Santa Fe
Domingo 26 de Junio de 2016

Casa de campeones

Con 75 años de historia, esta tradicional institución continúa por el camino de enseñar lo mejor de las bochas. Durante mucho tiempo, fue el hogar del inigualable Carlos Monzón

Esta historia nació a principios de los 40, cuando un grupo de amigos comenzaron a juntarse para disfrutar de las bochas, un deporte casi insignia por aquellos tiempos. Así fue como dejaron atrás esta simple idea para directamente ponerla de manifiesta con la confección de la primera Comisión Directiva y darle, posteriormente, la fundación oficial de Bochas Club El Litoral.
Inicialmente, las actividades se realizan en unos terrenos ubicados en Avenida López y Planes, donde se levantaron dos canchas al aire libre. Los mismos le pertenecían al presidente Segallini, quien adquirió un predio en calle Pedro Zenteno al 3400 –emplazamiento actual– para cedérselos y así desocupar el anterior, ya que los necesitaba para sus asuntos. En pocas palabras, donó el lugar donde años más tarde se escribirían páginas sagradas de este inmaculado deporte.
Luego se dio lugar a la construcción de la institución, que comenzó con un buffet y tres canchas de bochas ubicadas transversalmente y al aire libre en 1971; es decir, 30 años después de sus inicios. Los cimientos paulatinamente crearon un espacio singular, donde la amistad y el compañerismo eran la meca.
Lógicamente que fueron muchos los talentos que pasaron por este puesto de bochas con renombre provincial, pero hubo en particular uno que sintió cada uno de los afectos y los tradujo en emociones. Se trata de Carlos Monzón que, al igual que en el Club Los 40, era asiduo concurrente de esta entidad, disfrutando de cada acción, además de la camaradería. Fue así que, producto de una donación suya, se techó todo el predio para el óptimo desarrollo del deporte.
Un recuerdo invalorable de lo que significó para el mejor boxeador de la historia argentina y que encontraba en los clubes de barrio y en las bochas, su sana recreación. Podría decirse que eso fue el puntapié inicial a un libro que escribiría increíble fascículos, no solo de vivencias puertas adentro sino también de proezas deportivas, con un montón de ilustres nombres que le darían la identidad que hoy tiene. Los trofeos que se encuentran en las vitrinas denotan la capacidad competitiva de una institución que hoy sigue fomentando los principios básicos de este lindo deporte.
A medida que fueron pasando los años, las cosas fueron cambiando, incluso el club se fue renovando y hasta mostró una nueva y remozada cara. Lógicamente que, producto de las necesidades, hubo que tomar fuertes determinaciones, entre ellas, dejar solo una cancha de bochas, aunque se levantó un salón de usos múltiples del cual los socios y vecinos puedo disponer. Se trata del principal sustento que hoy posee.
En 2003 recibió a varias personas que tuvieron que verse obligadas a irse de sus casas por la inundación del Río Salado. Un acto de bien que siempre es recordado y que no hice otra cosa que resaltar el costado social de El Litoral.
El próximo 3 de julio será epicentro de la fecha del calendario de la Asociación Santafesina, con lo cual se pusieron manos a la obra para estar a la altura de las circunstancias.
Se tienen muchas expectativas, puesto a que se trata de la fiesta máxima de las bochas en la capital de la provincia y, precedido de una rica historia, buscará sacar a relucir lo mejor de su repertorio. Una familia que sigue fiel, al tradicional deporte de las bochas.