que llevarla para atrás". Para completar una buena postura es necesario que las plantas de los pies están apoyadas en el suelo. La espalda debe estar recta y los hombros algo inclinados hacia abajo y hacia atrás.


Parado
El pecho cumple un rol fundamental en esta posición. Debe ampliarse, asumir mayor protagonismo, imponerse para que los músculos abdominales también se expandan y permitan un proceso de respiración perfecto. "La posición de tipo militar es contraproducente. Carga de tensión la columna y agudiza la curva de la espalda. Se sugiere flexionar un poco las rodillas para quitarle repercusión física a la espalda. Se precisa una técnica de anteversión de cadera, que requiere un leve adelantamiento de la cintura", recomendó el experto.


Caminando
Se recomienda guardar el celular en el bolsillo y mantener la mirada hacia adelante a fin de evitar dolores cervicales. Cuello y cabeza deben erguirse y las pisadas deben ser primero con el talón y después con el resto del pie. Los consejos del profesional tienen vinculación con la frecuencia de pasos: "Lo ideal es que no que sean excesivamente largos porque desestabilizan la cadera. Aunque tampoco deberían ser muy cortos para que no bascule la cadera hacia ambos lados. Durante la caminata deben mecanizarse pasos de término medio".


Dormido
El quiropráctico aconseja dormir de lado: "Cuando se duerme boca abajo, recae una carga mecánica en el cuello por el hecho de estar obligado a tener que girarlo para respirar. Cuando se duerme boca arriba, la fuerza del largo de piernas agudiza la curva lumbar y causa que al levantarse haya dolor en esa zona. Por eso, lo mejor sería dormir en posición fetal". De esta manera, las piernas flexionadas alinean la posición de la columna. También influye disponer de un buen colchón y una almohada de calidad. "Se invierte en colchón y almohadas, no se gasta", advierte Barroso.


Manejando
Es indispensable mantener una buena postura en el auto incluso por cuestiones de seguridad. En el hipotético caso de tener un siniestro, una posición aconsejable disminuirá la posibilidad de lesión cervical. Para ello, es menester mantener reposada la espalda contra el asiento y la nuca contra el apoyacabeza. "Los apoyos en los pedales tienen que quedar con una ligera flexión de las rodillas, al igual que el largo de los brazos no tienen que quedar plenamente extendidos al tomar el volante. La butaca también debe tener una leve inclinación hacia atrás para que no se mantenga completamente rígida", completó el profesional.

Hay seis técnicas caseras que aseguran una postura correcta. Son rutinas simples y eficaces que garantizan una espalda idónea en cualquier momento del día.


La teoría de la cuerda
Es un comportamiento que suele ser enseñado en clases de yoga y pilates. Consiste en suponer que una cuerda sostiene el cuerpo, haciendo una analogía con los títeres. Pero sólo una tensión que sale desde la cabeza y estiliza la figura.


Una cinta en la espalda
Es una técnica que traza una X sobre la espalda que ayudará a mantener una postura comprometida. Con la ayuda de una persona, la letra debe ser transversal, cruzada, uniendo las cuatro esquina del torso trasero. Del hombro derecho pasa por la cadera izquierda, dobla por la cintura, ingresa por la cadera derecha y termina en el hombro izquierdo.


El libro del equilibrio
La misma conducta de otrora que adiestraba a las niñas a caminar. La intención es que la cabeza y el cuello se mantengan erguidos. La mirada centrada en el camino y los hombros activos y estimulados, no desganados.


Las pantorrillas, vitales
Una buena postura compromete todas las partes del cuerpo, no exclusivamente la columna. Las piernas cumplen el vital rol de sostener todo el peso: en ese acto las pantorrillas son las que más esfuerzo hacen. Para elongar y estirar bien los músculos de la espalda, se debe sentar en el suelo, estirar las piernas e intentar bajar el torso, con la cabeza gacha, hasta tocar con las manos las puntas de los pies. Este ejercicio sirve para expandir espalda, hombros y cuello.


La evaluación del espejo
El respaldo del espejo es fundamental para advertir qué postura es equivocada. Una mirada crítica del resultado que retribuye el espejo ayudará a corregir los errores posturales.


Descansar y alternarse
Es importante por cuestiones de salud y de irrigación sanguínea alternar la posición del cuerpo. Si el trabajo obliga a estar sentado gran parte del tiempo, es indispensable tomar ratos de actividad. Lo mismo en actos opuestos. Girar la cadera, rotar los brazos, mover los hombros o levantar las piernas, relajar el cuello, mantener la espalda derecha son algunos trucos para favorecer la posición corporal.


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