sociales
Lunes 25 de Abril de 2016

“Amor incondicional”

Daniel San Juan, que hoy ocupa el cargo de presidente, no ocultó lo que siente al trabajar acá: “Tratamos de combatir el flagelo de las drogas”

Su crecimiento va de la mano del barrio. La Vecinal Unión y Trabajo de Barrio Villa María Selva es un motor que alimenta las ilusiones de miles de personas que encuentran un espacio para recrearse, crecer y aprender. Desde ya que no se trata de una tarea fácil, todo lo contrario, algo totalmente extenuante y constante, pero la actual comisión directiva se desvive para salvaguardar las necesidad del vecino con proyectos e iniciativas.
Es así como el presidente de la institución, Daniel San Juan que, con palabras firmes y actitud, explicó todas las cosas que hoy tienen para ofrecerle a los santafesinos. “Lo primero, con un trabajo social y cultural muy grande. Además de eso, nosotros como CD abordamos los reclamos de los vecinos a la Municipalidad y diferentes proyectos, como la Plazoleta Gustavo Bruzzone, ya que Villa María Selva carecía de una, que va desde el Puente Negro a República de Siria. En estos momentos por ejemplo estamos en el pedido para la poda de árboles, bacheo e iluminación; sin olvidar el gran problema de la inseguridad que hoy tiene en vilo al barrio. Realmente está peligroso circular por las calles. Otro de los problemas es la falta de la marcación en las avenidas, porque nos duele mucho que un jubilado no puede pasar Aristóbulo del Valle al faltarle senda peatonal. Pero a lo malo también hay que agregarle lo bueno, donde una iglesia ya implementó la heladera social. Pero la vecinal también tiene lo suyo con el asesoramiento a las personas y clases de apoyo para chicos de diferentes escuelas”, apuntó.
Seguidamente, en una charla que abordó un montón de temas de actualidad, dio a conocer cuáles son los objetivos de la vecinal. “Nosotros tratamos de combatir el flagelo de los malos hábitos y la droga mediante varias actividades. Una de ellas es el fútbol, con un escuelita que va hasta los 12 años; ajedrez otra es el Kapu-karate argentino y donde tenemos el orgullo de tener a un campeón panamericano, como Gabriel Retamosa, que a su vez es el profesor. Nos costó muchísimo conseguir el apoyo para que pueda participar el año pasado en Ecuador, pero no tuvimos ayuda económica de ningún tipo. Tanto la Municipalidad como el Gobierno de la Provincia estuvieron ausentes, pero a nosotros solo nos quedó renegar un poco y apostar a seguir, en trabajar haciendo un montón de cosas para que nos represente de la mejor manera. Nos hubiese gustado recaudar para enviar a los tres clasificados, pero no nos alcanzó Por suerte todo ese esfuerzo se vio recompensado con sus logros. Se me hace un nudo en la garganta contarlo por todo el sacrificio general que se hizo. Es un motivo de placer alegría desde ya”, desglosó.
En el final y, casi por decantación, contó en pocas palabras el por qué se ve en la necesidad de abocar parte de su tiempo a este trabajo que no genera ningún tipo de ingreso económico y demanda de la misma o más responsabilidad que otras actividades personales.
“Es producto de un amor incondicional al barrio en el que vivimos. Muchos de nosotros nacimos y nos criamos acá dentro. Pero quizás la necesidad de hacer cosas en beneficio de los vecinos es lo que nos impulsó e impulsa a trabajar acá. Cada paso que damos nos da una satisfacción grande y ese efecto contagio hace que todos ayuden. Entonces entre todos salimos adelante”, manifestó.