Ovación
Domingo 16 de Agosto de 2015

"Siempre fue un grande para mí”

Si de lazos hay que hablar, lo primero que se viene a la mente es el hijo que quiere seguir los pasos del padre. Este es uno de los tantos casos que se encuentran en la vida. Juan Manuel Caraballo decidió combinar su pasión por el fútbol, y como espejo lo tiene a su padre Alberto, con su otra pasión, el taekwondo, como filosofía de vida. Desde hace 15 años comenzó a dirigir en inferiores de Peñaloza, antes fue jugador y ahora disfruta y aprende al lado de su padre. “Es mi padre pero no es fácil estar al lado de él. Los dos tenemos ideas distintas, pero al final nos ponemos de acuerdo”, contó.
 
—¿Qué vas aprendiendo de tu padre?
—Aprendí a comportarme como persona, adentro y afuera de la cancha. Siendo jugador o técnico, tener una conducta correcta hacia el árbitro o el rival. De chiquito que mamo esto, vi lo que era el fútbol y cada día aprendo un poco más de él. Es increíble la historia que tiene en el fútbol, ha transitado por muchos clubes. Siempre fue un grande para mí. El no ganó muchos títulos, pero lo que más ganó y es lo que vale más, que lo reconozcan en todos lados. Siempre aprendo de sus charlas con los jugadores, siempre hay que ser un poco psicólogo también con el jugador.
 
—¿Cuál fue el mejor consejo que te dio tu padre?
—Priorizo siempre que hay que ser buena persona. El siempre dice: “Lo cortés no quita lo valiente”.
 
—¿En qué te marcó tu padre?
—Lo que más me marcó es cómo la quiso a mi mamá; cómo la acompañó hasta el último día de su vida

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