sociales
Sábado 05 de Marzo de 2016

Soldados heroicos

Fundada el 10 de junio de 1939, dicha entidad cuenta con los requerimientos básicos para que los vecinos puedan disfrutar de una variada gama de actividades recreativas

La década del 30 fue un gran punto de inflexión en el crecimiento edilicio en Santa Fe. No solo de casas y emprendimientos, sino también por el surgimiento de clubes y entidades de servicio. Esta es la historia de un grupo de amigos y vecinos del barrio Sargento Cabral que un día se juntaron con el fin de crear un espacio donde se pudieran abordar las necesidades de las personas, sin perder de vista el sentido de servicio.
Las primeras reuniones se concretaron en un bar que estaba ubicado a dos cuadras de su emplazamiento actual, en Avenida General Paz al 5500. De la misma manera en que sucede en los clubes, se formó la primera comisión directiva y se firmó el acta de fundación el 10 de junio de 1939. Así fue como comenzó un arduo camino hacia los objetivos planteados. Primeramente funcionó en la esquina de General Paz y Salvador del Carril, con una sede en donde se construyeron dos canchas de bochas solo para la recreación, lejos de las metas competitivas.
Espacios. Los asadores cumplen un rol fundamental para la camaradería.
Su denominación, el de Amigos del Barrio, se debió justamente ese grupo de personas que un día pusieron en marcha una vaga idea, pero que hoy es un sueño hecho realidad. Una vez que se pusieron manos a la obra en aquellos momentos, impulsaron la iniciativa mediante un proyecto en la Municipalidad de crear lo que es la Plaza Vucetich, que hoy está más viva que nunca.

Se puso en marcha
A medida que fue pasando el tiempo, las charlas fueron incontables hasta que se consiguió la posibilidad de expandirse un poco más con la construcción de la sede en General Paz 5317, sitio al que se lo ve remozado y rozagante desde entonces. Lo primero en levantarse fue una casilla –si es que vale el término– donde funcionó la primera secretaría, y se puso en marcha en un gran patio lo que terminaría siendo un gen: los bailes. Se hizo tan popular que contó con la presencia estelar de artistas como Palito Ortega y Leo Dan, para citar algunos ejemplos. Fue así como Sargento Cabral se hizo famoso.
Lecciones. Las danzas folklóricas son un gen de la institución desde siempre.
Ya en la década del 70, era casi una fija cada fin de semana. Eso posibilitó, a la postre, un mayor crecimiento de la vecinal, que en todo momento forjó una identidad de servicio que, pese al paso del tiempo, se mantiene inalterable. Actualmente cuenta con dos salones de usos múltiples donde se desarrollan la gran cantidad de actividades que tienen y la puesta en escena para la realización de fiestas y otro tipo de compromisos.
Es la casa de ciento de chicos de todas las edades que se presentan con el fin de recrearse y aprender mediante el deporte. Una forma sana y desinteresada de dar a la ciudadanía la excusa necesaria para sentirse bien y encontrar la forma de hacer todavía más amigos, de la misma forma que lo hicieron un grupo de personas en la década del 30. Una pasión que se traduce en logros y resultados.