Ovación
Martes 21 de Abril de 2015

Si la mete, Colón gana

El Sabalero venció a Atlético de Rafaela por 2-1, en el Brigadier López, con tantos de Cristian García y Lucas Alario. El gol del visitante lo marcó Alexis Niz. El Pipa convirtió su 10º tanto, con la particularidad que cuando se anota en la red, el elenco rojinegro suma de a tres

Se podrá decir que Lucas Alario es para Colón una especie de talismán y que el arco que da espaldas al Fonavi es milagroso para él. Aquel gol agónico en tiempo de descuento frente a Olimpo para llegar a un partido desempate, el primer tanto de penal ante Boca Unidos para encaminar el regreso a Primera División y el grito de este martes frente a Atlético de Rafaela cuando el encuentro se moría, dan cuenta de lo expresado anteriormente.
Una estadística que refuerza esta afirmación indica que cada vez que Alario marcó un gol, el elenco sabalero sumó de a tres. Son 10 los tantos convertidos por el delantero, pero todos ellos importantes para acumular victorias. Por eso, los hinchas cuando ven festejar al Pipa se frotan las manos pensando  en que algo bueno vendrá.
Cinco partidos estuvo al margen del equipo por un desgarro. El cuerpo técnico sabiendo de su importancia en la estructura titular lo cuidó y no quiso por nada del mundo arriesgarlo. Por eso la recuperación se demoró un poco más pero valió la pena. Alario dijo presente y fue vital para el triunfo ante Atlético de Rafaela por 2-1.
Cuando se jugaban 41’ del complemento el estadio era una verdadera olla a presión, los hinchas impacientes con el resultado trasladaban su nerviosismo e impotencia al campo de juego. Y los futbolistas no podían asimilar semejante estado de ánimo. El empate parcial al que había llegado la Crema por intermedio de Alexis Niz activó una bomba que Alario supo desactivar antes que detone.
El festejo de Javier López pinta de cuerpo entero el difícil momento que estaba viviendo el entrenador, que tras el gol de Alario salió disparado para festejar. Un gesto poco habitual en un tipo tan correcto y medido como el Alemán. Pero sin dudas que la procesión va por dentro y los cuestionamientos que salieron a la luz con la igualdad del visitante hicieron eclosión en el cuerpo del entrenador que como nunca gritó el segundo tanto.
Sabía López que un empate jugando de local ante el último de la tabla y encima con un hombre de más hubiese sido difícil de explicar, pero afortunadamente, la media vuelta salvadora del artillero rojinegro arrimó calma y tranquilidad para descomprimir un panorama que asomaba oscuro.
Colón volvió al triunfo como local y de esta manera hilvanó dos triunfos consecutivos en casa, nada mal teniendo en cuenta que venció a dos rivales directos como lo son Olimpo y la Crema. Sin dudas, que a la hora de analizar el rendimiento se podrá dividir el partido en dos. Un primer tiempo aceptable, en donde fue superior a su rival, mientras que el complemento no supo cómo aprovechar las ventajas para llegar a un final cómodo.
La temprana salida de Clemente Rodríguez por lesión modificó el cuadro de situación y en términos futbolísticos benefició al conjunto local. Porque el entrenador tomó la decisión de incluir a Cristian García para acompañar a Alario y de esta manera Mariano Bíttolo pasó a jugar como lateral.
Se observó un esquema más ofensivo que hizo replegar al elenco conducido por Leonardo Astrada, los volantes centrales (Gerónimo Poblete y Matías Ballini) comenzaron a ganar el balón y tomar los rebotes, por lo que el Sabalero arrimó peligro hacia el arco custodiado por Esteban Conde. El primer gol iba a llegar producto de jugar con dos puntas.
Alario peinó el balón y el Ruso García ganó en velocidad para anticipar a Conde, quien salió sin convicción. El balón le quedó servido al exdelantero de Banfield que mandó la pelota a la red para festejar después de dos años. Su último tanto había sido en el 2013. En consecuencia, pudo sacarse la mufa, que venía acumulando desde su paso por el fútbol español (Tenerife) y también en el campeonato doméstico con la camiseta de Godoy Cruz de Mendoza.

En esa primera etapa fue más Colón desde el juego y también en las ocasiones de gol que generó, ya que Conde tapó dos remates de Alario que tenían destino seguro de red. Atlético hizo muy poco de cara al arco de Jorge Broun. Apenas un tiro libre de Guillermo Fernández y un remate a la carrera de Nicolás Orsini.
No en vano, el conjunto rafaelino llegó a este partido con un técnico nuevo y sin ganar en el torneo, lo que habla a las claras del pobre presente futbolístico que evidencia la Crema.
En el fútbol lo más importante es el resultado y Colón lo consiguió, para llegar al triunfo se pueden abordar diferentes caminos. Está claro que la senda que marca jugar bien es la más segura, pero a su vez  es la que lleva más tiempo transitar. No obstante, en otras ocasiones tomar el atajo implica que se puede lograr el objetivo, más allá de que a la larga será más complicado repetirlo.
Si Colón juega como lo hizo en el primer tiempo tendrá más posibilidades de sumar con una idea más clara desde lo conceptual, siendo un equipo más corto e intenso que ocupó espacios en el campo de juego. En cambio, si repite lo del segundo tiempo en donde retrocedió demasiado, dejó de presionar, los delanteros quedaron aislados y no se defendió con la pelota, sufrirá y mucho como lo hizo ante un tibio Atlético de Rafaela.
Le cuesta al Sabalero jugar un partido equilibrado, tal vez lo de  Rosario Central haya sido la excepción. Pero es un equipo con demasiados vaivenes, que cualquier golpe lo sacude. Con Temperley el tanto tempranero de Sambueza lo anestesió. Y ayer el gol de Niz lo paralizó, al punto tal de quedar cerca de besar la lona.

Pero apareció el amuleto llamado Alario y desató la fiesta ante un rival que en los últimos tiempos se había convertido en una pesadilla

Mariano Cassanello / mariano.cassanello@uno.com.ar

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